Check the new version here

Popular channels

Un ejercito de niñas contra el Ebola

Un ejército de niñas planta cara al ébola

Se expone a diario a la enfermedad tan sólo con un antiséptico y mangas largas, pero el grupo A-LIFE no parará hasta que todos en Liberia sepan cómo protegerse del ébola.





"Servimos y protegemos a Liberia", se lee en mayúsculas en la fachada de un ambulatorio improvisado en el país africano. No lo dice el ejército, la policía o el gobierno. Es el lema de un grupo de adolescentes de entre 16 y 19 años que usa la educación como arma para luchar contra el ébola, jóvenes heroínas que visitan día tras día, puerta a puerta, a los cientos de ciudadanos que aún niegan la existencia de la letal enfermedad. "Créanlo, el ébola puede matar", gritan en las calles embarradas del distrito West Point de Monrovia, por las que circulan en procesión. "Vamos todos juntos a frenar el ébola", destaca una voz por encima del resto.

Jessica T.S. Neufville tiene sólo 16 años, pero hace tres que colabora con Unicef para mejorar la vida de las niñas y jóvenes de Liberia. Todas las mañanas, tras comer un pequeño snack y hacerse la prueba del ébola, sale al 'campo de batalla' vistiendo una camiseta azul claro en el que se leen las letras A-LIFE (Adolescents Leading an Intense Fight Against Ebola, Adolescentes en una lucha intensa contra el ébola) y un mensaje claro en su boca: tenéis que protegeros vosotros mismos, a vuestras familias y a vuestra comunidad.

"Lo primero que hago es tomar dos precauciones: llevar siempre un antiséptico y mangas largas", explica a Neufville, una más entre las decenas de adolescentes que componen del proyecto. Después visita con panfletos y una sonrisa a cientos de vecinos y les asegura que el ébola "es muy real" a pesar de que para muchos parezca "un mito" en el West Point, un distrito conocido por su peligrosidad para las mujeres. "Nos dijeron que si vamos a las calles, tenemos que ser valientes".

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, ya hay 10.141 casos de ébola y, entre ellos, 4.922 no han logrado superar la enfermedad. La mitad de los contagios se ha producido sólo dentro de las fronteras de Liberia y, mientras tanto, los expertos advierten de que el número podría ser dos veces mayor.

Los adolescentes que componen el grupo A-LIFE, en su mayoría niñas aunque también hay algún joven, se unieron a través de una iniciativa de educación de Unicef destinada a combatir la violencia sexual hacia las mujeres en Liberia. Sin embargo, el grupo cambió sus objetivos desde el pasado septiembre, según explica el diario The Daily Beast, y comenzó a estudiar cómo se origina la enfermedad, sus síntomas y, sobre todo, cómo defenderse del virus con una poderosa arma: el conocimiento.

El grupo suele salir a las calles con sus panfletos alrededor de dos días a la semana, pero algunas jóvenes se dedican a su tarea tres o cuatro días y otras lo hacen de lunes a domingo. Con entusiasmo por propagar educación y frenar el ébola, ya han tocado las puertas de 4.000 hogares. Y para la joven Jessica Neufville es una arriesgada pero satisfactoria forma de vida: "Puedo tener miedo de la enfermedad, pero eso no va a frenarme de salir a luchar".
0
0
0
0No comments yet