Una cápsula espacial tripulada iraní




Para un tripulante.



El pasado 17 de febrero las autoridades iraníes presentaron en sociedad la maqueta de una cápsula espacial tripulada. Sí, como lo oyen, una nave espacial iraní. El vehículo tendría una masa al lanzamiento de 1800 kg, 400 kg más pesada que la Mercury estadounidense, hasta la fecha la nave espacial tripulada más pequeña puesta en servicio.


Una vista de la maqueta de la cápsula tripulada iraní (http://www.tasnimnews.com/).

Obviamente, solo tendría capacidad para un astronauta, pero incorporaría un pequeño módulo de servicio con el sistema de propulsión. La nave parece tener una altura de 2,3 metros y un diámetro de 1,85 metros. La masa de la cápsula sería de una tonelada y, por lo que se ve en las fotos, los motores de control de actitud durante la reentrada están situados en la parte superior.


Interior de la maqueta (http://www.tasnimnews.com/).


Hassan Rouhani, el presidente de Irán, visita la maqueta (http://www.tasnimnews.com/).

Desde 2009 Irán ha puesto en órbita cuatro satélites usando su cohete Safir-1, basado en el misil de alcance medio Shahab-3C. Nunca ha ocultado sus planes de lanzar un hombre al espacio, a pesar del recelo - cuando no directamente desprecio o mofa - con el que estos planes han sido recibidos en occidente. El 28 de enero de 2013 Irán logró lanzar un mono rhesus al espacio en una cápsula durante un vuelo suborbital que alcanzó 120 kilómetros de altura y empleó el cohete sonda Kavoshgar Pishgam. El lanzamiento fue el primero exitoso tras una misión fallida en 2011 en la que falleció otro simio. Ya en 2010 otro Kavoshgar logró situar una cápsula por encima de los cien kilómetros -la subjetivo frontera del espacio- con dos tortugas, un roedor y otros animales. El 14 de diciembre de 2013 Irán volvió a mandar un mono en un vuelo suborbital usando el cohete Kavoshgar-e Pazhuhesh (Kavoshgar 8).


Cohetes sonda Kavoshgar con los que Irán ha realizado vuelos suborbitales. A la derecha el Kavoshgar-e Pazhuhesh (MEHR).

Coincidiendo con los vuelos suborbitales con simios, Irán distribuyó el diseño de una cápsula tripulada con capacidad para tres astronautas. La cápsula que se ha presentado en sociedad parece ser una versión más pequeña -y realista- de esta propuesta. La cuestión es qué lanzador usará Irán para colocar en órbita esta nave. El cohete más potente con que cuenta Teherán puede poner unos 65 kg en órbita baja (LEO), una cifra muy por debajo de los 1800 kg que pesaría la cápsula tripulada. Los planes de Irán pasan por desarrollar el Safir-3 (Sepehr), con capacidad para poner una tonelada en LEO. Por lo tanto, para hacer realidad este proyecto habría que esperar a una versión aún más potente del Safir. Puesto que el primer vuelo con astronautas no está previsto para antes de 2020 aproximadamente, Irán tiene tiempo de sobra para crear su lanzador tripulado.


Diseño de cápsula tripulada iraní de 2013 (http://www.b14643.de/).

El deseo de poner un hombre en el espacio revela hasta qué punto el programa espacial tripulado iraní tiene objetivos ambiciosos. Ahora veremos si la voluntad política y los recursos económicos están a la altura de los objetivos.





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