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Muere exdueño de Lapa al estrellarse su avión en Nordelta



Exdueño de Lapa murió al estrellarse con su avión contra una casa

Murió el piloto, ex dueño de Lapa y su mujer. Ocurrió en el partido de Tigre, Buenos aires.
Una avión LV-WLT, Beech 300LW Super King Air cayó sobre el techo de una lujosa casa del barrio cerrado Nordelta, ubicada en el partido de Tigre, provincia de Buenos Aires.


GALERÍA. Las primeras fotos del accidente
En el accidente falleció el piloto y exdueño de empresa Lapa Gustavo Andy Deutsch, que viajaba con su esposa, informaron a La Nación fuentes del Ministerio de Seguridad de la provincia.

Deutsch estaba al frente de la aerolínea privada argentina cuando ocurrió la tragedia en Aeroparque, en 1999.



El hecho ocurrió pasadas las 15 del domingo y si bien se desconocen las causas del accidente, se cree que el piloto trató de desviar la nave hacia el agua, pero cayó sobre la vivienda que estaba deshabitada.

Las fuentes aseguraron que tanto el piloto como su acompañante fallecieron como consecuencia del impacto de la aeronave sobre una vivienda del barrio la Isla.



Según declaraciones de una mujer que reside en ese barrio al canal C5N, la avioneta cayó sobre una casa en la que habitan una pareja mayor con su hija y una beba, pero dijo no saber si la familia estaba en la propiedad al momento de ocurrir el accidente.




Según pudo confirmar DyN de fuentes de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), la aeronave salió de una estancia de la provincia de Buenos Aires, propiedad de Deutsch, y volvía al aeroparque Jorge Newbery, cuando se desplomó sobre el barrio La Isla, aparentemente por un desperfecto técnico.

En el lugar trabajaban 14 dotaciones de Bomberos, seis ambulancias y efectivos de Defensa Civil, que atendieron a un total de 14 personas, seis de ellas con atención psicológica de urgencia.



Deutsch y Casa Tía

Su padre, Federico Deutsch, era dueño de la cadena de supermercados Te - Ta en Checoslovaquia. La cadena inició sus operaciones junto a la catedral de San Vito, en la vieja Praga, cuando la ciudad era la capital de Checoslovaquia. Asociado a su compatriota y amigo Karel Steuer( Abuelo materno de Francisco de Narváez Steuer ), expandieron la cadena a Rumania y Yugoslavia bajo ese nombre. La expansión del negocio duró hasta las vísperas de la Segunda Guerra Mundial.




Después de haber llegado a Suramérica, en 1940, los Deutsch -y sus socios, los Steuer- fundaron Casa Te - Ta ("tía" en idioma checo), una tienda de regalos para niños. Tía SA, y el joven Gustavo fue entrenado para el negocio. Primero hizo una práctica de un año en las tiendas Woolworth, de Estados Unidos, y cuando regresó se encontró con un modesto puesto de comprador y luego con la gerencia del área en la empresa familiar.

Deutsch y la aerolinea LAPA


Gustavo Andrés Deutsch también era dueño de la aerolínea argentina LAPA (Líneas Aéreas Privadas Argentinas) hasta el 2003, año que marco el fin de LAPA, después del accidente del Vuelo 3142 de LAPA, y la quiebra consecutiva de la aerolinea.

El gran salto fue entre 1994 y 1995. El secreto estaba en las tarifas bajas, en la reducción de costos sacrificando calidad de servicio a bordo, y en un ahorro casi obsesivo. El resto del misterio era el estilo personal de Deutsch para manejar la empresa, en la que era su propio vocero y hasta la incorporación de Ronnie Boyd, la única cara visible. La llegada de Boyd, un ex Austral, fue una sorpresa dentro y fuera de la compañía, porque era la antítesis de su empleador: un técnico frío, no demasiado simpático, que prefería un bajo nivel de exposición.



Hasta el momento del accidente, Deutsch contestaba los llamados telefónicos que se le hacían y firmaba los cheques por los sueldos de sus 1200 empleados. En los corrillos de LAPA dicen que, hasta principios de 1998, Deutsch había sido casi un menemista confeso que profesaba públicamente su fe política.

Hasta agosto de 1997 los aviones de la empresa llevaban nombres de estrellas (Altair, Vega, Antares, Sirius), en esa fecha quebró la regla y bautizó Anillaco a un Boeing 757 de última generación. "El presidente Menem me había desafiado a ponerle el nombre de su pueblo natal, y yo recogí el guante"

En el discurso que dio en Aeroparque para celebrar la compra, leyó ante el Presidente y sus ministros: "Este ilustre rincón de nuestra patria es el símbolo de que se nos ha permitido como empresa tener el crecimiento espectacular que ha tenido LAPA. Anillaco es sinónimo de Menem, y gracias a su gobierno hemos tenido tantas oportunidades". Pero el encanto no duraría para siempre, y terminarían con él las cargas impositivas.



