Canales populares

Vidrio molido en pulmones de consumidores de cocaín

Un médico toxicólogo advirtió polvo de vidrio en los pulmones de consumidores crónicos. Autoridades de la Policía, la Justicia y la Policía Judicial admiten que es “probable”, pero reconocen que no se controla.



“Hoy en día es más nociva la sustancia con la que cortan la droga que la droga en sí. La pureza de la mayor parte de la cocaína que se consigue actualmente en Córdoba no supera el cinco por ciento. Es decir: el 95 por ciento restante es todo mugre”, asegura el jefe de Drogas Peligrosas de la Policía de Córdoba, comisario José Luis Baigorria.

Dentro de ese 95 por ciento de “mugre” se puede encontrar cualquier cosa: desde maicena hasta medicamentos pulverizados, e incluso –según denuncian médicos y reconocen las autoridades– vidrio molido. Lo que parecía un mito, no lo es.

Fue el jefe de toxicología del Hospital Misericordia, Guillermo Pipet, quien advirtió este año varios pacientes que ingresaron con graves afecciones respiratorias, cuyos estudios de tórax revelaron pequeñas partículas de algo similar al vidrio esparcidas en la base de sus pulmones. Estos pacientes reconocieron ser consumidores habituales de cocaína.

“Muchos llegan con cuadros de dificultad respiratoria severa, lo que se llama distrés respiratorio. Las tomografías pulmonares revelaron una sustancia extraña en forma de pequeñas partículas alojadas en los alvéolos pulmonares”, explica Pipet.

El trabajo del toxicólogo consiste en deducir qué sustancias pudo haber consumido el paciente, de acuerdo a sus síntomas y a los efectos tóxicos. “Al evaluar el cuadro clínico y los antecedentes, determinamos que en los pacientes que se presentaban estas lesiones en los pulmones eran siempre consumidores de cocaína”, indica el médico.

Algunos cuadros son tan graves que los pacientes –generalmente hombres jóvenes de clase media baja– llegan con hemoptisis: expectorando sangre de los pulmones. “El vidrio rompe los alvéolos pulmonares, y esta lesión impide el intercambio de dióxido de carbono por oxígeno. Tuvimos que conectarlos al respirador artificial en terapia intensiva, porque no podían respirar”, cuenta Pipet, uno de los toxicólogos más destacados de Córdoba.

“Yo había escuchado que en otros países se cortaba la cocaína con polvo de vidrio, pero hasta ahora no lo había visto en nuestra ciudad”, dice, preocupado, y agrega: “Creemos que el vidrio que usan lo extraen de los tubos fluorescentes, porque además presentaban intoxicación con mercurio”.

El reflejo de la ilegalidad

La cocaína es una de las drogas más consumidas en Córdoba, apenas por debajo de la marihuana. Al tratarse de una sustancia ilegal, la información que los consumidores tienen el respecto es escasa y no existen controles de ningún tipo durante su preparación. Lo importante, entonces, para los pequeños traficantes y vendedores al menudeo, es que su producto tenga la apariencia de un polvo blanco y que “pegue” o –mejor dicho– que simule los efectos iniciales que la cocaína de calidad produce en el organismo.

En nuestra provincia se realiza el último proceso de la cadena de producción de la cocaína: el estiramiento y el fraccionamiento. Para aumentar las ganancias, al clorhidrato de cocaína que llega desde el norte lo “cortan” o lo estiran con otras sustancias. De un kilo de clorhidrato pueden extraer entre siete y nueve kilos del polvo blanco, producto que finalmente llegará a las narices de los consumidores. Pero ¿qué contiene ese polvo?

La verdadera composición de la cocaína es absolutamente desconocida para los usuarios. Existen, sin embargo, algunas creencias –como que la “merca” de buena calidad provoca un adormecimiento de la nariz y que “pega” más rápido– que son aprovechadas por los encargados de estirarla para emular esos efectos.
Para que este polvo con menos del cinco por ciento de pureza pueda adormecer una nariz, lo cortan con anestésicos locales, como lidocaína o benzocaína. Y para que “pegue” más rápido, lo estiran con estimulantes o con vidrio molido.

