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presidente del rojo declara paro general de cgt y cta

Micheli lo quiere de 36 horas. Los problemas de empleo desplazan la preocupación sindical por el Impuesto a las Ganancias.

Sea por acción, en el caso del sindicalismo opositor, o por omisión, en el del sindicalismo oficialista, el reclamo de modificaciones en el Impuesto a las Ganancias que pagan los trabajadores parece ceder ante el problema del empleo al tope de sus respectivas agendas.

Es así como consecuencia de la desaceleración económica, pero también como resultado del clima político que logró instalar el Gobierno nacional con eje en la pelea “Patria o buitres” durante este mes y medio que siguió al fallo del juez neoyorquino Thomas Griesa.

El cambio se hará patente hoy cuando se reunirá el consejo directivo de la opositora CGT Azopardo que conduce Hugo Moyano para definir la propuesta de modalidad del paro general que llevará pasado mañana a su plenario de delegados regionales.

Hasta ahora la única certeza es que el paro tendrá lugar la semana próxima, después de que así lo acordaron el miércoles pasado los dirigentes de la federación de sindicatos del transporte que participaron del congreso mundial del gremio en Sofía, Bulgaria.

La definición de los sindicatos del transporte, en su gran mayoría alineados con la CGT moyanista, es clave para garantizar el alcance de un paro general, como quedó una vez más en evidencia durante el de 24 horas del 10 de abril convocado por esa central y las también opositoras CGT Azul y Blanca del gastronómico Luis Barrionuevo y la CTA de Pablo Micheli, entonces con el reclamo por Ganancias a la cabeza.

Pero lo que terminará de definirse en el encuentro de hoy es la modalidad de la protesta: si de 24 horas (así finalmente se determinaría) o de 36 (como lo quiere Barrionuevo y lo promovería, sin acuerdo mediante, Micheli), al igual que la fecha (el miércoles 27 o el jueves 28), y si habrá movilización con acto incluido, o no, que es lo más probable.

“Lo único cierto es que la protesta será la semana que viene. Sobre la modalidad, hay diferencia de criterios”, dijo ayer a este diario el influyente titular del sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmidt.

Los pies de plomo con el que la mesa chica de la CGT Azopardo definirá la modalidad responden a lo político; en concreto, evitar que la Casa Rosada desacredite el paro por ser una “acción destituyente” y que pueda presentarlo como parte del “embate” de los fondos buitre contra el país. “No queremos dar lugar a que el Gobierno se victimice”, sinceró Schmidt.

Posible candidato a liderar una CGT reunificada pospresidenciales 2015, Schmidt también anticipó lo que, a su juicio, será la demanda central del próximo paro: “El parate económico y la caída del empleo, con despidos y en mayor medida suspensiones”.

Aunque entre los reclamos volverá a estar el de cambios en Ganancias (el actual mínimo no imponible está fijado en 15 mil pesos brutos en agosto de 2013), no estará en primer lugar y compartirá la jerarquía con pedidos de aumentos del salario mínimo y de emergencia para los jubilados, y el pago de la deuda a las obras sociales sindicales, que el Gobierno cumple prioritariamente con las de sindicatos oficialistas.

Las definiciones que hoy tomará la CGT Azopardo han sido precedidas por posicionamientos y presiones de las otras centrales opositoras. La CTA de Micheli convocó para el martes a un paro de 24 horas con movilización desde la Plaza de Mayo al Congreso para reclamar la reapertura de las paritarias y cambios en Ganancias. Pero ayer el dirigente estatal advirtió que podría extenderlo a 36 horas a partir del mediodía del martes si la CGT de Moyano fija fecha para el miércoles 27. La CGT de Barrionuevo, abiertamente volcado a jugar sus fichas en las internas prepresidenciales para 2015, alienta una medida de por lo menos 36 horas, como parte de un “plan de lucha” que, sin embargo, desestiman desde la sede de Azopardo. “El plan de lucha está desde abril”, minimizó Schmidt.

También en el sindicalismo oficialista la preocupación por los problemas de empleo desplazó el reclamo por Ganancias. No ha sido por acción, es decir, vía una protesta, sino por el lado de la omisión, o sea, no insistir públicamente, como llegó a hacerlo a inicios de este mes la CGT que lidera el metalúrgico Antonio Caló, después de que el diálogo cortado con la Presidenta fuera reabierto con la reunión que esa cúpula tuvo con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aunque para recibir un “no” que incluyó hasta el reclamo de mínima: la eximición del pago de Ganancias sobre el medio aguinaldo pasado.

La pelea con los fondos buitre, pero también los despidos y suspensiones que empezaron a extenderse el último mes, con particular efecto en sindicatos industriales (mecánicos, metalúrgicos, construcción) que son parte de ella, hicieron que la CGT “Balcarce” pusiera freno al tema de Ganancias.

Durante los dos últimos actos, en los que Cristina Fernández anunció subsidios para la conservación y creación de empleos e impulsar la Ley Antiterrorista ante la quiebra de la impresora Donnelley, pudo escucharse en los pasillos de la Rosada a Caló, del mismo modo que al jefe de la CTA oficialista, Hugo Yasky (bajó una movilización que tenía prevista para este mes), con un mismo argumento: “Ante esta situación (la pelea con los fondos buitre), olvidémonos de que pueda haber algo con Ganancias”, dijeron, palabras más, palabras menos.

La sentencia a la que la Presidenta suele recurrir para defender la creación de empleos (“la desocupación es el mayor disciplinador social”, repite) también puede aplicarse a situaciones de desaceleración económica y sus efectos sobre el trabajo, como sucede estos días. Si no, que les pregunten a Caló y a Yasky.

La CTA se anticipó con su propia medida
CTA. “Resolvimos una jornada nacional de protesta con paro y movilización para el día 26 de agosto a partir del mediodía y con movilización desde Plaza de Mayo hasta el Congreso, porque debe jugar un rol más activo. Ellos (por las CGT opositoras) plantearon 26, 27 o 28 de agosto”, dijo Pablo Michelli, titular del ala opositora de Central de Trabajadores Argentinos (CTA).

Modalidad. “Si el paro de la CGT es el 27, transformaremos el paro de 24 horas en uno de 36, arrancando a las 12 del día anterior. Si el paro es el 28, arrancaremos el 27. Por lo que puede modificarse el día”.

Personería. Micheli mantuvo una reunión con el diputado Sergio Massa, quien le prometió la personería para la CTA en caso de llegar a la presidencia
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