Cuando acababa de recibir el premio Konex de Platino y las compañías criticaban el impuesto docente, la voz de Deutsch fue fuerte: "Ese gravamen nos va a convertir en el basurero del mundo, atrayendo aviones que son más baratos pero se han prohibido en otras partes porque no cumplen las normas de seguridad". Y amenazó: "Antes de pagar 4 millones de dólares más de impuestos, prefiero mudar mi aerolínea al Uruguay". Al presentar otro avión, Deutsch volvió a la carga: "Este avión cuesta 85 millones de dólares. O sea que tributaría un impuesto de 850 mil pesos, más de 4 mil por asiento. Es una suma directamente confiscatoria". La ruptura de lanzas fue cuando otra empresa, Dinar, se anticipó y pidió cubrir la nueva ruta a Malvinas. "Nosotros no tenemos los contactos políticos que tiene Dinar", dijo entonces el dueño de LAPA.

El 31 de agosto de 1999 a las 20:54 hora local, el vuelo 3142 de LAPA, de la aerolínea argentina LAPA, se estrellaba en el Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires, cuando despegaba hacia la ciudad de Córdoba, protagonizando uno de los accidentes más graves de la historia de la aviación argentina. En el momento del accidente, Deutsch y su mujer, Graciela, cenaban en la casa de unos amigos. A la misma mesa estaban el ex vocero presidencial Humberto Toledo, y Bernardo Neustadt y su mujer. Fue Neustadt, a quien le avisaron por teléfono, el que le dio la noticia. Dicen que Deutsch se puso pálido, se pellizcó la barba rubia, que le da aspecto de marinero holandés, y pidió a los dueños de casa que le permitieran llamar a París para hablar con su agente de seguros. Después fue a Aeroparque y se atrincheró en su oficina, a menos de 300 metros del infierno en que se había convertido su avión, para seguir manejando personalmente su empresa, aun en el momento más crítico. Secaba sus manos transpiradas en el pantalón, bebía sólo agua y tragaba aspirinas, y no regresó a su casa sino hasta media mañana del día siguiente.





Un rato antes había enfrentado las cámaras de televisión, los grabadores y los flashes de los fotógrafos, con una frase que acababa por definir su desconcierto: "No niego nada. Sólo digo que no sé lo que pasó", explicaba ante las primeras acusaciones veladas.

LEER : LA TRAGEDIA DE LAPA




Piden penas leves para los directivos

Los fiscales insistieron con la figura de “estrago doloso” y pidieron tres años y seis meses de prisión / Los abogados de los sobrevivientes y familiares de las víctimas habían reclamado penas de 10 y 15 años de cárcel.

Buenos Aires. Para los fiscales Carlos Rívolo y Eduardo Friele los cinco ejecutivos de Lapa que están siendo juzgados por la tragedia ocurrida el 31 de agosto de 1999 en el Aeroparque Jorge Newbery deberían ser condenados a tres años y seis meses de prisión, como autores del delito de "estrago culposo".

Así lo hicieron saber ayer al finalizar el alegato que pronunciaron ante el Tribunal Oral Federal 4 (TOF4), en el que además pidieron la absolución por falta de pruebas de la gerenta de Recursos Humanos de la compañía, Nora Arzeno, y la de los dos ex directores de la Fuerza Aérea, Damián Peterson y Diego Lentino, acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público, por considerar que en su caso prescribió la acción penal.

Penas distintas. Las penas pedidas por los fiscales marcaron una gran distancia con lo reclamado por los sobrevivientes y los familiares de las víctimas, quienes la semana pasada habían encuadrado a los ejecutivos con el delito de "estrago doloso" y habían pedido para ellos penas que iban de los 10 a los 15 años de prisión.



"Estas penas son insuficientes, para nosotros está probado que son responsables. ¿Cuál es el mensaje? Maten a 65 personas que total como mucho van tres años presos", expresaron los familiares nucleados en la Asociación de Víctimas de Accidentes Aéreos que durante los últimos dos años siguieron el proceso.

Al sostener la acusación contra el dueño de la compañía, Gustavo Deutsch, y los ejecutivos Ronaldo Boyd, Fabián Chionetti, Valerio Diehl y Gabriel Borsani, los fiscales entendieron que más allá de que se conoce el riesgo que conlleva la aeronavegación, con su conducta aumentaron los riesgos y desencadenaron los hechos que condujeron al trágico final: ya sea porque programaron el vuelo 3142 con un piloto de dudosa capacidad –Gustavo Weigel– y un copiloto inexperto –Luis Etcheverry–, como por haber aceptado el ascenso del primero a comandante de Boeing 737 a pesar de que su instrucción era insuficiente, y el ingreso del segundo a la compañía a pesar de que pesaba sobre él una sanción disciplinaria.



En el caso del dueño de Lapa, Gustavo Deutsch, advirtieron que su política empresaria de bajos costos y mayores ganancias aumentó los riesgos y consideraron que actuó con negligencia teniendo en cuenta su condición de piloto. "De no haber actuado así, no se hubiesen producido los resultados porque no hubiesen estado juntos Weigel y Etcheverry", fue la conclusión general a la que arribaron.

La pena máxima del delito de "estrago culposo" es de cuatro años de cumplimiento efectivo, de modo que, de recibir una condena equivalente al pedido de la fiscalía, al año y ocho meses de prisión los ejecutivos de Lapa tendrían derecho a pedir la libertad condicional.

El gesto adusto con el que habían escuchado el planteo de la querella, cambió por uno de alivio. El lunes será el turno de los abogados defensores.
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