Un hombre hiere a seis personas en un tren en Suiza



Seis personas presentan quemaduras y heridas tras un ataque protagonizado por un hombre armado con un cuchillo y con líquido inflamable, en un tren en Suiza, según ha informado la policía y ha difundido Reuters.

El autor del ataque ha sido un hombre suizo de 27 años que habría intentado prender fuego al vagón de tren con un líquido inflamable y habría apuñalado a algunos de los pasajeros que se encontraban dentro del tren, hiriendo finalmente a seis personas, entre los que se encontraba un niño de seis años, según ha informado la agencia France Presse. Entre los heridos también se encuentran un hombre de 50 años y tres mujeres de 17,43 y 34 años. Según la policía suiza, la posibilidad de que sea un acto de terrorismo es "muy, muy improbable"





El ataque ha tenido lugar en un tren circular que se dirigía hacia el este, en la frontera con Liechtenstein, tal y como ha declarado la policía regional de Saint-Gall en un comunicado, en el que se ha precisado que el autor del suceso también habría sido herido.

El suceso se ha producido este mediodía y, según las primeras informaciones de la policía, el fuego se propagó por el tren, según ha publicado el periódico '20 minutes' en su versión digital.

En el momento del ataque, el tren estaba ocupado por varias decenas de pasajeros.

La operación sigue en curso, ya que hay una fuerte presencia policial en la zona, además de bomberos, tres helicópteros y varios equipos.

La estación de Salez está cerrada desde el mismo momento del suceso. Hay una investigación abierta.

La policía ha señalado que el tren ha sufrido daños por valor de unos 100.000 francos suizos (lo equivalente a unos 92.000 euros).

Se trata del primer ataque de este tipo en Suiza, que sí han tenido lugar sin embargo en países vecinos europeos como Francia, Alemania y Bélgica, en especial a lo largo de los últimos 18 meses. El mes pasado, un refugiado afgano atacó con un hacha y un cuchillo a varios pasajeros en un tren en Alemania. Este ataque, como la mayoría de los últimos producidos en estos países, fue reivindicado por el Estado Islámico (IS, en sus siglas en inglés).