Prueba nuclear subterránea

Afirman que Norcorea asesora a Irán para una prueba nuclear subterránea


Lo aseguró un alto responsable europeo de Defensa al diario británico The Daily Telegraph. Dijo que Pyongyang aceptó compartir con Teherán todos los datos de su ensayo atómico. Y estimó que el test se realizaría a fin de año.


Corea del Norte comparte con Irán información sobre las técnicas para llevar a cabo una prueba subterránea de una bomba nuclear, informó hoy el diario londinense The Daily Telegraph, desconociendo las presiones y reclamos internacionales para que desista de su programa de enriquecimiento de uranio.


Citando a un alto responsable europeo de Defensa, el diario sostiene que Corea del Norte invitó a un equipo iraní a revisar los resultados del ensayo de un arma nuclear que Pyongyang efectuó el pasado 9 de octubre. Los expertos iraníes también fueron asesorados por sus colegas norcoreanos sobre una eventual prueba nuclear en Irán, que podría tener lugar a finales de este año, siempre según la fuente del Telegraph.


"Los iraníes están colaborando estrechamente con los norcoreanos para estudiar los resultados del ensayo que hizo Corea del Norte el año pasado", afirmó la fuente. "Hemos detectado un aumento de actividad en todas las instalaciones nucleares de Irán desde el comienzo de este año, y todo indica que los iraníes están trabajando duramente para preparar su propia prueba subterránea", agregó.


Corea del Norte, que en octubre realizó su primera prueba nuclear, sostiene que necesita su programa atómico como medida de disuasión ante la política "hostil" de Estados Unidos, que en su opinión busca destituir al régimen de Kim Jong Il. La agencia iraní oficial IRNA informó ayer de que el viceministro iraní de Exteriores, Mehdi Safari, encabezó una delegación que acaba de hacer una visita a Pyongyang en la que se firmaron varios acuerdos sobre ciencia, cultura y educación, y que se espera la llegada a Teherán de una delegación norcoreana.


EE.UU., China, Corea del Sur, Japón y Rusia intentan persuadir a Norcorea de que adopte medidas para implementar un acuerdo alcanzado en setiembre de 2005 en el que el régimen comunista se comprometió a abandonar su programa de armas nucleares a cambio de ayuda económica y energética.


Al mismo tiempo, George Bush y el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, llevan adelante un creciente combate retórico con el telón de fondo del plan nuclear persa. EE.UU. y las potencias europeas vienen presionando al gobierno de Teherán para que suspenda el enriquecimiento de uranio, pero la teocracia shiíta ha desafiado una resolución de las Naciones Unidas en ese sentido, aduciendo que su programa sólo pretende producir energía con fines pacíficos.


FUENTE: http://www.clarin.com/diario/2007/01/24/um/m-01350806.htm