Canales populares

5 adicciones extrañas que te dejarán helado

Empecemos, ¿qué es una adicción?


La adicción puede definirse como la necesidad fuerte y dañina de tener una cotidianidad con un comportamiento o tener un gran interés por algo.
En ocasiones, las personas tienen antojos que los psicólogos no pueden aceptar como adiciones reales. Aunque estas “obsesiones” no se encuentren catalogadas en un manual de diagnóstico, a continuación os mostramos algunas de las adicciones más raras que existen.
1. Comer cenizas humanas



En el programa se ve como la viuda, triste por la muerte de su marido, lleva consigo y a todas partes sus cenizas. En un descuido, un poco de ceniza le cae en el dedo y en vez de retirar el polvo de la mano, decide comérselo. Desde ese momento, la mujer lleva consumidas cerca de medio kilo de cenizas.



2. Beber ambientador
En otro capítulo del programa anteriormente mencionado, una mujer se presenta como adicta a beber ambientador. Podemos ver como una mujer se dedica echarse líquido en spray de ambientador casi 50 veces al día que se convierten en casi 20 botes de ambientador por semana.


La rutina empezó cuando, por accidente, un poco de spray cayó en el vaso de agua de la mujer. Según comenta, su sabor favorito es el de “sábanas”. 



3. Masticar hielo
Seguro que en más de una ocasión te ha dado por masticar el hielo que te quedaba en el vaso, pero hay personas que tienen tendencia a masticar de manera compulsiva y a consumir grandes cantidades de agua congelada. A esta adicción se le denomina Pagofagia y proviene de la predisposición a comer alimentos que no aportan ningún valor nutritivo.


2. Beber gasolina

Pensábamos que no podía haber nada peor que beberse varios litros de kétchup a la semana, pero estábamos equivocados... Porque al menos la salsa de tomate puede que tenga un sabor agradable (aunque tomando tanta lo normal sería aborrecerla), pero dudamos mucho que con la gasolina sea igual. 
Sin embargo, esta joven estadounidense no piensa lo mismo. Y es que Shannon siente la necesidad de ingerir doce cucharadas de gasolina al día. Esta peligrosa adicción, tan mala para su salud como para su bolsillo, le lleva a sentir malestar y dolor de garganta, aunque en el programa 'Mi extraña adicción' aseguró no poder dejar de hacerlo.


Beber pintura 
Si la idea de beber gasolina ya os parecía impensable, ¿qué opináis de la adicción a beber pintura? Porque el sabor no debe ser nada suave ni agradable... Pues a pesar de todo, hay gente que siente la necesidad de 'alimentarse' de esta manera tan peculiar. 
Es el caso de Heather Beal, una mujer de 43 años que es totalmente adicta a esta bebida tan poco ligerita. La estadounidense además asegura que a pesar de que el sabor es fuerte, la pintura "se siente tibia" y la compara con"una versión un poco más espesa que la leche

0
0
0
0No hay comentarios