Check the new version here

Popular channels

Nazis y Hipsters, la nueva tendencia en Alemania

A la moda, hipster, nazi: el fenómeno “nipster” en Alemania le da un toque fashion al odio




(Berlín, 8 de agosto. DPA).- Barba poblada, lentes de pasta, gorra de color… e ideología nazi: son los nuevos nazi-hipsters o, más breve, “nipsters”. Los radicales adoptan el estilo urbano en ciudades como Berlín y dejan de ser reconocibles por su aspecto exterior. Un fenómeno que entraña nuevos peligros.

Heil Hipster”, tituló la revista estadounidense “Rolling Stone” un largo reportaje en Alemania sobre una nueva generación de jóvenes de ultraderecha que cambió la cabeza rapada, las botas militares y la ropa negra por un estilo alternativo, actividad en las redes sociales y las costumbres de tribus urbanas de moda.

La inquietante transformación plantea una pregunta inmediata: ¿Es más peligrosa la ideología de ultraderecha cuando se reviste de un estilo “trendy”?


“Por un lado, de ese modo se logra un mayor ámbito de influencia”, explica el criminólogo Nils Schuhmacher, de la Universidad de Esslingen. Los nuevos neonazis tienen un acceso más directo y amplio a otros jóvenes, porque ya no son percibidos como radicales a primera vista.

Pero el experto no está convencido de que la mutación sea realmente beneficiosa para los ultraderechistas, porque ampliar el ámbito de influencia potencial tiene un precio: perder el perfil claro y la identificación directa para sus seguidores.

Los servicios secretos alemanes creen que hay más de 22.000 personas con ideología de ultraderecha en el país, de las cuales casi 10.000 son neonazis.

Su perfil y su ámbito de acción estaba perfectamente identificado: ropa de marcas determinadas, conciertos de rock pesado con letras racistas, algunos nichos dentro del fútbol y cercanía al partido NPD, representado en los parlamentos regionales de dos estados federados.

Pero la mutación del “neonazi tipo” forma parte de una tendencia que los expertos observan desde hace años en la ultraderecha.

La imagen de los extremistas cambió de forma sustancial hasta llegar a lo que ahora se conoce con la etiqueta de ‘nipster’”, señala Thomas Pfeiffer, encargado de temas de ultraderecha en la Universidad de Bochum.

La escena se diversificó y combina hoy a aquellos que siguen cultivando la estética tradicional “skinhead” con todo tipo de “looks” modernos.

“Algunos se inscriben en el ámbito del hip-hop. Al parecer no les importa la contradicción que representa con el racismo o el neonazismo“, señala Pfeiffer.

El experto, sin embargo, advierte que la diferencia con el clásico neonazi de aspecto intimidatorio es sólo superficial: “En muchos aspectos, el contenido no cambió. Sólo el envoltorio se modificó radicalmente”.

Karsten Wilke, miembro del órgano que brinda asesoramiento sobre extremismo de derecha en el “Land” de Renania del Norte-Westfalia, coincide en que “en los últimos cinco o diez años se advierte con claridad una tendencia de la escena de ultraderecha a la cultura pop”.

El criminólogo Schuhmacher lo resume con una sentencia: “El ‘skinhead’, como figura hegemónica de la juventud de ultraderecha, ha abdicado”. Y nadie sabe aún cómo impactarán en el movimiento sus sucesores camuflados en la cultura “cool” de las ciudades.






0
0
0
0
0No comments yet