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Quiere que Cristina done su fortuna a los pobres

Sin baldazo, Nun desafió a Cristina a donar parte de su fortuna a los pobres
José Nun, ex secretario de Cultura del kirchnerismo, acusó este viernes (22/08) a Cristina Fernández de "ineptitud" y "falta de consistencia" en su modo de gobernar. “Desearía que Cristina done parte de su fortuna a la gente empobrecida en los últimos años”, agregó.



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José Nun
José Nun reemplazó al polémico Torcuato Di Tella en la Secretaria de Cultura de la Nación, hoy convertida en ministerio con Teresa Parodi a la cabeza. Acompañó a Néstor Kirchner y a Cristina por 4 años: desde noviembre de 2004 a julio de 2009 cuando se alejó tras la caída K en las elecciones legislativas de ese año.
Jose Nun nació en 1936, se recibió de abogado en 1961 en la UBA. Al año siguiente 1se especializó en Problemas de Desarrollo Económico en la Facultad de Ciencias Económicas de la misma universidad. Y en 1964 obtuvo el Diploma Superior de Estudios e Investigaciones en Ciencias Políticas de la Fundación Nacional de Ciencias Políticas de la Universidad de París.
Fue becado por la John Simon Guggenheim Foundation (1991-1992), el Social Sciences and Humanities Research Council de Nueva York (1984-1985), el Social Sciences and Humanities Research Council de Canadá (1978-1979 y 1989-1990), etc.
 
Probablemente fuese el intelectual más relevante que tuvo de su lado el Frente para la Victoria.Pero Nun se había cansado de reclamar fondos para su sector y realizar con esfuerzos proyectos culturales en vistas al Bicentenario de la Nación. De hecho en 2009 le habían reducido el presupuesto en un 20%.
Luego, Nun se convirtió en un fuerte crítico de los K. En una entrevista al diario El Cronista este viernes (22/08) habló de la herencia del Gobierno y los "problemas de fondo" sin resolver. Le dedica duras palabras a la mandataria, a la que acusa de "ineptitud" y de "encerrarse" tras la muerte del "Lupo".
A continuación la nota completa publicada por El Cronista:
A poco más de un año de las elecciones 2015, ¿cómo encuentra a la Argentina en el final de este ciclo político que lleva más de 10 años en el poder?
- La encuentro en uno de esos movimientos lamentablemente pendulares a los que nos tiene acostumbrados el país desde hace muchos años. Sin duda, en 10 años se han hecho cosas, y cosas estimables. Al mismo tiempo, no se han atacado los problemas de fondo del país y por eso es que vuelve el movimiento cíclico al que yo me refería. Por ejemplo, los datos de inversión en este período terminan por ser similares a los de la década del 90.
Queda poco del “modelo” que propiciaba Kirchner en su primera etapa: superávit gemelos, dólar competitivo... En cambio tenemos déficit, inflación, desempleo en ascenso y ahora default. ¿Qué le pasó a Cristina para que el país enfrente este impensado escenario económico?
- En 2003 estábamos enfrentados a una crisis tremenda y las medidas que se tomaron fueron atinadas. Ya se venían tomando antes de llegar al gobierno Kirchner. Se mantuvo al mismo ministro de Economía, que profundizó esas medidas que permitieron que se recuperara la inversión, el empleo, aumentaran las exportaciones y Argentina ingresara a una etapa de recuperación. Esa etapa explica los altos niveles de crecimiento de los cuatro primeros años del gobierno de Kirchner. Porque no son la misma cosa el gobierno de Néstor Kirchner y los gobiernos de Cristina, por más que el relato oficial se empeñe en arrancar los logros de este gobierno a partir de 2003.
¿Dice que desde 2007 empezó el declive?
- Por empezar, nos hemos acostumbrados a una enormidad similar a que los hijos le peguen a los padres cuando naturalizamos desde 2007 que Argentina carezca de estadísticas. Que un dictador manipule las cifras es esperable, pero que en un país que se quiere democrático los datos del Indec sean reconocidamente falsos es una enormidad que por cotidiana se toma como natural.
Se han naturalizado varias cosas. También tener un Vicepresidente procesado por presuntos hechos de corrupción...
- Afortunadamente lo que ocurre con el Vice se ha naturalizado menos que lo del Indec, porque hay una indignación pública con Boudou que a mí me gustaría que hubiera respecto del Indec.
¿Por qué el Gobierno ha decidido ignorar esa indignación? A Boudou se lo sostiene y defiende.
- La indignación existe, incluso en el oficialismo. La prueba está en el modo en que lo tratan a Boudou los senadores oficialistas. Es una carga política pesada para ellos también. Creo que no hay casi nadie en el país que seriamente dude que la elección que hizo la Presidenta fue absolutamente desastrosa e inconsulta.




¿Por que lo mantiene Cristina?
- Las respuestas que se ensayan van desde la obstinación en no reconocer sus errores hasta que la familia presidencial haya estado de alguna manera vinculada a los negocios de Boudou, y que éste amenace con hacerlo público. Son todas suposiciones y resultan muy extrañas. En otros países apenas un ministro o funcionario de alto rango es acusado de corrupción, no digamos procesado, renuncia para ponerse a disposición de la Justicia.
Cristina ha tenido una actitud opuesta en ese sentido a la de Dilma en Brasil, que echó a varios funcionarios sospechados.
- El problema es mucho más generalizado. Otra cosa que se normaliza en la Argentina y ni siquiera la oposición bate el parche como debiera, es que una fuente importante de estímulo a la corrupción es que todos los organismos de control que deben vigilar al Ejecutivo están dominados por el Ejecutivo. El único que se salva es la AGN de Despouy. El problema es que la Auditoría eleva sus informes al Congreso y allí la mayoría oficialista los cajonea. Reposo sigue al frente de la Sigen...
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