Por qué Uruguay nunca tuvo que afrontar un juicio de holdout

El ex director de la oficina de deuda uruguaya, Carlos Steneri, argumentó en InfobaeTV que la clave del éxito de la propuesta a los acreedores radicó en aumentar los plazos de pago. "Con diálogo diseñamos una salida para beneficiar a ambos", dijo



El ex encargado de la reestructuración de la deuda uruguaya y agente financiero de su país en los Estados Unidos, Carlos Steneri, explicó las diferencias y similitudes con la Argentina en la forma de encarar la operación.

"Nosotros hicimos una operación de canje de deuda voluntaria, donde tanto el acreedor como el deudor iniciaban un diálogo, donde se ponía la información sobre la mesa, se buscaba una forma de alivio de forma tal que el país recuperara su capacidad de pago y al mismo tiempo se tratara lo más posible en preservar los derechos de los acreedores", explicó el ex funcionario.

En InfobaeTV, Steneri aseguró que "la diferencia era más en cómo nos presentábamos a realizar la operativa, que en los temas jurídicos". "A nosotros no nos pidieron la cláusula RUFO; nosotros lo que pedimos fue una extensión de plazos, pagando los intereses. Corríamos los vencimientos, que eran nuestro problema, pero los intereses se seguían pactando como habían sido pactados", señaló.

El ex funcionario recordó que su país nunca tuvo que afrontar un juicio por parte de los que no entraron al canje, que fueron el 7% del total, porque "cuando hicimos la negociación incluimos clausulas de salida que decía que los bonos que no entraban, si el país tenían dificultades de pago, quedaban subordinados en el cobro".



Tras argumentar la clave del éxito, Steneri mencionó que cuando Uruguay recuperó su capacidad de pago, al momento de presentarse esos bonos para el cobro, fueron pagados. "No hubo discriminación porque no había razones financieras para no hacerlo", enfatizó.

Recordó que los bonos que no entraron al canje no fueron refinanciados por lo tanto fueron pagados en tiempo y forma. "Hubo bonos que vencían al año de hacer la restructuración y fueron pagados al 100%, porque el país tenía capacidad de pago", manifestó.

Steneri reconoció que los acreedores que rechazaron el canje corrieron el riesgo de que Uruguay no tuviera capacidad de pago y esos bonos podrían haber sufrido una postergación en su cobro. "Era un riesgo que ellos tomaron", dijo.

Sin embargo, el ex funcionario admitió que "si hubiera habido una masa grande de gente que no entraba al canje, nosotros irremediablemente, por la poca cantidad de reservas que teníamos, íbamos a entrar en default; pero un default que de alguna manera el propio mercado nos estaba obligando a ejecutar, no era por voluntad del país".

"Cada canje es particular de las condiciones de un país. Lo distinto con la Argentina, de alguna manera, fue que nosotros fuimos a hablar con los acreedores sin un diseño final, simplemente tratamos de acordar cuál era la mejor manera, para ambas partes, de salir lo menos perjudicados posibles", añadió.

Declaró que en ese momento se armó una estructura de canje donde ambas partes se pusieron de acuerdo y en caso de no haber funcionado la estrategia eran nuevas conversaciones "tratando de buscar otra solución". "Fuimos en una actitud de diálogo, totalmente franca y con nuestras cifras por delante", manifestó.

Hoy en día, el peso de deuda pública uruguaya respecto al Producto Bruto Interno es de 35%. "A diferencia de lo que ocurre en Argentina, en Uruguay la deuda que contrae el Banco Central también está incluida dentro de la deuda del país", explicó Steneri.

Al ser consultado sobre la decisión del juez de Nueva York, Thomas Griesa, Steneri consideró que "el fallo era esperable". "Se ha dicho que puede generar trastabillar al sistema financiero internaciones; yo creo que no, es un comentario que no tiene sentido", dijo

El ex funcionario reconoció que el fallo provocó que los equipos jurídicos de muchos países estén trabajando en la manera de "mejorar la calidad de los contratos para aquellos Estados que en el futuro tengan que hacer reestructuraciones de deuda y los problemas de los holdouts sean mejor tratados".

"Cuando uno toma dinero sabe cuáles son las reglas de juego. Todo soberano sabe que existen este tipo de riesgos. Creo que esta es una operativa normal, pero hay que tener la habilidad para mitigar este efecto", concluyó.