Se resistió y los ladrones le desfiguraron la cara



No es la primera vez que Gustavo Gómez, de 26 años, es víctima de un brutal asalto en la parada de colectivos de San Francisco Solano en Quilmes en la que todos los días espera el transporte para ir a trabajar a una fábrica de Avellaneda. La diferencia es que esta vez, cansado de que le roben todo, se negó a entregarles el celular nuevo que se había comprado hacía apenas un mes tras el robo del anterior. Según relató, accedió a darles la mochila y su billetera en la que llevaba 80 pesos. Pero insistieron con el dispositivo y enfrentó a piñas a uno de ellos, sin darse cuenta que detrás estaba el cómplice. Este último golpeó tanto a la víctima en la cara que le provocó tres serios cortes de más de 15 puntos de sutura.

Gustavo es consciente de que ese hombre que frenó con su auto para ayudarlo le salvó la vida. Mientras recibía patadas y piñas en el rostro, un automovilista frenó en la avenida Donato Álvarez y la calle 811, espantó a los ladrones y transportó a la víctima casi inconsciente al hospital de Rafael Calzada, donde quedó internado y recibió 15 puntos de sutura en la cara.

Según lo que relató la víctima a Clarín, "me encaró uno, encapuchado, el otro estaba atrás y no lo vi. Vi que el chorro se distrajo y le metí una piña. Y cuando me le voy a ir encima para seguirle pegando siento un golpe en la cabeza, muy fuerte, y caigo. Si no aparecía este hombre me mataban. No pensé que me iban a pegar tanto, me podrían haber matado. La verdad que lo mejor es darles las cosas y ya está", admitió. En tanto, los delincuentes huyeron con su mochila y dinero.


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