Piden perpetua para dos jóvenes




Pidieron prisión perpetua para dos jóvenes cuya mochila fue hallada en la escena de un crimen



Se trata de Luz Gómez y Diego Romero, imputados por el homicidio de un colectivero; organismos de Derechos Humanos denuncian que se trata de una "causa armada"; su defensor pidió la absolución



 Un fiscal pidió prisión perpetua para dos jóvenes acusados del homicidio de un colectivero. Se trata de Luz Gómez y Diego Romero, que en 2011 perdieron una mochila que apareció en la escena del crimen de Roberto Castillo, un colectivero asesinado en un asalto.


A pesar de que se probó con testigos que la mochila que los vincula al hecho había sido perdida antes del crimen y que ellos no estuvieron en el lugar donde ocurrió el homicidio, la pareja fue a juicio y hoy, durante los alegatos, el fiscal Marcelo Varona Quintian pidió que se los condene a prisión perpetua.


Según consigna DyN, Varona se basó en los testimonios de la rueda de reconocimiento que se hizo tras el hallazgo de la mochila de los jóvenes, que tenía en su interior una fotocopia del calendario de vacunas de la hija de ambos.


El abogado defensor de los jóvenes, Eduardo Soares, reclamó la absolución de ambos y pidió al Tribunal Oral Criminal 5 de Morón la nulidad de varios de los procedimientos que la fiscalía adjuntó como pruebas contra los jóvenes.


Entre otras irregularidades, apuntó que a Romero le cortaron el pelo los policías minutos antes de llevarlo a la rueda de reconocimiento para que se pareciera al identikit.


"La acusación fue muy débil, no tienen nada" contra los jóvenes, dijo a DyN el defensor, y sostuvo que llevó adelante su exposición con "mucho fundamento" en las críticas hacia la labor policial y la instrucción del caso.


El tribunal, en tanto, reveló que el miércoles 26 dará a conocer a las 11 la sentencia en el caso.


Ante ello, Soares manifestó que "después de conocer la resolución seguramente vendrán las apelaciones y nosotros ya hicimos reserva para seguir adelante con el reclamo de inocencia ante todas las instancias superiores e incluso llevar el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos".


EL CASO:


El 2 de julio de 2011, Luz y Diego perdieron una mochila que contenía ropa y el certificado de vacunación de su hija Zaira. El 21 de diciembre del mismo año, la policía los detuvo y los acusó de asesinar a Castillo, un colectivero, durante un asalto en su casa de Castelar. Lo que guío a la policía hacia la pareja era justamente la mochila, que fue hallada en la escena del crimen.


Sin embargo, la pareja negó desde un principio su participación en el crimen y fue apoyada por varias organizaciones no gubernamentales, entre ellas el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que presentó un Amicus Curiae. Todos denuncian que se trata de una "causa armada".


La insistencia del fiscal con la acusación sorprendió a estos organismos que acompañan a los jóvenes, dado que algunos esperaban una rectificación tras la reunión que mantuvo la semana pasada Varona Quintian con los imputados, a quienes les pidió disculpas y les dijo que creía en su versión.