About Taringa!

Popular channels

Volvio.......El Micro....Bala

Hoy descubro que el Micro fue restaurado y se encuentra haciendo de las suyas. Comparto esta info y las fotos para que los que lo conocen se alegren y los que no que lo conozcan. El trayecto que hacia generalmente era BsAs-Córdoba.




Hace unos años tuve un sueño, este comenzó mientras paseaba por Gral. Pico, en La Pampa, y un amigo me llevo a ver un extraño ómnibus que por allí estaba prestando servicio a las escuelas y algunos equipos deportivos, trasladándolos a lugares de la zona.

Este amigo me decía que el colectivo en cuestión estaba bastante enterito, así que hacia donde solía estar fuimos, obviamente no podía creer cuando lo ví, era tal cual el ómnibus del cual el me había hablado, un Aerobús de la empresa general Urquiza, obviamente ya radiado de servicio, hasta conservaba el corte de pintura original, solo habían cambiado el nombre de la empresa por el de Turismo País Sur y el numero interno, 252, por el 03, por lo que era totalmente reconocible su pasado “urquizero”.

n ese momento mi sueño fue verlo restaurado, nuevamente en los talleres de Gral. Urquiza, obviamente creí que eso era utópico, pero cuando publique la foto que le había tomado tire la primer piedra, pidiendo que lo restauren, suponiendo que alguien de la empresa vería la foto y leería eso, sabiendo además que un Aerobús era una figurita difícil y tentadora para cualquiera que guste de los ómnibus y tuviese puesta la camiseta de la empresa.

Por suerte con el tiempo apareció Guillermo Porto, empleado de la empresa, y mi utopía comenzó a materializarse, convenció a Don Juan Martinez, en ese momento titular de la empresa de recuperar la unidad y allá fuimos, luego de muchos “dimes y diretes” y “tira y afloje” nos vinimos con “El Pamperito” a Buenos Aires, así es como se lo bautizo al Aerobus luego de los corcoveos que dio apenas salio del galpón en que estaba debido a lo duro que estaba todo su sistema de suspensión, obviamente una vez en ruta este se estabilizo y el viaje fue casi normal.

El trayecto fue largo y pesado, con una tremenda tormenta que nos acompaño casi todo la ruta, no nos daba respiro, pero “El Pamperito” recorrió los 747 kms. del viaje de regreso sin quejarse, marcando en el tablero 119 kms./h como apurándose por volver a juntarse con los suyos.

Y en medio de la tormenta, en plena madrugada “El Pamperito” llego a su vieja casa ante la atenta y sorprendida mirada de todos los que en ese momento estaban en los talleres de Gral. Urquiza.

Y apenas llegado a las instalaciones de la empresa, Don Juan dio la orden de comenzar los trabajos en el ómnibus; el “Operativo Restauración” estuvo a cargo de Mario Mendez, “Chiche” Marchelletta y Carlos Ianuk, jefe y encargados del taller respectivamente, y Carlos Moreno coordinando todo el proceso de restaure.

Lo primero fue revisar toda la parte mecánica del ómnibus, de eso de encargo el mecánico de la empresa Muycer “Moisés” Idañez, y en ese ínterin se descubrió que la cañonera estaba en un estado deplorable, ahí fue que se preguntaron como habíamos hecho para llegar sin que “El Pamperito” nos deje a pie, pero él quería llegar y nada lo iba a detener, así que eso fue lo primero que se puso en condiciones, luego comenzó el trabajo de la gente de chapistería, a cargo de Carlos Terceros Castro, quienes tuvieron que desmontar prácticamente todo el piso porque estaba totalmente podrido en la parte delantera y en las bodegas, una vez concluida esta parte se le colocaron gomas nuevas y el ómnibus estuvo nuevamente en condiciones de rodar.

Pero aun faltaba mucho trabajo por delante, lo habíamos traído desde La Pampa con el interior completamente desguazado y tirado en el interior de la unidad, por lo que era un rompecabezas casi imposible de descifrar, ya que el destino de “El Pamperito” era terminar como motorhome, por suerte llegamos a tiempo y esto no sucedió; era una suerte de desparramo de butacas, portaequipajes, partes del baño, marañas de cables de la instalación eléctrica, revestimiento; todo arrancado de cuajo y sin cuidado, por lo que los encargados de la restauración debieron bajar todas y cada una de las partes y acomodarlas de forma masomenos ordenada para ver luego de donde era cada parte y lograr que el ómnibus recupere su estado primitivo de la forma mas fidedigna posible.

