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New York Times destroza la idea de trasladar la Capital: El

REPERCUSIÓN INTERNACIONAL

New York Times destroza la idea de trasladar la Capital: El Gobierno será más corrupto


La idea de trasladar la Capital del país a Santiago del Estero surgió del titular de la Cámara de Diputados de la Nación, el kirchnerista Julián Domínguez, en medio de su prédica por revalorizar el Norte. Tras mucho insistir con la propuesta logró que al fin Cristina Fernández le prestara atención y elogiara la medida con lo que le dio un poco de visibilidad a la precandidatura de Domínguez, cuya intención de voto es de las más bajas de los postulantes K. El debate llegó al diario estadounidense The New York Times que tilda de “dormida” a la provincia pero advierte que en las “democracias relativamente frágiles, gobiernos enquistados en las capitales más aislados son menos eficaces, menos sensible, más corruptos y menos capaces o dispuestos a sostener el imperio de la ley”. Claramente, Santiago del Estero no es un baluarte de la legalidad, pero el debate está planteado.
10/09/2014|12:04


 
Cristina y Domínguez, y la remake alfonsinista del traslado de la Capital.


VALOR AGREGADO

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Hace tiempo que el titular de la Cámara de Diputados de la Nación, el kirchnerista Julián Domínguez, insiste con trasladar la Capital a Santiago del Estero en el marco de su propuesta de revalorizar el Norte argentino. La idea, se sabe, la tuvo antes Raúl Alfonsín pero él apuntaba a poblar la Patagonia y eligió a Viedma como ciudad capital.


En Urgente24 recordamos el 27/08 que se encuentra vigente la ley que autorizó el traslado de la Capital Federal a las ciudades de Viedma y Carmen de Patagones, en el año 1986, y que por supuesto nunca se reglamentó.


La ley que declaró a Viedma como Capital de la República permanece vigente, tanto que la constitución de Río Negro, modificada en 1988, sostiene en su artículo 11 que “Viedma es la capital de la Provincia”, pero dejará de serlo “cuando se efectivice el traslado de las autoridades nacionales al nuevo Distrito Federal”, un dato que no debería desconocer Cristina ni Domínguez, que preside el Palacio de las Leyes.


Con todo, la discusión llegó a USA y el diario estadounidense The New York Times advirtió que tal decisión sólo empeorará las cosas en cuanto la lejanía con el principal centro urbano potenciaría la corrupción, la desidia y la falta de contacto con la realidad por parte del Estado.


De paso, NYT, advierte que Cristina –y la gente- tienen otros problemas más urgentes que atender
Mientras la amenaza de otro default todavía afecta a la Argentina, el país es noticia por otra razón: Un número cada vez mayor de sus dirigentes, entre ellos la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, empezó a alinearse detrás de la propuesta de trasladar la capital desde Buenos Aires a la mucho más pequeña (y al parecer dormida) a la ciudad de Santiago del Estero, en el centro-norte del país, describe el diario al comienzo del artículo.


El argumento es que el traslado de la capital “curaría” la división que existe entre Buenos Aires y el resto del país. “Aunque la idea parece atractiva en la superficie, mover la capital podría empeorar las cosas en un país asediado”, describe el matutino.


El diario menciona un estudio realizado en Brasil que sostiene que “mover una capital para apuntalar la estabilidad y el prestigio de un gobierno puede tener efectos secundarios peligrosos: En estados autocráticos y democracias relativamente frágiles, gobiernos enquistados en las capitales más aislados son menos eficaces, menos sensible, más corruptos y menos capaces o dispuestos a sostener el imperio de la ley.


Porque “estar lejos de las masas puede proteger a los regímenes de la amenaza de desalojo violento, pero también reduce el grado de rendición de cuentas a las que se enfrentan, y los incentivos para comportarse bien”, agrega.


“Si bien Argentina no es hoy un modelo de buen gobierno, es poco probable que alejarse de los medios de comunicación y de su población educada y cosmopolita, ayude”, argumenta.
El poder que tienen las calles de Buenos Aires puede ayudar a mantener a los políticos en estado de alerta, pero por otro lado, esto no parece ser el tipo de rendición de cuentas más propicio para el desarrollo institucional”, prosigue en otro tramo la nota.


“Aún así, los argentinos deben tener cuidado al considerar las implicancias de la idea de trasladar la capital a Santiago del Estero. Mientras que un movimiento drástico podría ser atractivo para un nuevo comienzo, podría terminar, sin embargo, agravando los desafíos de gobernar el país. Capitales, como banderas, son símbolos, pero su elección tiene consecuencias muy reales”, sentencia The New York Times.
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