Check the new version here

Popular channels

Una buena

Investigadores alemanes resuelven el problema de la eliminación de residuos radiactivos

La eliminación de residuos nucleares constituye todo un reto en no pocos países. Algunos desechos, como los producidos por los departamentos hospitalarios de medicina nuclear, contienen cantidades mínimas de material radiactivo, que al desintegrarse en cuestión de horas o de días son tratados como residuos ordinarios.

En cambio, los residuos con un alto nivel de radiactividad presentan el problema de tardar cientos, cuando no miles, de años en reducir su toxicidad. Se necesitan técnicas sostenibles que permitan, entre tanto, proteger al entorno humano y natural.

Unos físicos alemanes aseguran haber dado con la solución a tan complejo problema, mediante la aceleración del proceso de desintegración de residuos nucleares. El método consiste en encapsular los residuos en metal y refrigerarlos a temperaturas ultrabajas.

Claus Rolfs, de la Universidad de Ruhr de Bochum (Alemania), fue quien desarrolló la técnica al reproducir las reacciones de fusión que se producen en los núcleos de las estrellas. La fusión es el proceso por el que varios núcleos se unen para formar un nuevo elemento más pesado. Se acompaña de la liberación o absorción de energía, dependiendo de las masas de los núcleos.

El doctor Rolfs, utilizando un acelerador de partículas, bombardeó núcleos ligeros con protones y deuterones (núcleos constituidos por un protón y un neutrón). Observó que la fusión nuclear se producía a mayor velocidad con núcleos atómicos encapsulados en metal y refrigerados. La explicación está en que la baja temperatura del metal provoca el acercamiento de los electrones libres a los núcleos radiactivos. Los electrones inducen la aceleración de las partículas cargadas positivamente hacia los núcleos, con lo que aumenta la probabilidad de reacciones de fusión.

Partiendo de que la desintegración radiactiva incluye el proceso contrario a la fusión, el doctor Rolfs hizo colisionar, dentro del acelerador, núcleos radiactivos insertados en contenedores metálicos y refrigerados, con la intención de ver si los electrones libres aumentaban la velocidad de expulsión de partículas positivas fuera de los núcleos radiactivos. Como cabía esperar, en condiciones de bajas temperaturas y encapsulación metálica se incrementó considerablemente la velocidad de desintegración. Según indica el doctor Rolfs, la técnica podría reducir en un factor de 100 o más el periodo de semidesintegración del material radiactivo, esto es, el tiempo necesario para que se desintegre la mitad de los átomos de un isótopo radiactivo.

"Estamos investigando el radio-226, componente peligroso del combustible nuclear gastado con una semivida de 1.600 años. Calculo que la técnica permitirá reducir la semivida a 100 años. Podría llegarse hasta dos años. Se eliminaría así el costoso y complicado almacenamiento de residuos nucleares en depósitos subterráneos", comenta el doctor Rolfs.

"Nuestra propuesta plantea con cierta seguridad la contemporaneidad entre generación y eliminación de residuos radiactivos. No sería necesario enterrarlos, trasladando a futuras generaciones el coste de nuestro alto nivel de vida", agrega.

Sin embargo, se requiere más investigación y ensayos para autenticar la técnica. "Estamos ensayando con varios núcleos radiactivos; los resultados preliminares son alentadores. No hemos hecho más que empezar. Hace falta aún mucha investigación para poner en práctica esta idea, pero no creo que se nos presenten barreras insalvables", confía.

FUENTE | CORDIS: Servicio de Información en I+D Comunitario
0
9
0
0
9Comments