Check the new version here

Popular channels

Niñas como mercancía - La prostitución forzosa

Ponen su cuerpo en venta. Muchas no tienen pasaporte ni hablan alemán. Especialmente las muchachas de Europa del Este se convierten cada vez más en víctimas de traficantes de personas sin escrúpulos.

Video: WD



Mujeres jóvenes, entre ellas también menores de edad de Rumania y Bulgaria, tienen que mantener relaciones sexuales hasta con quince hombres al día, muchas veces sin protección. La prostitución forzosa es un negocio que, año tras año, le reporta millones de euros a proxenetas y negociantes sin escrúpulos. En el camino quedan niñas y mujeres privadas de sus derechos que, a menudo, buscan desesperadamente una salida.

Anuncios en internet como reclamo

A menudo, las mujeres ven el viaje a Alemania como la única posibilidad de asegurarse una vida mejor para ellas y sus familias. Viven en países donde la prostitución está prohibida y, a pesar de ello, en todas las grandes ciudades hay burdeles ilegales y mujeres que ofrecen su cuerpo en la calle. Bajo tales circunstancias florece el comercio de “niñas” como mercancía. Son muchachas que han crecido en la más honda pobreza y que se convierten en presa fácil de los traficantes de personas. El reportaje muestra cómo en Berlín, propietarios de burdeles atraen a jóvenes rumanas a la prostitución en Alemania, y todo ello en el marco de la legalidad, pues el Parlamento alemán aprobó en 2002 una ley que declara la regencia de un prostíbulo como la prestación de un servicio normal y corriente. Desde entonces, el mercado necesita cada vez más mujeres, en parte también porque la legalización de la prostitución atrae al turismo sexual de toda

Un brutal círculo vicioso de sexo y violencia




Los autores Nadya Luer y Jo Goll mantuvieron contacto durante un año con víctimas de la prostitución forzosa. En largas conversaciones, algunas de las mujeres hablan abiertamente con los reporteros y narran cómo cayeron en la trampa de los brutales traficantes de personas de su patria: les prometían un trabajo en Alemania como camareras o cuidadoras de ancianos. Sueños que se convirtieron en una cruda realidad nada más cruzar la frontera. Allí se les despoja del pasaporte y, con ello, de la identidad. El reportaje muestra el difícil camino para liberarse de este círculo vicioso de sexo y violencia.


Reportajes y documentales
0No comments yet