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Resucitan y trasplantan corazones que dejaron de latir

Por primera vez, resucitan y trasplantan corazones que habían dejado de latir.


Fueron implantados con éxito en tres pacientes por un equipo de médicos australianos. La técnica consiste en óxigenar los órganos en una máquina para que vuelvan a bombear.





Por primera vez en el mundo, un equipo de cirujanos en Australia consiguió resucitar corazones humanos que habían dejado de latir y los implantaron en 3 pacientes, con la ayuda de una máquina que le dio oxígeno y nutrientes a los órganos donados. Los procedimientos se practicaron en el Hospital St Vincent de la ciudad de Sidney y dos de los trasplantados ya se recuperaron bien. El tercero se encuentra aún en terapia intensiva.

Aunque se trata de un método preliminar, los trasplantes a partir de “corazones resucitados” sorprendieron al mundo porque suponen la posibilidad de superar mejor el gran problema de la escasez de órganos para trasplante. Se estima globalmente que el 60% de los corazones que se donan resultan no aptos para los trasplantes. Por lo cual, el nuevo sistema podría aumentar la cantidad de trasplantes en el futuro si se corrobora su eficacia y seguridad en ensayos clínicos y si se facilita el acceso a nivel masivo. Podría cambiar el modo en que hoy se hacen los trasplantes.

En la Argentina y en la mayoría de los países, si los médicos corroboran inactividad encefálica en pacientes internados en terapia intensiva, certifican la muerte bajo criterios neurológicos. Esto es lo que se conoce popularmente como muerte encefálica o cerebral. Con el consentimiento previo de la persona ya fallecida o de sus familiares, los médicos pueden extraer el corazón que siguió latiendo y lo colocan en una solución en frío.

Esa manera de preservarlo posibilita que las células del corazón aguanten sin oxígeno hasta que sea transportado e implantado en otra persona enferma que necesitaba un trasplante. Sólo se cuentan con 4 horas para hacer el procedimiento y para que el corazón siga funcionando.

“Lo que ahora hicieron en Australia podría significar un cambio importante en los trasplantes”, dijo a Clarín el jefe de cardiología del Hospital Italiano de Buenos Aires, César Beliziti. “Porque el nuevo sistema permite resucitar al corazón, preservarlo, transportarlo largas distancias, evaluarlo y luego implantarlo”, argumentó. “En la Argentina, se hacen 100 trasplantes de corazón por año aproximadamente, y las limitaciones están en que no todos aceptan ser donantes y en que no todos los corazones donados resultan aptos para ser implantados”, remarcó.

¿Qué hicieron ahora en Australia? El equipo del cirujano cardiotorácico Kumud Dhital hizo los trasplantes a partir de donantes que habían sufrido “parada cardíaca”. Es decir, no sólo habían padecido una muerte cerebral sino que tampoco sus corazones funcionaban. A partir de ese momento, los médicos extrajeron los corazones que habían dejado de latir más de 20 minutos y los colocaron en una máquina, que fue desarrollada por la empresa TransMedics y que se llama “sistema de cuidado de órgano” (también se lo conoce como OCS por su sigla en inglés). Al ser introducidos en la máquina con un ambiente cálido, los corazones recibieron oxígeno y volvieron a bombear. También hay nutrientes que contribuyen a su preservación. La máquina ya se había utilizado en otros casos, pero ahora fue la primera vez que se aplicó en corazones que ya no latían, y se los resucitó.

Michelle Gribillas, de 57 años, fue una de las receptoras de los corazones resucitados. Había sufrido una falla cardíaca por un problema congénito, y le practicaron el trasplante dos meses atrás. “Estaba muy enferma. Ahora me siento una persona diferente. Como si tuviera 40 años. Soy afortunada”, comentó en una conferencia de prensa organizada por los médicos.

La máquina tiene aún un costo importante. Sólo la parte de los elementos descartables puede alcanzar los 40.000 dólares por trasplante. Está a la venta en Europa y Australia. Y se lo evalúa en ensayos clínicos en Europa y los Estados Unidos.

“La experiencia en Australia amplía la posibilidad de contar con más donaciones de corazón. Pero hay que tener en cuenta que se necesitan más experiencias para corroborar que los trasplantes serán útiles a mediano y largo plazo. En la Argentina, aún no se admite a los donantes por muerte por parada cardíaca, aunque es algo que también está en estudio en los pocos que países en que está autorizado”, comentó Mirta Diez, jefa de sección insuficienca cardíaca y trasplante del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA). “Si se corroboran los beneficios, implicará un cambio cultural”.
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