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Taringa! espera otro año de mucho crecimiento

La comunidad que comparte contenidos en Internet sostiene que no perdió tráfico y que está negociando con las discográficas.






Matías Botbol, uno de los creadores del sitio aseguró que las industrias cinematográfica y discográfica, que en 2011 les iniciaron un juicio, tienen por estos días una actitud más conciliadora ante la inminencia del agotamiento del modelo de negocio tradicional.

Botbol tiene 34 años y hace 15 que trabaja en Internet. Es –junto a su hermano Hernán y Alberto Nakayama– uno de los tres cerebros detrás de esa plataforma colaborativa de origen argentino que tiene fanáticos en toda América Latina por la facilidad con que permite descargar música y películas. En 2012, el sitio decidió dejar de ofrecer links a contenidos con derechos de autor para evitar que se complique su situación judicial.

¿En qué puede llegar a diferenciarse 2013 del año pasado para la comunidad de Internet?

–No me imagino que en 2013 cambie demasiado la situación actual. Todavía hay muchas cosas que se están definiendo y no se van a terminar en un año, porque son cuestiones muy arraigadas. Creo que, de a poco, van a ir abriéndose las barreras del compartir en Internet. En lo que a Taringa! respecta, venimos trabajando bastante en cosas que aporten una solución al agujero que hay con respecto al acceso a la información en Internet. Cuando nació la web 2.0, empezaron a abrirse un montón de formas de acceder al conocimiento, y desde el principio venimos trabajando en la idea de que los usuarios tengan plataformas para compartir. Esa es nuestra premisa: crear una plataforma donde la gente comparta. Lo que pasa es que la gente quiere compartir cosas que no están en formato digital. Entonces, empieza a buscar alternativas. Y eso es lo que genera un conflicto en Internet. Estamos buscando alternativas para que la gente pueda compartir esa información sin caer en una zona gris, en esas zonas en que no se sabe si está cometiendo un ilícito o no.

¿Un ejemplo?

–Por ejemplo, el año pasado creamos Taringa! Música, que es una plataforma en la que los músicos suben sus discos de manera gratuita y también de manera gratuita la escuchan los usuarios, con el consentimiento del creador de la obra. De esta forma, creemos, se empieza a darle luz verde a la actividad de compartir música, porque vemos que hay muchos músicos que quieren hacerlo. Que creen que es lo que tiene que pasar y no creen más en el modelo de la venta de música. Creemos que nuestra misión es brindarles valor, una plataforma, una corriente de público, en fin. También sabemos que hay otros contenidos que están en otro circuito, y nuestra intención es ir mejorando las relaciones con ese sector de la industria.

¿Lo ven como una posibilidad cercana?

–Sí, y la verdad es que un poco también la industria está entendiendo que no puede seguir tapando el sol con la mano. De alguna manera, están más predispuestos a encontrar alternativas a la distribución. Saben que el negocio, tal como estaba, se les va a acabar mas tarde o más temprano, y todas las trabas legales que están poniendo son para alargar lo máximo posible su viejo estilo de negocio. Pero la industria ya empieza a buscar modelos de negocios basados en las nuevas formas de consumo, que es todo vía Internet. De alguna manera, ya lo están haciendo: hace años, nosotros tratábamos de hablar con ellos y tenían una postura mucho más cerrada; ahora hablamos y están abiertos a buscar alternativas, algunos nos llaman para conversar, están negociando. Creo que esta lucha de intereses no favorece a nadie, y en la medida en que nos vayamos abriendo, va a mejorar el acceso a la información.

–Pero, de acuerdo con ese panorama, a las grandes discográficas no se les terminó el negocio, solo está cambiando.

–No. La industria de la música está mejor que hace diez años. Tal vez lo que se vio afectado es la venta de música en formato físico, pero si te fijás los números, ahora la entrada para cualquier show internacional cuesta más de 1000 pesos. Hace diez años, no pagabas ni loco esa cifra para un show. Lo que cambió es la forma en que la gente gasta su plata en la música: antes lo hacía en discos, ahora lo hace en la experiencia de ir a ver shows, algo que el disco nunca te pudo dar. Con la música gratuita en la red, el público descubre un artista y enseguida quiere ir a verlo en vivo.
–Es decir que el nuevo modelo de distribución de la información está obligando a los artistas a trabajar.
–Ja, sí, los sacó del sillón donde tocaban la guitarra y los mandó a hacer shows, que es la manera en que vivían los músicos antes de que se vendiera la música en discos.

¿Ustedes creen que ya hay una masa crítica de artistas que no tienen acuerdo con las grandes discográficas y están avanzando con estos modelos?

–Cualquier banda que nació hace cinco o diez años, no entiende otra forma de consumo que no sea vía web. Acá en Taringa!, por ejemplo, hay chicos que trabajan con nosotros que nunca se compraron un CD de música. Y que tienen en la cabeza que si quieren ganar plata con la música, tienen que llenar un show. Es un cambio generacional: cuando estos chicos crezcan, no se va a hablar más del viejo modelo.

DESCARGAS Y TODO LO DEMÁS. Cuando se promovió una demanda judicial contra el sitio, se detuvo drásticamente la descarga de películas y discos a través de Taringa!, que era la actividad con más visibilidad del portal. Antes de eso, el cierre de Megaupload (el sitio que brindaba espacios para que los usuarios guardaran su música) ya había hecho lo suyo, con la disminución de los sitios de alojamiento.

¿Cuánto afectó a Taringa! el cierre de Megaupload?

–No mucho. Lo que más afectó fue que había muchos links caídos y la imagen asociada a la piratería, cosa que no es verdadera. Quedó una idea como que todo lo que estaba en Megaupload era pirata. Un error.

¿Y la cantidad de usuarios, se vio afectada?

–No, la cantidad de usuarios sigue creciendo. Pero ese es un fenómeno más vinculado al creciente acceso a Internet. En el año 2011, estábamos en 50 millones de usuarios únicos por mes. Y en 2012, tuvimos picos de 75 millones. El crecimiento siguió, aunque obviamente se fue achatando, porque en los primeros años el crecimiento fue tremendo. Ya notamos que se crece pero más tranquilo, más achatado.

¿Y cuáles son ahora las actividades principales que la gente realiza en Taringa!? Porque antes eran las descargas, ¿verdad?

No, en realidad las descargas nunca fueron la actividad principal de la plataforma. En su mejor momento, fueron un 15% del tráfico total. Hoy es menos del 3 por ciento. Lo más popular de Taringa! siguen siendo los posts divididos en 30 categorías temáticas, las comunidades y subcomunidades, el proyecto Mi Taringa!, lanzado en 2011 –que es una sección de microcontenidos donde se pueden compartir mensajes cortos de hasta 255 caracteres– y Taringa! Música. Por eso decimos que la medida judicial no nos afectó ni en cantidad de usuarios ni en la facturación por publicidad, que sigue siendo el modelo de negocio de la plataforma.
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