Mujer de George Clooney defiende obras del Partenón

Desde hace 30 años Grecia reclama los frisos del Partenón expuestos en Londres para lo cual logra el apoyo de la abogada británica Amal Alamuddin, la flamante esposa del actor George Clooney. Amal llegó a Atenas invitada por el gobierno para presentar ideas y propuestas sobre los aspectos legales de esta reivindicación. Por primera vez, Grecia evalúa la posibilidad de un juicio legal contra Londres.


Amal Alamuddin


Recuperar los espléndidos mármoles del Partenón "sustraídos" a Grecia hace más de 200 años. Esta es la compleja misión de Amal Alamuddin-Clooney, de 36 años, la bella abogada anglo-libanesa que acaba de casarse en Venecia con el actor George Clooney, uno de los hombres más deseados del mundo.

Como en una novela de "Némesis", la antigua diosa griega dispensadora de Justicia, Amal se encuentra en este momento en Atenas por encargo del gobierno griego de Antonis Samaras junto con otros dos aguerridos colegas: Normal Palmer y Geoffrey Robertson.

El primero se hizo famoso por haber ganado una causa contra el Museo de Historia Natural de Londres, gracias a la cual obtuvo la restitución de esqueletos aborígenes a Australia; el segundo, es conocido por los importantes casos que ha resuelto su estudio, uno de los más prestigiosos que existen en el Reino Unido.

Muchos griegos piensan que Amal llegó a Atenas tras las recientes declaraciones de su marido, quien se pronunció sobre el hecho de que Londres debía restituir los mármoles a Atenas.

Sin embargo, Amal se ocupa del caso en representación del estudio legal londinense Doughty Street Chambers desde 2011. O sea, desde cuando David Hill —el arqueólogo australiano que preside la Asociación Internacional para la Reunificación de los Mármoles del Partenón— convenció finalmente a Samaras a impulsar la vía legal para resolver una controversia con Londres que ya lleva décadas.

Las obras —de las que Atenas pide la restitución desde 1981 cuando la ministra de Cultura era la actriz Melina Mercouri—son 15 métopas, 56 bajorrelieves de mármol y 12 estatuas (casi el entero frontón oeste del templo), además una de las seis cariátides del templo de Erecteón.

Los mármoles que adornaban el templo de la virgen Athena Parthenos, joya arquitectónica del siglo V a.C., fueron extirpados y robados entre 1802 y 1811 por Lord Thomas Bruce Elgin, entonces embajador británico ante la Sublime Puerta, y vendidos al British Museum en 1816 por 35.000 libras esterlinas oro de esa época.

La misión de la bella señora Clooney comenzó ayer de mañana cuando se reunió —junto con Robertson, Palmer y Hill— con el ministro de Cultura griego, Constantinos Tassoulas.

A la pregunta de los periodistas que los esperaban frente al ministerio sobre la posibilidad de obtener la restitución de los mármoles, la abogada respondió con seguridad: "Lo lograremos".

Amal y sus colaboradores son recibidos hoy en el Palacio Maximo, sede del gobierno, por el premier Samaras. Luego visitarán el Museo de la Acrópolis y más tarde el Partenón. Según destaca la prensa ateniense, esta es una espléndida oportunidad para Grecia de iniciar un camino serio para recuperar parte de su precioso patrimonio cultural.

Desde hace muchos años, para obtener la tan ansiada restitución, políticos y académicos griegos gastaron palabras inútiles que nunca se concretaron en hechos.

También es una excelente ocasión para que la desgastada coalición de gobierno encabezada por Samaras obtenga éxito tanto a nivel nacional como internacional.

Si el premier Samaras logra repatriar esos valiosos mármoles, obtendrá una de las más importantes victorias nunca antes conseguida por un político griego, lo que sin duda alguna tendrá un impacto muy positivo también en las urnas.


ABOGADA Y ESTRELLA.

Luego de una lujosa boda en Venecia y de una luna de miel en las Seychelles (en el hotel más caro del mundo), Amal Alamuddin, abogada libanesa de derechos humanos —conocida por defender a Julian Assange y su WikiLeaks, o por trabajar como asesora de Kofi Annan para la guerra en Siria— ha vuelto al trabajo, pero ya no es la misma. Convertida en diva luego de casarse con el actor George Clooney, esta abogada genera una gran expectativa.