Una unidad militar, otra vez blanco de un robo


Una unidad militar, otra vez blanco de un robo

En la Escuela Nacional de Náutica se descubrió el faltante de un equipo utilizado para la instrucción de cadetes navales











Una vez más, un destacamento militar volvió a ser escenario de un robo. En este caso fue la Escuela Nacional de Náutica, que depende de la Armada. El faltante salió a la luz el lunes por la mañana, cuando se iniciaron las clases en el lugar. Allí, el profesor a cargo de las prácticas del Simulador de Sala de Máquinas descubrió con sorpresa que no estaba la unidad de control (CPU) de ese elemento.

Las prácticas con simuladores se han vuelto obligatorias a raíz de la reglamentación internacional de las Naciones Unidas a través de la Organización Marítima Internacional, cuyas directivas son ratificadas por el país.

Aunque de menor envergadura, este hecho se suma a la desaparición de un misil y de 26.000 municiones del ejército conocidas en el último tiempo y revela un alarmante relajamiento de los servicios de guardia militar de las unidades implicadas.

La Escuela Nacional de Náutica es el instituto más antiguo de todos los que dependen de la cartera de Defensa. Fue creada por el Manuel Belgrano en 1799 y de allí egresan los oficiales de la marina mercante, quienes a su vez integran la reserva naval.

Por estos días, algunos funcionarios del área de Defensa han expresado su preocupación por encontrarse bajo la dirección de un oficial superior (MM) en actividad que a su vez ostenta un cargo político en el Ministerio de Transporte , casualmente en el área del transporte marítimo. Es que esta situación coloca a las autoridades militares en la difícil tarea de conducir a quien por un lado se encuentra bajo el mando de la dirección de educación de la Armada , pero que por otra parte tiene como funcionario político mayor precedencia jerárquica que la correspondiente a los almirantes que deben controlar.

Personal de la Escuela de Náutica dejó trascender que el propio director del instituto naval redujo al extremo -de hacerlas casi inexistentes- las guardias de seguridad en predio que la misma ocupa a metros de la sede de la jefatura de la Armada.