Check the new version here

Popular channels

Se cae otro mito de la “década ganada”




A lo largo de los últimos 11 años, el kirchnerismo invirtió en infraestructura la mitad de lo que hizo el menemismo en los ’90. Una nueva ficción del relato K que se desmembra a pedazos

Si hay algo que ha caracterizado al kirchnerismo en sus años de gobierno, es el de haber remarcado ante cualquier micrófono, que nunca se ha invertido más en obras que durante su mandato. Como suele repetirse a la hora de revisar las estadísticas, el discurso K se cae por su propia inconsistencia.

Un informe realizado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), señala que durante el gobierno kirchnerista se invirtió la mitad en infraestructura que en la época menemista.




El trabajo de la consultora económica sostiene que entre los años 1980 y 1989 el país invirtió 2,9% del PBI en infraestructura, mientras que entre los años 1990 y 1999 la inversión subió al 5,7% del PBI, y que durante la “década ganada”, se volvió a los niveles de los años ’80, llegando al 2,9% del PBI.

Puede verse a través de los números brindados por IDESA, que el relato K también hace agua en cuanto a la inversión desarrollada en materia de infraestructura, uno de los temas que más se encarga de remarcar el aparato oficial de haber crecido a lo largo de los últimos años.




En su informe, la consultora afirma que “no hay posibilidades de desarrollo si no se duplica la inversión en infraestructura. Esto requiere, por un lado, salir de la atávica controversia ideológica público versus privado. Por el otro, el de-sarrollo de infraestructura requiere una dinámica política menos condicionada por la improvisación y el oportunismo, y más propensa a definir y sostener políticas de Estado de largo plazo”.

Generalmente los proyectos de infraestructura requieren financiamientos sofisticados porque involucran grandes volúmenes de recursos, con plazos extendidos y mucha capacidad de gestión por tratarse de obras complejas que demandan planificación y administración. No menos importante es que exigen alta calidad política porque los beneficios no siempre son visibles ni redituables en el corto plazo.

Estos datos muestran que el crecimiento que se ha tenido en materia de mejorarle la calidad de vida a la población, se ha visto deteriorado notablemente, creándose menos cloacas, autopistas, hidrovías, puertos y red de agua potable que en los demonizados años ’90. Durante los años de bonanza económica, el kirchnerismo no supo edificar una política de crecimiento, cosa que vio en los hechos en una menor inversión en infraestructura, lo que desemboca en el pobre estado de servicios e instalaciones que sufren día a día los argentinos.


0
0
0
1
0No comments yet
      GIF
      New