Petróleo: por la pelea con YPF Cristina castigó a Mendoza

La provincia fue excluida, junto a las otras que se oponen a la nueva ley de Hidrocarburos, de la prórroga trimestral del Programa de Desendeudamiento. “Es una extorsión”, dijeron en el Gobierno local. Sí tendrán el beneficio las que apoyan el proyecto de Galuccio.



La tensión entre el Gobierno nacional y las principales provincias petroleras por una nueva ley de Hidrocarburos llegó al máximo. Ayer, el gobernador mendocino Francisco Pérez viajó a Buenos Aires para mantener reuniones con altos funcionarios nacionales y se anotició en la Casa Rosada de que Mendoza, Neuquén, Chubut y Río Negro, que son los distritos que mayores objeciones han formulado al proyecto redactado por el CEO de YPF Miguel Galuccio y bancado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, no firmarán hoy a las 18 junto al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, la prórroga del Programa Federal de Desendeudamiento.

En cambio, sí suscribirán el nuevo convenio trimestral los mandatarios de distritos petroleros que no se han enfrentado a la Nación, como Santa Cruz, Salta, Tierra del Fuego y Jujuy.

En total son doce las provincias que hoy accederán a una nueva prórroga trimestral del programa de reestructuración de las deudas de los Estados sub-nacionales con el Tesoro, entre las que se cuentan Buenos Aires, San Juan, Catamarca, Chaco, Entre Ríos, La Rioja, Misiones, San Juan, Tucumán y las jurisdicciones petroleras que no se han rebelado ante la ley de Galuccio.

“Esto es una extorsión”, dijo airadamente un ministro del gobernador Pérez a este diario. Para otros gobernadores petroleros, el desplante de la Nación no fue sorpresivo. Desde hace una semana los funcionarios del neuquino Jorge Sapag estaban esperando la jugada de la Casa Rosada. El senador nacional de Neuquén, Guillermo Pereyra, sacó el martes 22 un comunicado para denunciar la “extorsión” de la Nación sobre la principal provincia gasífera del país. Los Andes publicó en su edición del viernes 25 una nota en la que dio cuenta del temor de los mandatarios petroleros a sufrir sanciones de la Rosada por su rechazo al proyecto de Galuccio.

A fines de diciembre de 2013, la Presidenta anunció una nueva prórroga en el Programa Federal de Desendeudamiento. El Tesoro nacional, por entonces, contabilizaba una deuda de las provincias de 77 mil millones de pesos. A esta cifra se le aplicó una quita de 11 mil millones de pesos en concepto de ATN acumulados. La novedad fue que la renovación del programa fue trimestral y los distritos quedaron sujetos a un monitoreo de su desempeño fiscal por parte de la Casa Rosada.

Sin embargo, la renovación trimestral del Programa de Desendeudamiento también sirvió a la Nación para meter presión política a las provincias. Así fue como Córdoba, por tener el juicio por una deuda de la Anses con la Caja de Jubilaciones, no pudo suscribir el acuerdo y quedó afuera de los beneficios (no recibió su porción de ATN y debió empezar a pagar el capital de la deuda).

Ahora, la Nación pasó hasta nuevo aviso a esta “lista negra” a las provincias petroleras rebeldes, que se oponen a la ley de Galuccio porque implica un fuerte recorte en la participación de la renta hidrocarburífera para los Estados provinciales y para a sus empresas de energía, además de un avance sobre la facultad constitucional que tienen las provincias de administrar sus recursos naturales.

En penitencia

Fuentes de la Jefatura de Gabinete señalaron ayer que la suscripción del acuerdo trimestral entre las provincias y la Nación se hará en dos tandas, lo que arrojaría una luz de esperanza para Mendoza y las provincias petroleras consideradas rebeldes que, de este modo, quedan “en capilla” y a expensas de la discrecionalidad de la Casa Rosada. Así, hoy firmarán la prórroga las doce jurisdicciones antes mencionadas, mientras que las restantes cinco (son 17 en total porque hay que sacar a las que no tienen deudas con el Tesoro y a Córdoba) deberán aguardar porque “aún no hay” una fecha.

“Mendoza ha cumplido con todo lo que reclama la Nación en términos fiscales. La cuestión por la ley de Hidrocarburos no debería influir”, opinó otro funcionario de Pérez, quien terminó haciendo la misma lectura que el resto del Gobierno provincial: “Se trata de una presión, de una penitencia”.

El Programa Federal de Desendeudamiento permite a las provincias ir pateando el pago de capital, lo que para Mendoza significa unos 320 millones de pesos para todo 2014. La última vez que Pérez y su ministro de Hacienda, Marcelo Costa, firmaron el convenio con la Nación fue el 28 de abril, en un acto que presidió Cristina Fernández en la Casa Rosada. Junto a Mendoza, otros 16 distritos se sumaron a la prórroga, que expira hoy.

Otras de las provincias que más objeciones ponen a la ley de Hidrocarburos que plantea la Nación son La Pampa y Río Negro, porque ambas están renegociando con las firmas que operan en sus territorios la extensión de las concesiones a cambio de un anticipo de impuestos y mayores inversiones. Es por eso que también el rionegrino Alberto Weretilneck no fue invitado a la firma del convenio con Capitanich hoy por la tarde. El pampeano Oscar Jorge zafó de esta presión debido a que su provincia no tiene deudas con el Tesoro nacional.