Check the new version here

Popular channels

Olvido K, Emfer y Tatsa, la enorme fábrica olvidada

Emfer y Tatsa, la enorme fábrica olvidada sobre General Paz que incomoda al kirchnerismo



La planta de trenes y colectivos vinculada al grupo Cirigliano produce al 5% de su capacidad y está a la deriva; los trabajadores piden la reestatización; los puntos clave para entender un conflicto complejo

En Emfer se dedican a la fabricación y reparación de vagones. En Tatsa, se especializan en carrocerías de ómnibus y camiones

La fábrica produce al cinco por ciento de su capacidad. A veces, ni eso. El enorme predio de Emprendimientos Ferroviarios (Emfer) y Tecnología Avanzada en Transporte (Tatsa), ambos vinculados al grupo Cirigliano, descansa como un gigante dormido al costado de la General Paz, en el límite entre San Martín y la Ciudad. Allí, mientras los 422 trabajadores esperan que se les asignen tareas, avanza un vaciamiento silencioso en las oficinas y la fábrica que en la última semana llegó al punto de que intentaron llevarse los dispensers de agua.

Los empresarios Mario y Claudio Cirigliano, procesados como responsables por las 51 muertes en la tragedia de Once , tenían el negocio perfecto: reparaban y fabricaban trenes con subsidios estatales para las mismas líneas que ellos operaban, hasta que -luego del siniestro- el Estado les quitó las concesiones.

Desde aquel momento, disminuyó el ritmo de pedidos a la fábrica y la compra millonaria de formaciones a China impulsada por el Ministro de Transporte Florencio Randazzo fue el tiro de gracia. El último pedido grande que tuvieron los operarios fue la fabricación y reparación de 67 coches entre noviembre de 2012 y febrero del año pasado. Después de eso, y a pesar de que tenían la capacidad para seguir produciendo, los trabajos cayeron por goteo.



Ante el posible cierre de la fábrica, los trabajadores visualizan como única salida la reestatización ya que, según ellos, están las maquinarias y la capacidad para producir y reparar en el país los mismos trenes que se les compra a China. "Más allá de que la compra de vagones en el exterior genera un problema a la industria nacional en su conjunto, nosotros entendemos que la reestructuración del sistema ferroviario debe continuar y tenemos la capacidad para fabricar distintos tipos de coches, pero no vemos como operador al grupo Cirigliano por todo el daño que le hizo al país. El que se tiene que hacer cargo es el Estado, que siempre fue nuestro único cliente", señala en diálogo con LA NACION Ezequiel Peralta, delegado de Emfer.




Divisiones en el kirchnerismo

Otro actor que interviene en el conflicto es Antonio Caló. El líder de la CGT alineada con el Gobierno y jefe de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) aportó en julio pasado medio millón de pesos de las arcas de su gremio para bajar el clima de tensión y adelantar parte de los sueldos adeudados a los trabajadores. Pero su mediación no estaría dando buenos resultados: desde el Gobierno le dieron a entender que una reestatización de la fábrica abriría la posibilidad de un juicio millonario de los Cirigliano contra el Estado, riesgo que el kirchnerismo no estaría dispuesto a correr.

Según precisaron a LA NACION fuentes oficiales, hoy parte de los salarios de los empleados se garantizan con subsidios que otorga el Ministerio de Trabajo. Sin embargo, los operarios denuncian que los pagos se realizan fuera de término, de forma no remunerativa y sin cobertura en las obras sociales.



"En una situación de ajuste generalizado, donde hay una avanzada fuerte contra los trabajadores como lo fue en Gestamp o Lear, por poner dos ejemplos, creemos que seguir así tiene fecha de vencimiento y buscamos una solución de fondo que garantice los puestos de trabajo. Peleamos por nuestras familias, pero también sabemos que nuestra lucha puede servir de ejemplo para los demás trabajadores", remarca Adrian Escalante, delegado de Tatsa.
0
0
0
0No comments yet