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Para pagar a los buitres, kirchnerismo cambia legislación

La Administración Cristina no resiste una investigación sobre fondos irregulares en el exterior. No es novedad alguna. Por eso resultó insólito que se arriesgara a la investigación que emprenderían los abogados de los fondos acreedores de deuda pública impaga. Dicen que lo que se intenta desde la Casa Rosada es, por un lado, concederle alguna épica nacionalista al pago de la deuda pública externa en 'default' (¿¿??). Por otra parte, conseguir que Paul Singer y su gente no sigan difundiendo información 'sensible'.



Nunca se entendió la decisión de Cristina Fernández de Kirchner de ir al choque con los 'holdouts' en nombre de la inexistente cláusula RUFO (inexistente porque había una orden judicial que desactivaba su cumplimiento).

En verdad, ocurrió que Cristina venía declinando en imagen pública, y utilizó esa oportunidad para intentar una ofensiva apelando al nacionalismo del concepto 'Patria o buitres'.

Hasta entonces, todo estaba preparado en la Administración K para acordar en lo de David Pollack, e iniciar un endeudamiento público que permitiera aliviar la situación provocada por el déficit fiscal. Pero, en nombre del proyecto político, ocurrió un cambio de planes: era preferible profundizar la estanflación pero recuperar la iniciativa política. Cristina apostó a una recomposición del poder personal (e institucional), aún cuando la contrapartida de la ausencia de financiación externa fuese un 4to. trimestre desatrozo en terminos de inflación y desempleo.

No obstante, cualquiera sabía que era insostenible más allá del corto plazo. No se trata solamente de las reservas internacionales del Banco Central, que impiden mantener esa disputa. También de lo dificil de explicar los fondos bajo sospecha de funcionarios y amigos de funcionarios K que se han desplazado por el mundo dejando rastros indelebles.

"No se puede mover tanto dinero a través del mundo, dejando huellas y andar peleándose con quienes pueden rastrearlas", fue un concepto de los 'holdouts'.

La Administración Cristina tiene mucho que ocultar, según parece. Y por eso hay que acordar con los 'holdouts', más temprano que tarde.

Al respecto, hay novedades informativas.





Ignacio Ortelli en el diario Clarín:

Jorge Capitanich "(...) comparó la "posición" de la legisladora cobista con "lo que afirman los buitres". Y, por supuesto, decidió no revelar la estrategia que trazó el Gobierno y pudo confirmar Clarín: que enviará al Congreso un proyecto para hacer cambios en las leyes Cerrojo y de Pago Soberano para intentar acordar con los holdouts una vez que venza la vigencia de la cláusula RUFO, a fin de año.

Fuentes oficiales contaron a este diario que la idea es avanzar con la iniciativa durante el período extraordinario y que, por ese motivo, autoridades parlamentarias ya fueron avisadas para que se aseguren de contar con la presencia de los legisladores que garanticen el tratamiento del proyecto.

Esto no ocurriría durante diciembre -mes en el que ya es casi un hecho que Cristina convocará a extraordinarias pero por otros temas (Código Procesal y Ley de Telecomunicaciones)- dado el recelo que hay en el Gobierno por no dar una señal concreta de que se modificarán las reglas de juego aprobadas meses atrás con la sanción de la Ley de Pago Soberano.

Pero la urgencia por concretar un acuerdo con los holdouts y despejar el escenario económico llevarían al Gobierno a acelerar los plazos. Un funcionario explicó que "puede ser hasta en enero", algo inusual y que ni siquiera se dio en 2010, cuando en pleno receso Cristina le exigió la renuncia al Banco Central a Martín Redrado, quien se negaba a dejar su cargo. "Ya saben que no se pueden ir muy lejos. Van a tener que tomarse vacaciones en la Costa o esperar que se aclare todo un poco", bromeó la misma voz. (...)".


Mariano Obarrio en el diario La Nación, acerca del mismo tema:

"Pese a sus ataques a los fondos buitre, al juez Thomas Griesa y al gobierno de los Estados Unidos, la presidenta Cristina Kirchner madura la idea de un acuerdo luego de enero de 2015 con todos los holdouts, los bonistas que no ingresaron en los canjes de 2005 y 2010, además de los fondos NML Capital y Aurelius. Para ello ordenó analizar la derogación en el Congreso de al menos tres leyes vinculadas con la deuda soberana.

Según confiaron a LA NACION altas fuentes del Gobierno, estas iniciativas se evalúan entre la Presidenta; el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, y el ministro de Economía, Axel Kicillof.

En caso de avanzar, las negociaciones durarían hasta marzo, y el 1° de ese mes Cristina podría anunciar esos proyectos durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Incluso, podrían ser el caballito de batalla de la campaña electoral de 2015.

La reapertura de las negociaciones serían en enero de 2015 porque el 31 de diciembre próximo caducará la cláusula RUFO (rights upon future offers), que ahora les permite a los tenedores de bonos de 2005 y 2010 demandar judicialmente igual trato si se les mejora la oferta a bonistas que no hubieran ingresado en aquellos canjes. Ese cepo contaminó toda la negociación con los buitres.
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