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Mejorando el arranque de Windows

Por ahí le interesa a alguien...

Mejorando el despegue de Windows

Si bien en próximas entregas veremos formas más sofisticadas de modificar el inicio de Windows, desde ya -y sin demasiada complicación- podemos alterar algunas opciones que pueden darnos un mayor rendimiento o una mejor experiencia de usuario.

Para acceder a estas opciones, una vez más entramos en las Propiedades de Mi PC, y vamos a la pestaña Opciones Avanzadas; en la sección Inicio y recuperación presionamos el botón Configuración, y se abrirá una ventana en la que encontraremos tres sectores:
• Inicio del sistema: lo más conveniente en este caso, y cuando solo tengamos instalado Windows XP, es desactivar las dos primeras casillas de espera, esto restará algunos segundos al inicio del sistema operativo.
• Error del sistema: aquí también será conveniente desactivar las tres casillas de esta sección. Con las dos primeras evitaremos la fragmentación del Registro (Grabar un suceso en el Registro del sistema) y la creación de archivos innecesarios (Enviar una alerta administrativa); y en el caso de la tercera, si bien no obtendremos más rendimiento, al evitar el reinicio automático podremos observar las causas de un error y diagnosticar el problema.
• Escribir información de depuración: esto nos permite administrar el volcado de memoria ante un error. Difícilmente un usuario hogareño abra una archivo de volcado de memoria e intente deducir las causas del error, por lo que es recomendable seleccionar la opción (ninguno).
Algunas de estas opciones, como pudimos notar, tienen estrecha relación con el manejo de los errores del sistema, la detección de fallas y la solución a diversos problemas, por lo que podría parecer contraproducente desactivarlas. La realidad es que cuando la máquina empiece a funcionar incorrectamente, del mismo modo que las desactivamos podemos reactivarlas y acceder a los beneficios de estas funcionalidades de Windows.
Al iniciar Windows, se buscan todos los dispositivos de hardware instalados y se cargan sus controladores. Una excelente idea para acelerar el arranque y recuperar recursos es eliminar aquellos dispositivos que no utilizamos. Un ejemplo típico de esta situación es el caso de los componentes integrados al motherboard: muchos usuarios tienen estos dispositivos habilitados y no los utilizan, ya que cuentan con una placa que cumple con el mismo fin.
La forma correcta de hacerlo en el caso de los componentes integrados es deshabilitarlos a través del BIOS Setup del motherboard, al cual generalmente se accede presionando la tecla Supr (o Del) al arrancar la PC. En él deberemos buscar la opción para cada dispositivo, la cual generalmente se encuentra dentro de Integrated Peripherals, y deshabilitarlo. Si no podemos hacerlo desde el Setup, la segunda opción es inhabilitar el dispositivo en Windows. Para esto accedemos a las Propiedades de Mi PC y vamos a la pestaña Hardware, donde presionamos el botón Administrador de dispositivos.
El administrador de dispositivos muestra todos los componentes de hardware en una estructura de árbol, organizados por categorías. Buscamos el dispositivo que queremos desactivar y, haciendo clic con el botón derecho sobre él, elegimos la opción Inhabilitar.
Hipervelocidad máxima: Es tiempo de meternos en lo profundo de nuestra nave, abrir los motores y empezar a retocar opciones que pueden darnos esa performance tan buscada. En el caso de Windows, los motores son los archivos de sistema y el Registro.
Los primeros, los archivos de sistema, generalmente se encuentran dentro de la misma carpeta Windows, o desparramados en la raíz de nuestro disco duro, y podremos modificarlos utilizando un editor de texto plano. En el caso del Registro, éste también se encuentra en la carpeta Windows, pero para editarlo necesitaremos una herramienta especial proporcionada por el mismo sistema operativo, el conocidísimo RegEdit. Así también vamos a encontrar herramientas que nos permiten modificar tanto opciones del Registro como los archivos de sistema, pero de una manera organizada, administrando todas las tareas, los servicios y los programas que se ejecutan al iniciar Windows.


