Otro cacerolazo pasó sin pena ni gloria

La adhesión fue baja y fuera de la Capital casi no hubo repercusión. Tuvo el apoyo de algunos dirigentes políticos.



Un nuevo "cacerolazo" contra el Gobierno, con menor adhesión que en otras ocasiones, se realizó esta noche en el centro porteño con el nombre de "13N" y fue criticado por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien advirtió que "en la Argentina nada es espontáneo" sino "todo organizado".

La convocatoria fue realizada a través de las redes sociales y tuvo como puntos encuentro la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, y el Obelisco, aunque también hubo una protesta en las puertas de la Quinta de Olivos, donde la mandataria cumple reposo médico, y réplicas en algunas de las principales ciudades del país. Con carteles que expresaban reclamos por la inseguridad, la inflación, la corrupción, el desempleo y la independencia judicial, y con banderas y globos con los colores nacionales, los manifestantes se concentraron desde las 20:00 principalmente en la esquina de Santa Fe y Callao y también sobre la avenida Corrientes para luego marchar hasta la Plaza de Mayo por Diagonal Sur.

También participaron algunos integrantes del frente opositor, como la diputada nacional de UNEN Elisa Carrió. Durante toda la jornada habían circulado versiones de que el cacerolazo estaba suspendido, pero desde sectores que impulsaban la medida acusaron al kirchnerismo de difundir ese mensaje en las redes sociales con el fin de generar confusión y desactivar la protesta. Incluso, en los últimos días, Twitter y Facebook fueron eje de manifestaciones a favor y en contra del cacerolazo, a través de afiches que se viralizaron por ambas redes.



Al hablar por la mañana en su habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada, Capitanich había cuestionado la convocatoria: precisó que "en democracia todos tienen derecho a expresarse", pero advirtió que "es absolutamente necesario expresar las diferencias en la participación democrática a través de elecciones". El funcionario aclaró que "todos los argentinos tendrán la oportunidad en el 2015 de participar en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias en agosto, y en octubre elegirán una nueva fórmula presidencial que gobernará la Argentina a partir del 10 de diciembre del 2015".

El primero de los cacerolazos contra el Gobierno de Cristina Kirchner fue el 13 de septiembre de 2012, en el que una multitud salió a las calles en todo el país, mientras que el 27 del mismo mes hubo una breve manifestación de este tipo en la Capital Federal. Ya el 8 de noviembre de 2012 se llevó a cabo el segundo cacerolazo a nivel nacional y la tendencia fue en baja, lo mismo que sucedió el 8 agosto de 2013, a sólo tres días de las elecciones legislativas primarias PASO, mientras que el último fue el 18 de septiembre pasado, día en que se hizo aún más notorio el marcado descenso en la cantidad de participantes.

NA