¿Por qué vidrio? Según coinciden las fuentes consultadas por este diario, al ser esnifado, el polvo de vidrio provoca micro laceraciones en el tejido de las vías respiratorias, y así la sustancia llega mucho más rápido al torrente sanguíneo. De esta manera, el consumidor piensa que está tomando “de la buena”. (Además, el vidrio le otorgaría al polvo una textura cristalizada, también asociada a la buena calidad).

Existe, pero no se busca

Consultamos a forenses, químicos, fiscales y policías: todos coinciden en que “posiblemente se esté usando vidrio molido como sustancia de corte”, pero no lo pueden asegurar a ciencia cierta, no porque duden de su existencia, sino porque no se efectúan análisis científicos para saber si el polvo blanco secuestrado por la Policía contiene vidrio, o no.

“Nunca he visto vidrio molido en los allanamientos, pero se sabe que es común y que lo muelen de los tubos fluorescentes. Por lo general, encontramos la cocaína en los envoltorios, ya estirada. A simple vista es un polvo blanco, nosotros le aplicamos un reactivo y recién ahí sabemos si contiene clorhidrato de cocaína”, dice el comisario Baigorria, de Drogas Peligrosas. “Si da positivo, lo secuestramos y lo enviamos a Policía Judicial”, explica el investigador.

Un alto mando de la Judicial reconoció que la existencia del polvo del vidrio como sustancia de corte es “probable”, pero aclaró que no están autorizados a investigar: “Nosotros no investigamos ese aspecto por la norma de clausura: sólo podemos hacer lo que nos permiten hacer. Deberían cambiar las cosas, porque si la gente se está metiendo polvo de vidrio en los pulmones, estamos hablando de una cuestión de salud pública”.

¿Por qué no se investiga si hay vidrio en la cocaína? Porque la ley sólo sanciona la venta de estupefacientes, entonces la Justicia se avoca a comprobar si en el polvo secuestrado hay cocaína, y en qué porcentaje.

“La Policía Judicial busca si en la sustancia secuestrada hay clorhidrato de cocaína, porque ahí se confirma el delito que perseguimos: la venta de droga. Por eso, nuestro objetivo fundamental es saber si la sustancia tiene cocaína. Si tiene maicena o dipirona, eso no es delito. Por eso el análisis no se enfoca en otros componentes”, explican desde la Fiscalía de Instrucción de Daniel Sicardi, del fuero antinarcóticos.

El otro fiscal del fuero, Marcelo Fenoll, también considera "probable" la existencia de vidrio entre la cocaína que se consume en Córdoba, pero explica que no es fácil acusar a alguien de venderla, salvo que sea detenido mientras lo está moliendo. “Ocurre que debemos probar que el que vende sabe que hay vidrio molido en la sustancia, y que se lo está ofreciendo a otra persona que no lo sabe, a quien le puede producir lesiones”.

“Hay que analizar cada caso concreto. Si hubiera sospecha de vidrio molido, se podría analizar la sustancia para buscarlo”, dice Fenoll.


No hay equipamiento para buscar el vidrio

Peritos del área narcotráfico de la Policía Judicial –quienes pidieron que sus nombres no fueran publicados– admiten que es probable, pero aseguran que el laboratorio de Química Legal no cuenta con el equipamiento necesario para detectar el vidrio.

–¿Qué hace el Laboratorio?

–Analizamos muestras de sangre y orina, y también sustancia decomisada por la Policía que se sospecha que puede ser algún estupefaciente. Hacemos el análisis de todo lo que abarque la Ley Provincial 10.067 (que adhiere a la ley nacional de estupefacientes), conforme a la demanda que hacen los fiscales.

–¿Y en el caso de la cocaína?

–Analizamos la sustancia para determinar si contiene clorhidrato de cocaína, y en qué proporción.

–¿Encontraron alguna vez vidrio molido como sustancia de corte?

–Nunca se encontró vidrio molido, y no podemos afirmar que en Córdoba se utilice para cortar cocaína, porque no tenemos el equipamiento necesario para hacer una comprobación empírica y porque tampoco tenemos la orden de hacerlo.

–¿Piensan que es probable?

–Es muy probable. Y es lógico: un médico lo puede decir mejor, pero puede ser que el efecto de la cocaína se vea favorecido por el vidrio.
0
0
0
0No hay comentarios