About Taringa!

Popular channels

Mujer buscó al asesino de su hijo y lo encontró




Se tiño el pelo, se partió los dientes y se infiltró en un barrio peligroso.



Como una de las mejores espías o agentes encubiertos, Nélida Sérpico, una mujer de 57 años, buscó durante más de siete años al hombre que le arrebató la vida a su hijo Octavio Gómez, un adolescente de 16. Tras su larga y peligrosa búsqueda, lo encontró y lo entregó a la policía militar.

Para poder hallar al asesino, identificado como Facundo Caimo, la mujer se internó en uno de los sectores más peligrosos de Buenos Aires, Argentina, donde, según sus averiguaciones, el hombre vivía.

La mujer dijo a diferentes medios de comunicación que al ver que la investigación policíaca no avanzaba, decidió iniciar sus pesquisas, hasta el punto que se metió de lleno a buscar al criminal y no descansar hasta lograrlo.

Su búsqueda terminó en abril de 2012. Ese día Nélida lo encontró y lo entregó a las autoridades. La semana pasada, tras un año y medio de juicio, donde Caimo se declaró inocente, el Tribunal Oral Criminal No.1 condenó al hombre a 15 años de prisión, tras hallarlo culpable del delito de homicidio simple y homicidio en calidad de tentativa, ya que mató al hijo de Nélida y dejó herido a un amigo de este.

El ataque contra Octavio Gómez y su amigo, un joven de su misma edad, se perpetró un 22 de diciembre de 2005. Ese día, según prensa local argentina’, Facundo Caimo, acompañado de mas o menos 10 personas, conocidos como la banda de ‘Los Quebrados’, intimidó a Sánchez y a su acompañante cuantos estos bajaban de un bus en la zona de Rivadavía 1 del Bajo Flores. Según diferentes cables, el mismo compañero de Gómez fue quien contó que el grupo de hombres,al ver que ellos estaban solos e indefensos, le dijeron a Octavio “¿viste cómo te nos regalas?”. También contó que mientras pretendían huir de aquel lugar las balas los impactaron.

Octavio perdió la vida de un disparo, su amigo quedó vivo y se recuperó. Fue este último quien dio a conocer los hechos que ocurrieron aquel 22 de diciembre. Fue también él quien le confirmó tanto a las autoridades como a la desconsolada madre quién había sido el sujeto que disparó contra ellos. Gracias a estas versiones la policía realizó un retrato hablado del criminal, elemento clave para Nélida en la búsqueda que llevó a cabo.

La razón del ataque contra los jóvenes, al parecer, fue un sentimiento de venganza de parte de Caimo, quien el día del crimen tenía 14 años, hacia Octavio. Según el portal del diario El Clarín, ellos estudiaban en el mismo plantel educativo y días antes del homicidio se habían tranzado en una fuerte pelea. Razón por la que Facundo quiso atentar contra Gómez .

La madre encubierta

Después de varios meses sin que la policía hiciera mayores movimientos para poner tras las rejas al hombre que le quitó al menor de sus hijos, Nélida inició su propia investigación.

Después de recopilar algunos datos como el nombre del criminal, su señas particulares, el lugar exacto donde ocurrió el homicidio, y un retrato hablado que había realizado la policía con la ayuda del amigo de su hijo que quedó vivo, la mujer empezó a elaborar la segunda parte de su plan, la cual fue cambiar su fisionomía.

La zona donde ocurrió el crimen y donde al parecer vivía el homicida, según lo indicaron los diarios argentinos, es muy peligrosa, un lugar de bajo estrato social lleno de delincuentes.








“Me siento contenta y feliz porque se hizo Justicia, porque yo siempre creí en la Justicia. Era la sentencia que esperaba”, dijo Nélida Sérpico dijo al salir del Tribunal donde condenaron al asesino de su hijo.

Nélida, quien para esa fecha contaba 47 años, se tiñó el pelo, se vistió con ropas adecuadas para cubrir su verdadera identidad y llegó hasta partirse un diente, según lo dijo ella a la prensa local. Lo hizo para parecerse a las personas de aquel sector y así no levantara sospechas.

También contó la mujer que después de hacerle la comida salía de su casa e iba el barrió donde a ella le indicaron que posiblemente vivía el joven asesino. Averiguó, con perspicacia, y apoyada en varias personas, que Facundo era un muchacho amante de las motocicletas de alto cilindraje y que compraba zapatillas de marca que le hicieran juego con su moto.

Nélida, metida en el vestido de mujer pobre, recorría calles arriba y calles abajo del mismo barrio, observando, como el mejor de los detectives. En la palma de sus manos llevó siempre escritos algunos números: los telefónicos de la policía y el del proceso de la muerte de su hijo. También llevó consigo el retrato hablado del presunto criminal, cada vez que uno se le dañaba o se deterioraba lo cambiaba por otro de los que tenía impreso en su hogar.

La mujer contó que nunca le dijo a alguien sobre sus andanzas por miedo a que no la dejaran seguirlo haciendo. Su objetivo era encontrarlo y no iba a permitir que nada ni nadie la hiciera desistir de ello. “Caminé mucho por esas calles abandonadas y peligrosas, pero lo principal para mí era encontrarlo…Sólo le pedí a Dios y a mi hijo Octavio que me hicieran invisible y no llamar la atención, para que no me descubrieran”, afirmó la mujer al portal BBC Mundo.

Aunque los años pasaban y la búsqueda se hacía cada vez más difícil, Nélida nunca se dio por vencida. Siempre salía a hacer su investigación en horas de la tarde. Esperaba a que su esposo, quien trabajaba en horas nocturnas y llegaba a la media noche, saliera de la casa; dejaba a sus hijos en el hogar y confiando en Dios y acompañada por el alma de su hijo se iba a buscar a su verdugo.

Siete años después, luego de preguntar minuciosamente por aquí y por allá, apoyada en el retrato hablado que cargaba, logró acercarse al lugar donde podía encontrar al criminal.

El 5 de abril de 2012, siete años después de iniciar la búsqueda, lo vio. Sin que sus ojos lo perdieran de vista se le acercó a una mujer del sector y le preguntó si conocía a ese tipo que ella le señaló, la mujer le dijo que sí y añadió que se llamaba Facundo Caimo. Sus oraciones se habían hecho realidad. Lo había encontrado.

Nélida buscó un teléfono y miró su mano, marcó el número de la policía que tenía escrito en ella y después de identificarse y decir que había encontrado al asesino de su hijo, en la estación le dijeron que llamara más tarde. Sin perder un segundo más llamó a la policía militar, ellos sí la atendieron. Les contó su historia y dio el número del proceso.

Los militares llegaron al lugar y tras una pequeña persecución lograron capturar a Facundo Camio por sospecha del crimen. En los estrados judiciales Nélida se le acercó al hombre, le mostró la foto de su hijo y le dijo: “esta es la imagen que llevarás contigo para siempre, cargarás con esta responsabilidad por el resto de tu vida”.

Tras la condena de 15 años al asesino, Nélida, una vendedora de oficio, declaró ante diferentes medios de comunicación: “Anoche tuve un sueño en el que mi hijo me dijo que me quedara tranquila, que se iba a ir tranquilo, que fuera la mamá que fui siempre”.
0No comments yet
      GIF