Occidentales se unen para luchar contra el Estado Islámico



Miles de extranjeros han llegado a Irak y Siria los últimos dos años. La mayoría de ellos para unirse al Estado Islámico, aunque actualmente a los países mencionados han comenzado a viajar personas con otro perfil: son cristianos occidentales que quieren unirse a los ejércitos gubernamentales para combatir contra el EI.

La milicia a la que se unen los 'cruzados' modernos se llama Duej Nausha, que significa "sacrificio personal" en arameo, el idioma que hablaba Jesús, informa la agencia Reuters.

Duej Nausha colabora con las fuerzas kurdas para proteger a las minorías religiosas que viven en el norte del país. Uno de los milicianos de ese movimiento, Brett, quien prefiere ocultar su apellido, al igual que otros voluntarios es consciente de que podría morir en Irak, pero dice que "al final todos morimos. Estoy luchando por un pueblo y una fe".

La mayoría de los pueblos cristianos de Irak quedan al norte del país, cerca de la ciudad de Mosul, tomada por los milicianos del EI en 2014. Los ocupantes ofrecieron a los cristianos de la zona conquistada tres opciones: pagar un impuesto, aceptar la religión musulmana o ser ejecutados. La mayoría se vio obligada a huir.

Todos los voluntarios han declarado que están dispuestos a quedarse en Irak por un tiempo indefinido.