The New York Times, duro con Griesa: "No entiende las transa

The New York Times, duro con Griesa: "No entiende las transacciones de bonos de la Argentina"

En un artículo de opinión publicado en el diario norteamericano, se señala que el juez de Nueva York "inspira confianza en el sistema legal estadounidense".



El diario The New York Times se sumó este jueves a las críticas al juez Thomas Griesa al afirmar en un duro artículo que durante la audiencia de esta semana el magistrado "dejó totalmente en claro" que "no terminó de entender las transacciones de bonos -de la Argentina- sobre las que decidió durante años".

Además, sostuvo que, con su conducta del pasado martes, Griesa "difícilmente pudo inspirar confianza en el sistema legal estadounidense". Fue después de que se conoció la transcripción de la
audiencia celebrada el martes último, donde Griesa tuvo dudas del alcance de sus decisiones, repreguntó hasta el cansancio la ruta de pago y las entidades involucradas, y se reservó de emitir opinión sobre el destino de los pagos realizados por la Argentina a los bonistas del canje, que quedaron en una especie de limbo legal.

"Thomas Poole Griesa es juez federal desde hace 42 años. Hace una década que lidia con el default de la deuda argentina. Recién ahora está aprendiendo Griesa lo complicada que puede ser la vida para un juez cuando busca controlar las acciones de un gobierno soberano y dicta resoluciones supuestamente obligatorias para aquellos que, en circunstancias normales, nunca estarían bajo jurisdicción de un tribunal estadounidense", comienza el artículo.

El matutino sostiene que Griesa hizo referencia "a la posibilidad de un nuevo default de los bonos soberanos de la Argentina, algo que parece casi seguro que ocurra el próximo miércoles", estima el periódico.

"Pero también pudo haber hecho referencia al proceso que desató con resoluciones que tenían un objetivo, forzar a la Argentina a cumplir con lo que una y otra vez denominó sus 'obligaciones', pero que no tuvieron en cuenta lo complejo de la situación", lanzó.

Y concluyó que "la audiencia de esta semana dejó totalmente en claro que Griesa no terminó de entender las transacciones de bonos sobre las que decidió durante años".

Asimismo, sostiene que Griesa "inventó una interpretación legal para obligar al cumplimiento de las sentencias. Sostuvo que la Argentina debía realizar, junto con el próximo pago semianual de intereses a los tenedores de los nuevos bonos, el pago total" a los fondos buitre.

Pero aclaró que la resolución de esa sentencia sólo hacía referencia a los bonos en dólares bajo legislación neoyorquina. Ignoraba la existencia de otros bonos del canje. "¿Regía entonces la resolución sobre otros bonos del canje, incluyendo los emitidos bajo ley argentina? Un banco que procesara el pago de intereses de esos bonos, ¿tendría problemas con el juez?", preguntó el Citibank ante el juez.

La respuesta llegó el 27 de junio de parte de Griesa, afirmando que "la entidad podía procesar el pago de intereses de esos bonos. No estaban cubiertos por su resolución". La audiencia de esta semana fue mayormente sobre el pedido de algunas entidades de modificar aquella resolución.

Griesa sostuvo primero que no había que cambiar nada. "Desde un punto de vista práctico, de sentido común, ¿por qué nos tienen que arrastrar en esta?", preguntó Griesa.

"Resulta que no sabía mucho sobre esos bonos de legislación argentina. Dijo que su resolución de junio suponía `una excepción más bien íntima` a su fallo original y dijo al abogado de los fondos de inversión, Edward A. Friedman de Friedman Kaplan Seiler & Adelman, `Entiendo que los bonos de los que habla su moción no son parte del canje`.", cuando sí lo eran. Luego, cuando se le dijo que los bonos en cuestión eran bonos del canje, cambió de opinión.

El New York Times replica las palabras de Griesa: "Estando aquí sentado", dijo, "me da la impresión de que, al ser bonos del canje, deben ser tratados como bonos del canje e incluidos con los otros bonos del canje dentro de la resolución del 23 de febrero".

Griesa culminó diciendo que posponía su desición. Por lo que el New York Times sentenció que lo que sucedió el martes en dicha audiencia "no era teatro barato, pero difícilmente pudo inspirar confianza en el sistema legal estadounidense".