Ordenaron detención de efectivo de Gendarmería



Fue imputado por los delitos de homicidio calificado por el vínculo, por violencia de género y homicidio calificado.
En un impredecible giro la justicia penal ordenó la detención del gendarme Humberto Sebastián Paveliche, acusado de asesinar a su ex mujer Leticia Judith Cari y a su hijo Thiago Ignacio Paveliche, en un hecho ocurrido en diciembre del 2011 en el barrio Antártida de la ciudad de Palpalá.

Se debe decir que la orden de detención fue firmada y expedida por el Juzgado de Control Penal Nº 1, a cargo de Gastón Mercau, y que las investigaciones se encuentran a cargo del fiscal de Investigación penal Nº3, Carlos Enrique Farfán.

En este sentido, el juez imputó al gendarme por supuesto homicidio calificado por el vínculo o violencia de género y con el propósito de causar sufrimiento a la víctima, en el caso de la mujer, y homicidio calificado por el vínculo, por el menor.

De ahí que por estos días, luego de ser concedida la orden, se haría efectiva la detención del gendarme, quien actualmente estaría prestando servicios en un destacamento en la provincia de Chaco.


Los hechos

Cabe señalar que por este caso se realizaron varias marchas pidiendo el esclarecimiento del crimen, que causó conmoción en la ciudad de Palpalá.

Después que se determinara que se trataba de un doble homicidio, las investigaciones apuntaron al marido de la víctima, un efectivo de Gendarmería Nacional que trabajaba en el sur del país, pero que con el correr de los días fue descartado.

Según surgió luego de las investigaciones, la víctima tenía antecedentes de haber sufrido malos tratos por parte de su pareja, por lo que sus padres le habían enviado dinero para que regresara a Jujuy.

Por esta razón la joven madre y su hijo llegaron a Jujuy y fueron a la casa de su madre, en el barrio Antártida, donde estuvieron viviendo hasta el día del trágico episodio.

El día del hecho la madre de la joven había salido de la casa y al regresar, a eso de las 19:30, se dio con que en el piso de la puerta de entrada de la vivienda estaba lleno de sangre y al ingresar se dio con la lamentable escena de su hija y su nieto muertos.

Su hija yacía muerta sobre un charco de sangre, tenía cortes en ambos brazos y un cuchillo clavado en el vientre, en tanto que el nene de dos años estaba también muerto, ahogado (asfixia por inmersión) en una bañera de plástico para bebés.