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Salvando la distancia, Argentina invadirá Uruguay



Salvando las enormes distancias, como repite el editorial de La Nación, nuestros países vecinos tendrían que estar atentos a la adquisición de armas y a la intensidad del entrenamiento que reciben las fuerzas armadas del kirchnerismo, porque es probable que en los próximos dos años desarrollen una blitzkrieg y ocupen militarmente el Uruguay, o Bolivia, por ejemplo, para después extender su dominación a toda América del Sur.

Salvando las enormes distancias, como repite el editorial de La Nación, nuestros países vecinos tendrían que estar atentos a la adquisición de armas y a la intensidad del entrenamiento que reciben las fuerzas armadas del kirchnerismo, porque es probable que en los próximos dos años desarrollen una blitzkrieg y ocupen militarmente el Uruguay, o Bolivia, por ejemplo, para después extender su dominación a toda América del Sur. Aun más terrible, por supuesto, y abandonando cualquier humorada, resulta imaginar la mera probabilidad de un Holocausto, aunque en este país ya hubo campos de tortura y exterminio durante una dictadura que a La Nación jamás se le ocurrió comparar con el nazismo.Sinceramente creo, sin ironía alguna, que ni siquiera el fundador del diario, Bartolomé Mitre, habría descendido a un tan profundo nivel de disparate histórico como la comparación que sus herederos periodísticos publicaron ayer. Por lo pronto, ni siquiera lo hizo cuando él mismo calumniaba al gobierno de Solano López para justificar la destrucción militar del Paraguay y el genocidio de su población, que efectivamente ejecutó.

Salvando las distancias, el prestigioso La Nación está empezando a parecerse a ese diario ficticio que, según es fama, se escribía para que Hipólito Yrigoyen, en el último período de su vida, no percibiera la adversa realidad política. Hay un contacto con la realidad que se ha perdido, o, más probablemente, que se simula haber perdido. La pregunta inquietante es a quién está realmente destinada la simulación. Y con qué propósito.
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