Pastor abusó de su sobrinito de 4 años

Pastor evangelista abusó de su sobrinito de 4 años



Uno de los familiares de la víctima muestra la cama donde lo abusaron


Exclusivo. En San Miguel, el sujeto se acostó con el menor en la cama y lo manoseó. Familiares de la pequeña víctima fueron hacer Justicia por mano propia, pero recibieron golpiza de una patota.


No deja de estremecer cada hecho de abuso sexual y más cuando la víctima se trata de un menor. ¿Cómo puede alguien arrebatarle la niñez a un chico? ¿Por qué una persona se toma el derecho de arruinarle la vida a un pequeño y a toda su familia? Crónica se hizo presente en Bella Vista, San Miguel, donde una familia acusó a un hombre de abusar de un nene de 4 años.

“Mi hija me dio a mi nieto para que se lo cuidara y ese día justo se encontraba también en mi casa mi hermano, que se llama Carlos Núñez y siempre está en un templo evangélico, rodeado de chicos. Le dije: ‘Carlitos, voy a comprar algo y vuelvo’. Pero cuando estaba llegando a la ruta, analicé que podía ir más tarde y volví a mi casa. Cuando llegué al portón, escuché los gritos de mi nieto y yo entré desesperada. Ví que mi hermano salía de la puerta del cuarto, le pregunté qué había pasado y sólo me contestó algo referente a una luz”, comenzó el relato, ante el micrófono de Crónica, María Angélica, la abuela del nene.

¿Y el nene donde estaba? “Entré corriendo a la pieza y vi a mi nieto desnudo y gritando. Quise agarrarlo, se tiró para atrás y me repitió varias veces: ‘no te voy a decir lo que pasó, no te voy a decir’. Lo alzé a upa de todas maneras y fui a preguntarle de nuevo a mi hermano qué había pasado, pero ya se había ido. Yo jamás me habría imaginado que era capaz de abusar de alguien”, dijo Angélica entre medio del llanto y la impotencia.

En tanto, el tío del nene (hijo de Angélica) nos contó que ese día encontró a su mamá con un ataque de nervios. “No quería decirme lo que había ocurrido porque tenía miedo de que yo lo fuera a buscar, pero mi hermano mayor se enteró y me dijo todo lo que pasó. Hicimos la denuncia y después fuimos a hacer lío en la casa del tipo, que es mi tío. Cuando lo agarramos entre cinco, pidió perdón, eso lo escucharon todos los que fueron conmigo”, aseguró Emiliano Vidal.

Pero según Emiliano algo más ocurrió. “Pasaron unos días, yo estaba durmiendo y entraron tres hombres a mi casa, estoy seguro de que fueron mandados por mi tío. Estos tipos me hicieron 10 tajos en la cabeza. Uno de los que me pegó tenía un guante de látex y un revólver. Es más, perdió el guante en mi casa y se lo llevé a la Policía cuando hice la denuncia por los golpes”, narró.

¿Cómo se salvó de ese infierno? “Empecé a hacer fuerza para afuera de mi casa mientras me sujetaban, yo no quería caerme al piso porque sabía que había venido para matarme, no para asustarme. Salieron corriendo porque había testigos en la calle que los intentaron seguir, pero los perdieron de vista. Me senté todo ensangrentado y mi hermano me llevó a la clínica. Y la noche anterior, ya había ocurrido algo raro. Unos tipos se bajaron de autos, también de eso hay testigos”, contó Emiliano.



Le habrían detectado al nene signos de abuso

Nancy Vidal, la mamá del nene, también habló con Crónica y aseguró: “Luego de hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer de San Miguel, me mandaron al Juzgado de Sexualidad de San Martín y a mi hijo lo atendieron tanto una médica como una psicóloga, que me contó que tiene signos de haber sido abusado, aunque él todavía no lo haya expresado con palabras. Ahora además tienen que analizar los estudios de sangre para saber si tiene infecciones o alguna enfermedad”.

El padecimiento del menor

Según Emiliano, su sobrino “está exaltadísimo. Cuando se despierta, lo hace llorando y sigue repitiendo que no va a contar nada”. Y agregó: “Desde que mi tío Carlos se fue aquel día de la casa de mi mamá, el nene se hace pis y caca encima”.

El presunto abusador vive cerca de dos colegios y colabora en un templo evangélico

Carlos Núñez reside en Las Américas al 7591, en el partido de Moreno. “Su casa está a pocas cuadras de dos colegios y por su calle pasan siempre chicos. Además, colabora en un templo evangélico. No entiendo cómo todavía no lo detuvieron ni para averiguación de antecedentes. No lo puedo creer, puede seguir cagándole la vida a más nenes. Además, nosotros vivimos con miedo por lo que le pasó a mi hermano. Por eso, quiero dejar en claro que, si nos pasa algo, habrá venido de parte del hermano de mi mamá”, sentenció Nancy.