Uruguay recuerda hoy la disolución del parlamento


Uruguay.- La población uruguaya recuerda este 27 de junio, como la disolución del parlamento hace 43 años, la cual dio inicio a más de una década de dictadura militar.
Hace hoy 43 años, se escribiría en Uruguay la historia de casi una década de dictadura en la nación. Para ese entonces, el gobierno que había logrado llegar al poder tras unas cuestionadas elecciones el cual estaba presidido por Juan María Bordaberry, decidió dar un golpe de estado al disolver un 27 de junio de 1973 las cámaras del parlamento y dictando medidas represivas y prohibitivas.
No fue sino hasta 1985 que se volvió a elegir un presidente constitucionalmente. Para ese entonces, Julio María Sanguinetti logró obtener la presidencia uruguaya.

Los problemas políticos en Uruguay se iniciaron un año antes de la disolución del parlamento, cuando en 1972, se establecieron mediante el voto parlamentario dos medidas gubernamentales las cuales fueron denominadas de autoritarismo. Estas medidas fueron: La Ley de Seguridad del Estado y el Estado de Guerra interno.
Antes del llamado golpe de junio, el 9 de febrero de 1973 a través de los comunicados 4 y 7, los militares de esa nación se rebelaron contra el presidente que se encontraba en ejercicio, el colorado Juan María Bordaberry. Estos militares planteaban un combate a la subversión que personificaban en el Movimiento de Liberación Tupamaros y también dejaba en claro el propósito de combatir al marxismo.
A partir de ese momento, se creaba un Consejo de Seguridad Nacional (COSENA). Este se encontraba integrado por el Presidente, el Jefe del Estado Mayor Conjunto militar y los ministros uruguayos.
Para el 27 de junio de 1973, se resolvió la disolución del Parlamento. Esta trajo consigo la suspensión de las actividades políticas y la disolución de los partidos y organizaciones que se encontraban vinculados con la izquierda. Por su parte, la central de trabajadores (CNT) comenzó una huelga general, la cual se prolongó hasta el 9 de julio de ese mismo año.
Estas acciones trajeron como consecuencia que para el 12 de junio de 1976, las Fuerzas Armadas le retiraron la confianza al presidente Bordaberry y el mismo fue destituido. Posteriormente, las  elecciones fueron previstas en un cronograma institucional, pero las mismas fueron suspendidas y se designó como presidente interino a Alberto Demicheli.
El entonces presidente interino, se opuso a algunas resoluciones militares entre las que se encontraban la firmar de una lista de 15 mil ciudadanos que serían proscriptos por estar presuntamente vinculados con actividades subversivas. Demicheli tomó la decisión de renunciar y en su lugar tomó el mando Aparicio Méndez, el cual contaba con el apoyo militar. Méndez había ocupado el puesto de ministro y presidente del Directorio del Partido Nacional. Su mandato se extendió desde 1976 hasta 1981.
Para septiembre de 1981, el general Gregorio Álvarez sucedió el mandato de Méndez. En este mandato, tras una creciente crisis económica, el gobierno de Álvarez se vio en la obligación de devaluar la moneda. Esto provocó que la nación cayera en una grave crisis económica. No fue sino hasta 1985 que se volvió a elegir un presidente constitucionalmente. Para ese entonces, Julio María Sanguinetti logró obtener la presidencia uruguaya.
https://youtu.be/uXIuoKtHGYw