Romper computadores y loza: la nueva técnica de relajación
Crash Therapy es la técnica anti estrés que permite el relajo de los usuarios al dejarlos destruir computadores y loza, sin embargo a los expertos nos les parece adecuado. Hpy es boom en España.
El creador de Crash Therapy es Javier Talavera, un español dedicado al comercio que ideó una alternativa anti estrés que promete llegar al relajo mediante la destrucción de computadores, botellas de vidrio y loza doméstica.
Javier ideó esta terapia al darse cuenta cómo la crisis económica y la tasa de desempleo, muy cerca del 25% en su país, producían en su entorno inmediato trastornos del sueño y altos niveles de ansiedad.
La Crash Therapy incluye el desquite contra 25 piezas de cristal por un monto cercano a los 12 mil pesos chilenos o la destrucción de 35 piezas y un pequeño electrodoméstico como por ejemplo un teclado, un televisor, un fax entre otros. Luego de ello, el usuario se toma un jugo revitalizante en un cuarto zen.
TERAPIA PSICOLÓGICA REAL
Según Javier Talavera todo este proceso está controlado por profesionales "dispongo de 2 psicólogos que supervisan y dan el ok a las dos fases de la terapia", a lo que agrega "me alegra poder hacer que la gente se divierta a la vez que mejoran su tranquilidad y su paz interior".
Javier explica que "todos alguna vez hemos tenido ganas de romper cosas como en las películas y no podemos hacerlo en casa, así que nos quedamos con las ganas y seguimos sumando ira un día y otro y otro más".
Sin embargo para Mónica López, directora de la Sociedad Chilena de Psicología Clínica, esta terapia no sería de lo más adecuada, pues entrega un mensaje equivocado al decir que es adecuado liberar la rabia a través de la destrucción.
La psicóloga advierte que "la terapia busca construir, reparar, reconstruir, no destruir", es por eso que Crash Therapy solo podría "generar risa desde la liberación de algo contenido y el nerviosismo o impresión que se siente".
LA RABIA ES PENA
Mónica López asegura que la rabia es una emoción secundaria que usamos como mecanismo para tapar una emoción primaria que en realidad es pena.
"En muchas ocasiones la rabia suele ser una expresión manifiesta de lo que en el fondo es pena, entonces el tratamiento Crash Therapy sería bastante superfluo, porque muchas veces las personas en realidad tiene pena u otras cosas más profundas, por lo tanto tratarlo a través de destruir platos no va a ayudar a tratar el problema de fondo", sentencia López.
A pesar de esto, al público le gusta la terapia, Javier asegura que lo visitan entre 12 y 15 personas por día y los usuarios le dicen que "con una visita al mes notan mejoría pero con dos veces por mes consiguen otra persona".
EXPERIENCIA MUNDIAL
Al ver el éxito Javier, no dudó en patentar su idea y ahora está pensando en expandirse a más países "me haría muy feliz ayudar a la gente a divertirse rompiendo cosas por todo este loco mundo en el que vivimos. Llámame soñador pero no sólo España está en crisis, todo el mundo lo está".
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