Y de a poco el Aerobus iba siendo preparado para que recupere su aspecto original, luego del trabajo de chapa, que fue bastante, dado que había que acomodar lo que el paso del tiempo había logrado, comenzó su labor el plantel de preparadores y pintores a realizar su trabajo, estos fueron Hector Nieto, Mario y Pedro Córdoba, Carlos Ballejo y Juan Gulo, que luego de desmontar las ventanillas, parabrisas, burletes, ópticas, farolitos, paragolpes y demás, pelaron la chapa a cero y prepararon la carrocería para darle la impresión y luego el color crema típico de aquella época de Gral. Urquiza, y luego que lograron eso se encinto y empapelo la unidad para pintar lo que seria el corte de pintura del ómnibus, con las clásicas franjas azules y doradas, dejando los espacios para las leyendas identificativas de la empresa que se pondrían a ultimo momento.

Ya el exterior estaba prácticamente listo, el siguiente paso fue la instalación eléctrica, esos cientos de metros de cable que veíamos cuando volvimos de La Pampa resumidos en madejas de cables esparcidos entre medio del chaperío, esto fue resuelto por las manos expertas de Jorge Dellaschiava quien con mucha paciencia se encargo de que cada cable vaya a su terminal correspondiente y que cada uno de los sectores que funcionaban con electricidad lo hagan a la perfección.

Luego de esto comenzó la labor de reubicar las ventanillas laterales y recolocar todo lo que se había sacado para el trabajo de pintura, entonces se empezó a armar el interior de la unidad, a descifrar el rompecabezas, se colocaron los paneles de interior, se mandaron a refabricar las cortinas, ya que estas tiene la particularidad de ser tipo avión, y las que tenia el ómnibus ya no estaban en condiciones de ser usadas nuevamente dada su antigüedad, se coloco todo el sistema de refrigeración y calefacción, esta fue una de las etapas difíciles ya que uno de los problemas del Aerobus era un constante goteo de la condensación del aire acondicionado desde los portaequipajes, pero gracias a la experiencia de los encargados de este sector que fueron: Mario Correa, Cristian Castillo, Hugo Llorca y Emiliano Bellora, luego de varias pruebas y modificaciones fue solucionado.

Una vez concluido el montaje de los forzadores de climatización se procedió a la colocación de los portaequipajes, el baño, las barandas de ascenso y el tablero de la unidad, ya faltaba casi nada, “El Pamperito” iba tomando forma; mientras todo esto pasaba, a un costado de la unidad se podían ver los esqueletos de las butacas que estaban esperando que Walter Veeck, Dario Ponchian y Gustavo Cantalezzi terminaran con la ardua tarea de revisar todas y cada una de las butacas para retapizarlas nuevamente respetando su forma y color originales, una vez hecho esto se procedió a colocarlas.

Ya gran parte de la tarea estaba hecha, lo mas pesado había concluido, había que poner los parabrisas, estos estaban bastante en mal estado por lo que hubo que mandar a refabricarlos y de la colocación se hicieron cargo los vidrieristas de la empresa: Alejandro Laborde y Marcos De La Fuente; mientras tanto se le coloco el sistema de audio y video a la unidad, debiendo adaptar las nuevas tecnologías a la unidad y que estas no desentonen con el resto de la unidad, por lo que aquí se debatieron y tiraron algunas ideas para lograr el objetivo final que fue llevado a cabo por los encargados del área: Leonardo Borrajo, Eduardo Sejas y Sebastián Ibarra.

Por ultimo la empresa encargada de graficar todas las unidades la empresa fue la misma que tuvo la tarea de rotular a “El Pamperito”, ya lucia nuevamente las leyenda Gral. Urquiza, la frase que lo identificaba Bus Bullet y el numero de interno que supo lucir en sus mejores épocas el ómnibus, el 252.

Y así “El Pamperito” recupero su aspecto original, había vuelto a su casa y lo dejaron como nuevo, radiante, y yo veía mi sueño hecho realidad, sueño que solo en el comienzo fue mío, porque de a poco se fue convirtiendo en el de cada uno de los que fuimos parte de esto, y todos y cada uno de nosotros disfrutamos de lo que nos toco participar.





La ruta es tuya “Pamperito”, volvé a disfrutarla como supiste hacerlo, estas de nuevo en pie, con la vitalidad que nunca perdiste; y volviendo a causar la misma sorpresa y admiración a quienes te ven hoy, como lo hiciste con quienes te observaron hace mas de 20 años atrás, quien lo hubiese dicho “Pampero” hoy después de veinte años estas entero y de estreno…BIENVENIDO!!!

Fuente:http://www.solobus.com.ar y yo
0No comments yet