Preso de sus palabras (C. T.)
"La plata no compra la felicidad", dijo Tevez cuando volvió. También que su idea era retirarse en Boca, "vaya como le vaya" al equipo. Después, con la oferta del fútbol chino, advirtió que existía la posibilidad de que se fuera pero avisó que cuando tomara la decisión iba a comunicárselo a los hinchas. Hoy sus declaraciones le juegan en contra.
"La plata no compra la felicidad".
"Si te comprometés con algo, tenés que cumplirlo".
"Tu palabra es lo que más tenés que valorar en este mundo".
"Cuando no era nadie en el barrio vivía con diez pesos y era feliz igual. Hoy tengo millones en el banco, están ahí, pero no me dan la posibilidad de irme con mis amigos por el barrio y disfrutarlo o que vayan a la cancha y estén en la tribuna disfrutándome. Eso es impagable".
"He firmado por tres años y nunca dudo de lo que firmo ni tampoco del amor que le tengo a esta camiseta".
"Mi idea siempre es retirarme en Boca, vaya como le vaya".
"Cuando Boca está mal es cuando más tenés que estar".
"Si me voy de Boca me retiro, me voy a jugar al golf como dije en la conferencia. Uno está para ayudar, cuando no lo pueda ayudar más daré un paso al costado: no me voy a quedar en el club sabiendo que le hago mal".
"El día que tome la decisión (de irse a China o de quedarse en Boca), como siempre digo, me voy a sentar y le voy a decir a los hinchas la realidad de lo que me pasa, ellos se lo merecen y estaría muy bien que yo me siente el día de mañana y si en realidad me quiero quedar me quedaré, si me quiero retirar me retiraré y si me quiero ir a otro club me iré, pero se lo diré a ellos y les diré por qué".
Se fue Tevez. Se fue por la plata. Se fue sin haber cumplido los tres años de contrato que había firmado. Se fue con Boca afuera de las Copas. Pero no se fue a jugar al golf, se fue al Shaghai Shenhua de China. Y lo hizo sin habérselo dicho a los hinchas.
A Carlitos se le valora el hecho de haber vuelto a Boca en el mejor momento de su carrera. Y hasta se le entiende que ante semejante oferta se vaya. Lo que no se comprende es por qué eligió irse de la manera en la que lo hizo, por la ventana, dándole la espalda a todas esas cosas que pregonaba. ¿No hubiera sido más sensato explicarle a los hinchas que con la plata que le van a pagar en China le asegura el futuro a sus hijos, nietos, bisniestos e incluso tataranietos? 1.344 millones de pesos en dos años, ¿quién podría decirle negarse a ganar eso?
Que se haya ido sin haber hecho lo que dijo que iba a hacer es lo que más dolor le causa a los hinchas de Boca. Preso de sus palabras.

"La plata no compra la felicidad".
"Si te comprometés con algo, tenés que cumplirlo".
"Tu palabra es lo que más tenés que valorar en este mundo".
"Cuando no era nadie en el barrio vivía con diez pesos y era feliz igual. Hoy tengo millones en el banco, están ahí, pero no me dan la posibilidad de irme con mis amigos por el barrio y disfrutarlo o que vayan a la cancha y estén en la tribuna disfrutándome. Eso es impagable".
"He firmado por tres años y nunca dudo de lo que firmo ni tampoco del amor que le tengo a esta camiseta".
"Mi idea siempre es retirarme en Boca, vaya como le vaya".
"Cuando Boca está mal es cuando más tenés que estar".
"Si me voy de Boca me retiro, me voy a jugar al golf como dije en la conferencia. Uno está para ayudar, cuando no lo pueda ayudar más daré un paso al costado: no me voy a quedar en el club sabiendo que le hago mal".
"El día que tome la decisión (de irse a China o de quedarse en Boca), como siempre digo, me voy a sentar y le voy a decir a los hinchas la realidad de lo que me pasa, ellos se lo merecen y estaría muy bien que yo me siente el día de mañana y si en realidad me quiero quedar me quedaré, si me quiero retirar me retiraré y si me quiero ir a otro club me iré, pero se lo diré a ellos y les diré por qué".
Se fue Tevez. Se fue por la plata. Se fue sin haber cumplido los tres años de contrato que había firmado. Se fue con Boca afuera de las Copas. Pero no se fue a jugar al golf, se fue al Shaghai Shenhua de China. Y lo hizo sin habérselo dicho a los hinchas.
A Carlitos se le valora el hecho de haber vuelto a Boca en el mejor momento de su carrera. Y hasta se le entiende que ante semejante oferta se vaya. Lo que no se comprende es por qué eligió irse de la manera en la que lo hizo, por la ventana, dándole la espalda a todas esas cosas que pregonaba. ¿No hubiera sido más sensato explicarle a los hinchas que con la plata que le van a pagar en China le asegura el futuro a sus hijos, nietos, bisniestos e incluso tataranietos? 1.344 millones de pesos en dos años, ¿quién podría decirle negarse a ganar eso?
Que se haya ido sin haber hecho lo que dijo que iba a hacer es lo que más dolor le causa a los hinchas de Boca. Preso de sus palabras.

25Comentarios