Check the new version here

Popular channels

Según La Nación e Ibope, Marina Silva será la presidenta





RÍO DE JANEIRO.- Dos semanas, un trágico accidente y un emotivo funeral cambiaron por completo la carrera por la presidencia en Brasil. Según una nueva encuesta divulgada anoche, la ecologista Marina Silva, heredera de la candidatura presidencial del Partido Socialista Brasileño (PSB) tras la intempestiva muerte de Eduardo Campos, estaría a pocos pasos de la actual mandataria, Dilma Rousseff, que busca la reelección en los comicios del 5 de octubre, y la derrotaría en la eventual segunda vuelta.

De acuerdo con el sondeo de Ibope encomendado por el diario Estado de São Paulo y la cadena Globo, Silva obtendría un 29% de los sufragios si las elecciones se llevaran a cabo ahora, lo que representa un espectacular incremento de 20 puntos desde el caudal de 9% de los votos que tenía Campos, ex gobernador de Pernambuco, antes de morir al caer el avión en el que viajaba, el 13 de agosto, en la ciudad de Santos.

Rousseff, abanderada del Partido de los Trabajadores (PT), todavía se encuentra a la cabeza con el 34% de los apoyos para la primera vuelta, pero sería vencida por Silva en el ballottage con el 45% de los votos, frente al 36% que cosecharía la presidenta.

Tanto Rousseff como quien era su principal rival hasta ahora, el senador Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), perdieron cuatro puntos porcentuales desde la última medición de Ibope, el 8 de agosto.

Neves tendría ahora un respaldo de sólo el 19%, cifra que no le permitiría pasar a una segunda vuelta, como su agrupación ya planeaba.

La muerte de Campos, que conmocionó al país, obligó al PSB a colocar al frente de la candidatura a Silva, que había sido elegida como compañera de fórmula por el propio ex gobernador luego de que la candidatura de ella se vio frustrada al no lograr recolectar a tiempo las firmas suficientes para registrar a su propio partido, Red Sustentabilidad.

Ahora la disputa presidencial se definiría entre estas dos mujeres, ambas ex ministras de Luiz Inacio Lula da Silva, presidente de Brasil durante el período 2003-2010; Rousseff estuvo a cargo de Minas y Energía y luego fue su jefa de gabinete, mientras que Silva dirigió la cartera de Medio Ambiente durante el primer gobierno de Lula, hasta que se retiró de la administración por diferencias sobre la protección del Amazonas.

Las dos ya se enfrentaron en las urnas en la elección de 2010, en las que pese a alcanzar un sorpresivo 20% de los votos sin un gran aparato político como el del PT o el PSDB, Silva no logró pasar al ballottage como candidata por el Partido Verde.

Desde entonces, Silva, hija de humildes recolectores de caucho, analfabeta hasta los 16 años, ex empleada doméstica y compañera de lucha del líder ecologista Chico Mendes, se convirtió en un ícono para gran parte de la juventud brasileña, que la considera representante de una "nueva política", crítica de la corrupción y feroz defensora del medio ambiente.

Durante las protestas que sacudieron el país el año pasado en rechazo de los gastos para el Mundial de fútbol y en reclamo de mejores servicios públicos, su nombre aparecía como uno de los principales inspiradores de los manifestantes.

Sin embargo, en las filas socialistas su figura, y sus férreas creencias evangélicas, fueron muy resistidas. Tanto, que la semana pasada, apenas asumió la candidatura dejada vacante por Campos, dos de los principales coordinadores de la campaña del PSB renunciaron a sus puestos dando portazos. Y se espera que las luchas internas continúen de aquí hasta las elecciones, una situación que sus adversarios buscarán explotar.

Mientras tanto, con el tablero político agitado por las nuevas cifras de Ibope, todos los candidatos presidenciales -son siete en total- se aprestaban anoche a presentarse en el primer debate televisivo de esta contienda, que dio un inesperado giro con el accidente aéreo hace exactamente dos semanas.

Hasta entonces, a pesar de la desaceleración económica y el aumento de la inflación, la reelección de Rousseff era la apuesta más segura. Pero, ahora, la incertidumbre se adueñó del escenario político del país.
0
0
0
0
0No comments yet
      GIF
      New