Putin: Moscú Ganará la Guerra de las Sanciones




Rusia encajó ayer con displicencia la entrada en vigor de la sanciones de la Unión Europea. Mientras baraja con qué medidas responder, el presidente ruso, Vladimir Putin, calificó ayer de "raras" y "poco eficaces" las nuevas represalias por su actuación en la crisis de Ucrania.

Washington desveló durante el día su aportación a la ristra de nuevas restricciones. Las suyas recortarán a la cooperación con las petroleras rusas. En la lista figuran las empresas Gazprom Neft, Lukoil, Rosneft, Gazprom, Surgutneftegaz, Transneft y Rostec. También restringió el acceso al mercado de capitales para varios bancos rusos, reduciendo el plazo de los préstamos hasta 90 días. Quedan 'tocadas' las entidades financieras Sberbank, Banco de Moscú, Gazprombank, Rosseljozbank, Vneshekonobank y VTB.

"El uso de sanciones como instrumento de política exterior es poco eficaz y nunca da el resultado que se espera, ni siquiera en relación con países pequeños por no hablar de uno tan grande como Rusia", declaró Putin a los medios. En su mensaje también advirtió de que las medidas se pueden volver en contra de quien las ha cocinado: "Conocemos las cifras de pérdidas que sufren los negocios europeos y estadounidenses como consecuencia de las medidas rusas de respuesta. Pero, como nos gusta decir en estos casos, ésa no fue nuestra elección". El dirigente ruso subrayó que, si alguien rechaza trabajar con Rusia, "siempre hay una alternativa".

Sus palabras llegaban poco después de que se supiese que la Unión Europea y Ucrania habían acordado aplazar la aplicación del acuerdo de asociación, previsto para finales de año, hasta el 31 de diciembre de 2015, con el fin de que "las partes ganen tiempo para solucionar sus discrepancias", según palabras el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht. Hasta esa fecha, la UE seguirá aplicando medidas de trato preferencial.

Victoria táctica para el Kremlin

Este retraso es una victoria táctica para el Kremlin, que presentó una larga lista de cambios que podría desnaturalizar el acuerdo. Moscú ha logrado mantenerse en la última semana como el socio que guarda la llave de la paz den Ucrania sin dejar de estar en la diana occidental durante esta nueva ronda de sanciones, que abarcan el acceso a los mercados de capital, el sector petrolero y de defensa y la tecnología. Pero el sector gasístico ruso se salvará de las represalias. Y todo porque el nivel de la dependencia europea de estos suministros es muy alto, según opinó el embajador ruso ante la UE, Vladimir Chizhov.

La cancillería rusa calificó la víspera de poco perspicaz la decisión de la UE de aplicar nuevas sanciones a Rusia justo cuando ha empezado un proceso de paz en Ucrania. Por ejemplo el primer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Aleksander Zajarchenko, fue incluido en la lista de los sancionados por la UE, pero al mismo tiempo es una figura clave en las negociaciones. En total Bruselas incluyó en su lista de sancionados a raíz de la situación en Ucrania a otras 24 personalidades, entre ellas varios diputados rusos.

Ante este panorama la moneda rusa, el rublo, marcó ayer nuevos mínimos históricos frente al dólar y el euro. El Gobierno ruso está estudiando una serie de respuestas a las nuevas restricciones: "Ya veremos qué clase de medidas van a ser y si las tomamos", dijo Putin. Rusia podría responder a nuevas sanciones de Occidente con restricciones en materia petroquímica y de maquinaria, así como embargar la importación de algunos equipos como frigoríficos, además de los coches de ocasión, advirtió anoche el ministro ruso de Desarrollo Económico, Alexei Uliukaev.

El primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, advirtió esta semana de que la reacción de Rusia sería "asimétrica". Según algunas fuentes, podría afectar a las importaciones de productos textiles y los coches usados procedentes de la UE. En todo caso, Rusia pretende impugnar las sanciones occidentales en la Organización Mundial de Comercio. Al juego de sanciones entrecruzadas se ha sumado Kiev, que propuso ayer prohibir la entrada en el país a los rusos que respaldaron la "agresión militar" contra el país eslavo.