Reverendo de EEUU culpó a los judíos del atentado a las Torr



Un líder religioso y activista americano, Louis Abdul Farrakhan, dijo que el ataque a las Torres Gemelas, del 11 de septiembre del 2001, fue una operación de “bandera falsa”, es decir una operación encubierta, llevada a cabo por el Estado de Israel y los judíos sionistas.

"Ahora sabemos que el delito que dicen que está en la raíz del terrorismo no fue cometido por árabes o musulmanes en absoluto. Es cada vez más evidente que había muchos israelíes y los judíos sionistas en puestos claves en los ataques del 9/11", destacó.

Sus comentarios se hicieron el domingo pasado durante un sermón que dio en Chicago, Estados Unidos. Farakhan es defensor del nacionalismo negro y líder de la organización Nación del Islam, que desde hace años culpa a los judíos y al Estado de Israel de todos los males de la humanidad.

“Estamos lidiando con ladrones, mentirosos y asesinos. Escuchen esto: Sabemos que muchos israelíes fueron detenidos inmediatamente después de los ataques pero rápidamente liberados y enviados a Israel. Sabemos que el World Trade Center fue asegurado por su dueño Larry Silverstein justo antes del ataque. Sabemos que un equipo de película israelí vestidos como árabes estaban filmando las Torres Gemelas antes de que el primer avión entrara. En otras palabras, estos israelíes tenían pleno conocimiento de los ataques. Sabemos que muchos judíos recibieron un mensaje de texto para no ir a trabajar el 11 de septiembre. ¿Quién envió el mensaje que les impidió aparecer?”, se preguntó.

Finalmente, el reverendo Farrakhan solicitó que Estados Unidos investigue a los “eruditos y científicos que descubrieron sobre el 11/9”.

Por su parte, Abraham H. Foxman, director nacional de la Anti-Defamation League –ADL (Liga Anti-Difamación, organización judía estadounidense que lucha contra el antisemitismo y la difamación), expresó: "Farrakhan es el flautista de la intolerancia. Nadie, quizá desde que el padre Coughlin [sacerdote católico que fue el primero que utilizó la radiofonía para difundir sus sermones], ha sido capaz de usar y abusar de su condición de líder religioso con una gran audiencia para insistir obsesivamente en sobre el poder judío y su influencia".

"En momentos en que las actitudes antisemitas en América están en un mínimo histórico, la promoción descarada de antisemitismo de Farrakhan es un retroceso a la intolerancia de otra época. A diferencia de la mayoría de los antisemitas marginales, Farrakhan tiene todavía un número significativo de seguidores que no sólo lo escucha embelesada, sino que se anima con cada nuevo insulto", agregó.