Deshabilitar la precarga de archivos

Ya hablamos páginas atrás sobre este sistema de Windows XP conocido como la precarga de archivos, o files prefetch, para quienes prefieran la lengua anglosajona. Dijimos que se trata de una funcionalidad encargada de mantener en caché aquellos programas o archivos utilizados recientemente, y de esta forma acelera el inicio de las aplicaciones.
El problema es que esta utilidad consume recursos del sistema, ya que no sólo llena el disco de vínculos muchas veces innecesarios, sino que, además, conserva en memoria los datos de las aplicaciones cargadas. Si bien esto son apenas unos megas de RAM, para quienes cuenten con poca memoria sería útil inhabilitar este sistema o, por lo menos, configurarlo a su gusto.
Para hacerlo, vamos a abrir el Editor de Registro, elegimos la opción Ejecutar del menú Inicio, escribimos “regedit” y aceptamos con ENTER.
En el Editor de Registro empezamos a navegar por sus ramas hasta encontrar la siguiente: HKEY_LOCAL_MACHINESYSTEMCurrentControlSetControlSession ManagerMemory ManagementPrefetchParameters, donde hallaremos una clave denominada EnablePrefetcher, la cual podemos modificar haciendo clic en ella. Los valores que puede tomar esta clave son:
0-Deshabilitado: el sistema no conservará absolutamente nada en caché.
1-Precargar aplicaciones: el sistema mantendrá en caché sólo los archivos utilizados por las aplicaciones.
2-Precargar booteo: el sistema realizará caché sólo de los archivos necesarios para el inicio de Windows.
3-Precargar todo: es la opción predeterminada, precarga archivos de aplicaciones y booteo.
Por lo general, en máquinas con 128 MB de memoria RAM o menos, es recomendable deshabilitar la precarga; en sistemas con 512 MB o más se obtendrán mejores resultados habilitándola totalmente, y para el resto queda a su criterio si prefieren un inicio más rápido de Windows o de los programas que utilizan comúnmente. Como ya vimos, existen algunas opciones sencillas para acelerar el inicio de Windows, pero si queremos “tunear a fondo”, existe una utilidad incluida en Windows encargada de mostrarnos y organizar todas las configuraciones y los programas que se cargan durante el arranque de la PC.
Para acceder a ella vamos a Inicio/Ejecutar/MsConfig/Aceptar, y se abre la utilidad de configuración del sistema, donde encontramos varias pestañas.
La primera pestaña, General, no contiene demasiadas opciones, pero sí cuenta con una utilidad por demás práctica: presionando el botón Expandir archivo, podemos restaurar cualquiera de los archivos del CD de instalación de Windows XP directamente, sin tener que reinstalar el sistema operativo.
Vamos a la pestaña que realmente nos interesa, Inicio. En ella encontramos un listado con todos los programas, aplicaciones y archivos cargados durante el booteo de Windows XP, tanto los pertenecientes al mismo sistema operativo, como los de aplicaciones externas. Lo recomendable en este caso es prestar especial atención al nombre del ejecutable y a su ubicación, ya que esto nos dará pistas acerca del programa.
Generalmente pueden desactivarse todos sin riesgos para Windows, teniendo en cuenta que, por ejemplo, los antivirus cargan durante el inicio programas residentes encargados de proteger nuestra PC y no sería conveniente desactivarlos.
Para desactivarlos desmarcamos la casilla que se encuentra junto al nombre de cada uno y aceptamos los cambios. Windows reiniciará para aplicarlos.
Una buena forma de confirmar qué puede desactivarse y qué no, es ir haciéndolo gradualmente; es decir, desactivar un programa, reiniciar y verificar que todo funcione correctamente; si es así, continuar desactivando.


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moglius

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cinq

algunas cosas no las sabia +3 😉

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