Robaron Ombligo de Susana Gimenez

¿Quién se robó el ombligo de Susana Giménez?


Las fotos de Susana Giménez (concretamente las que aparecieron en una revista y la muestran haciendo topless) vuelven a escena: a partir de la fuga de su ombligo, todos aseguran que hubo Photoshop.



EL DILEMA. Jorge Rama: un ombligo que se deja ver. ¿Qué pasa, en cambio, con el de Su?


Guadalupe Diego. De la Redacción Clarín.com
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Nosotros habíamos dado este tema por terminado. ¿Cómo cuál? El de Susana, su topless y sus fotografías en la revista Gente. Y lo concluimos no sólo por considerarlo un tema menor (después de todo, las pequeñeces son casi nuestra especialidad). Lo cerramos porque, honestamente, pensábamos que ya todo se había dicho sobre el tema. Incluso todo lo humanamente posible sobre el dichoso Photoshop, el programa milagroso que toca y retoca fotografías. Ese gracias al cual las feas se vuelven lindas, los gordos se vuelven flacos y los de Boca, de River...

Pero, una vez más, nos habíamos equivocado. Todavía había resto. Y lo comprobamos ayer, cuando vimos que en RSM estaban nuevamente ocupándose del tema, concentrándose especialmente en un detalle súper importante: qué había pasado con el ombligo -popularmente conocido como pupo- de Susana Giménez. Es que en las fotos de la revista desapareció. Claro, tanto Photoshop, tanto Photoshop, que parece que se les fue la mano. La mano no, porque manca no quedó. Repetimos: lo que se les fue, y habría desaparecido, sería el ombliguito.

Nosotros ni cuenta nos dimos. Como es habitual. Es más, si por nosotros fuera, volvemos a mirar la foto y todavía ahí está ella con su pupo; es que para nosotros lo tiene, de veras. (Igual, habría que apuntar que necesario, lo que se dice necesario, el ombligo es importante en otra etapa de la vida; no tanto en ésta)

Nótese que la cuestión no terminó de ninguna manera ahí: en el programa siguiente, en Informe Central, Rolando Graña, que de cortar, pegar y editar sabe y mucho, también volvió sobre el asunto. Lo juramos. Un columnista dedicó su espacio para preguntarse qué había pasado con el pupo de Susy, que no estaba en las fotos de la revista. Y mal haríamos en cargar las tintas sobre el programa de América: puestos a tratar nimiedades, no hay periodístico que se salve. Es como la parte light de la entrega y a esta altura ya lo hacen todos. Incluso algunos se van volviendo íntegramente lights, con breves segmentos de información importante o seria.

En fin, que así estamos: preguntándose la TV qué pasó con el ombligo de Susana y nosotros sin poder dar mayor respuesta. Un pena, porque finalmente no dejamos de ser un servicio a la comunidad (?). De todas formas, se nos ocurren un par de posibilidades. Una, que el ombligo esté en México (que, como todo el mundo sabe, es el lugar donde Silvina Luna dejó el suyo). Otra, y con esto nos retiramos, que Susana sí lo tenga pero que nomás no lo muestre. Estaría, simplemente, siguiendo los consejos del dicho popular: No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.


Fuente: http://www.clarin.com/diario/2006/03/22/conexiones/t-01163303.htm