Quieren equiparar el valor del GNC al de la nafta súper

Buscan equiparar la gran brecha que hay entre los productos. En los surtidores, el gas se vende mucho más barato que la nafta y de lo que cuesta importarlo en dólares





El Gobierno decidió atar el precio del GNC (Gas Natural Comprimido) a la evolución del valor de la nafta súper. Así lo estableció mediante la resolución 231/2014 publicada ayer en el Boletín Oficial, donde la Secretaría de Energía dispuso que el precio del gas natural destinado al suministro de GNC en estaciones de servicio se actualice "en el mismo porcentaje en que se modifique el precio promedio ponderado, sin impuestos, de la nafta súper de más de 93 octanos, o del producto que la sustituya en el futuro".

En el mercado leen la medida como una forma de reducir la distancia entre el costo del gas que se debe importar y el precio al que se vende en el mercado local (tanto a la estaciones de servicio como al consumidor final). En la actualidad la brecha entre el precio del gas y la nafta que se venden en los surtidores también es amplísima, aún cuando el GNC –como el resto de los combustibles– sufrió aumentos que superaron el 40% en los últimos 12 meses. El litro de nafta súper de YPF en Capital Federal, por ejemplo, cuesta $ 12 contra los $ 3,25 que sale el metro cúbico de GNC. La enorme diferencia impulsó a muchos automovilistas a convertir los motores de sus autos para el consumo de GNC. "Hoy hay récord de conversión como en el año 2002", consignó una fuente de una petrolera.

Y si bien en la Argentina se consume más nafta que gas en las estaciones (el GNC se usa para autos y no para camiones o transportes de carga), el precio de GNC está indirectamente subsidiado por el Estado y como resultado impulsa un mayor consumo de un producto que hoy se importa desde el exterior. El Gobierno paga en dólares el gas que trae de Bolivia (u$s 10,5 por millón de BTU) y por barco (a u$s 16), mientras los valores en el mercado interno son en pesos y mucho más baratos (no sólo en las estaciones, sino en las industrias y hogares–a pesar de la reducción de subsidios a la que el Gobierno desde el año pasado se vio obligado a aplicar– que llegan a través de los gasoductos). "Es un disparate que en un país con escasez de gas se regale el consumo", agregó otra fuente del mercado. La persistente caída en la producción de gas, que arrancó con firmeza desde 2009, es la principal causa de que este hidrocarburo no alcance y que genere un rojo en la balanza comercial con una salida importante de divisas que explican el cepo cambiario.



Consultados por El Cronista, fuentes oficiales se limitaron a explicar que la medida apunta a "actualizar automáticamente los precios de los productos" y resaltaron que "es para el precio de boca de pozo que se vende a los estacioneros y no para el consumidor final" (de todas formas, cada estación decidirá si traslada ese costo a los consumidores).

El aumento será calculado mensualmente y publicado dentro de los primeros cinco días hábiles de cada mes. Como consecuencia de lo establecido, el precio del gas natural en el punto de ingreso al sistema de transporte destinado al suministro de GNC en estaciones para noviembre será el de octubre más la variación del precio promedio.