Popular channels

A 30 años del Nunca Mas



A 30 años del Nunca Mas



Dentro de una hora, en la calle Severino Langeri de Santos Lugares se inaugurará “La casa de Ernesto Sábato”, un museo dedicado a su vida y obra. Es el mejor de los regalos que nos podemos hacer los ciudadanos para recordar los 30 años del informe del “Nunca Mas” que la Conadep le entregó a Raul Alfonsín. Los dos hombres mas importantes de aquella gesta revolucionaria ya fallecieron y estarán representados por sus hijos: Ricardo y Mario serán la continuidad histórica de Don Raúl Alfonsín y Don Ernesto Sábato. Son dos padres nuestros que están en el cielo. Seguramente el patriarca refundador de la democracia y uno de los principales humanistas y escritores argentinos estarán en una nube, discutiendo apasionadamente la mejor manera de convertir a la Argentina en una tierra de paz y justicia.



Y cuando utilizo la palabra revolucionaria no creo estar exagerando. Aquella comisión de personas éticas de todos los palos, aquel informe minucioso sobre el terrorismo de estado y el consecuente juicio a las juntas militares, se convirtieron en los pilares de la democracia naciente. Fueron los cimientos que edificaron una república que con sus miserias y sus grandezas sepultó para siempre a las dictaduras que tomaban por asalto el poder desde 1930.



Fue un cambio para siempre. Ese Nunca Mas de la expresión de deseo y la utopía, se convirtió en realidad. Ya nunca mas sobre esta bendita tierra algunos uniformados se apropiarán por las armas del estado nacional. Este es el principal activo que hoy tenemos los argentinos. Firmamos un contrato eterno con la libertad y la democracia. Con sus luces y sus sombras, seremos nosotros los responsables de nuestro destino y nunca mas seremos víctimas de un grupo de iluminados.



Me gustaría rendir un homenaje a esos hombres y mujeres que le pusieron el pecho a las balas que picaban cerca. Eran tiempos donde los genocidas todavía tenían porciones del poder y capacidad de daño. Hubo aprietes, amenazas, intimidaciones de todo tipo que se bancó un grupo de héroes sociales de todas las religiones, de todos los sectores. Pluralismo y ética. Ninguno de los integrantes tuvo en ese momento ni tiene ahora después de 30 años ni la mas mínima sombra o sospecha sobre su conducta y honradez. Además de Sábato que fue el presidente y el redactor de ese maravilloso prólogo, empecemos por las mujeres de fuego, por las imprescindibles, Graciela Fernández Meijide y nuestra pachamama del periodismo y compañera de radio Mitre, Magdalena Ruiz Guiñazú. Hubo intelectuales y militantes como Hilario Fernández Long, Ricardo Colombres, Gregorio Klimovsky, Daniel Salvador y Eduardo Rabossi. Pastores de todas las confesiones con los testículos bien puestos como monseñor Jaime de Nevares, el pastor metodista Carlos Gattinoti o el rabino Marshall Meyer. Rene Favaloro renunció enseguida porque no aceptaron que la investigación incluyera también a los crímenes de la Triple A. Y tres diputados del radicalismo en representación del Congreso: Santiago Lopez, Horacio Huarte y Hugo Piuccill.



Hoy a 30 años de aquella gesta debemos rendirles el homenaje que merecen. Decirle gracias en nombre de todos. Y repudiar, como dice Fernández Meijide, la “apropiación indebida” que hizo el kirchnerismo del informe del Nunca Mas al que le agregó un nuevo prólogo para colocar su interpretación de los hechos.

Ni el matrimonio Kirchner ni el Partido Justicialista tuvieron nada que ver con eso. Italo Luder proponía mantener la ley de autoamnistía de los militares, los legisladores de entonces no se sumaron a la Conadep pese a que fueron invitados y a Néstor y Cristina no se le conoce una sola declaración ni acción en defensa de los derechos humanos durante la dictadura ni durante los primeros años de la democracia. Por eso creo que es una herejía lo que hicieron. Mancillaron la memoria de Ernesto Sábato. Intentaron corregir el texto que fue la expresión de la conciencia colectiva de aquel tiempo y de esas personas. Equivocadas o no esa fue la conclusión y el testimonio.






Hoy en ese santo lugar estará el alma de Ernesto Sábato. Podrá sentirse satisfecho con aquel rezo laico que escribió en el Nunca Mas. Y justificar largamente su existencia. Si hay un párrafo que yo puedo elegir para mostrar su estatura es este: “solo quienes sean capaces de sostener la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido”.


Hace 30 años, los argentinos en las calles y en las urnas producíamos una de las victorias mas contundentes contra la tiranía y el horror. Contra la censura y el pánico. Contra la muerte y la oscuridad. Ciudadanos con voz y voto pidiendo juicio y castigo. Fue una revolución masiva y pacífica que utilizó el arma mas poderosa de todos los tiempos: la aplicación de la ley. Algo tan potente, revulsivo y transformador como la vigencia de la Constitución Nacional.



Aquel informe fue un descenso al infierno de la condición humana. Los relatos de los sobrevivientes y los familiares desnudaron la matriz del genocidio. Secuestros, torturas, desapariciones, asesinatos crueles y mas de 200 campos de concentración y exterminio. Precisamente Magdalena contó que en Dachau, cerca de Munich, los nazis llevaron a sus primeras víctimas de la maquinaria de los crímenes de lesa humanidad. En las paredes de piedra está escrito Nunca Mas en ocho idiomas distintos. Ese Nunca Mas que los argentinos adoptamos para siempre. Democracia y Libertad por los siglos de los siglos. Amen.

0
0
0
0No comments yet