Un millonario podría enfrentar la pena de muerte

Robert Durst era entrevistado para un documental televisivo y, en una pausa que fue grabada, admitió haber asesinado a una amiga en diciembre de 2000 y a otras personas de su entorno.

El millonario estadounidense Robert Durst podría ser condenado a muerte tras haber confesado por error varios asesinatos mientras estaba siendo grabado para un documental televisivo sobre su vida, según los cargos presentados hoy por la Fiscalía de Los Ángeles. Durst hablaba solo durante una pausa en la filmación, aunque su micrófono continuó abierto y se escuchó: "Los maté a todos".

La fiscalía acusó al magnate inmobiliario por el asesinato de su amiga Susan Berman en diciembre de 2000. El millonario fue puesto bajo custodia en el Estado de Louisiana el fin de semana.

Durst, de 71 años, podría ser condenado a muerte, aunque esa pena es ejecutada pocas veces en California.

El caso causó conmoción en Estados Unidos el fin de semana porque Durst confesó sin darse cuenta y esa confesión se emitió el domingo en el último episodio del programa sobre su vida.

Hace tiempo que está bajo sospecha de haber asesinado también a su esposa Kathleen, que desapareció en 1982, y a un vecino, pero nunca se pudo probar nada.

Ahora los casos parecen haberse esclarecido luego de que un micrófono permaneciera encendido tras una entrevista para el documental de HBO “The Jinx: The Life and Death of Robert Durst” y el millonario siguiera hablando solo en el baño. “Llegó el momento. Te tienen. ¡Qué desastre! ¿Qué diablos he hecho?”, se preguntó a sí mismo. Y se respondió: “Los maté a todos, por supuesto”.

El profesor de derecho Stanley Goldman comentó que la confesión televisiva, de todas maneras, posiblemente no sea admitida como evidencia ante una corte. Pero sí puede ser importante un sobre hallado por el hijastro de Berman durante la filmación y que al parecer vincula a Durst con su asesinato.

La letra del sobre, que contenía una carta de Durst a Berman, se asemeja mucho a un sobre enviado a la policía notificando de un cuerpo en la vivienda de Berman.

El sábado, el FBI halló a Durst en un hotel de Nueva Orleans, donde se había registrado con un nombre falso. Fue arrestado bajo sospecha de haber asesinado a Berman.