Aguanten las gordas vieja, no me importa nada!

Ellos las prefieren gordas








El estereotipo de belleza femenina basado en una mujer extremadamente delgada y sin curvas está dando paso a otro modelo femenino más saludable. Pero los motivos de este cambio en el ideal estético femenino no provienen, como podría suponerse, de la concienciación de la sociedad de los peligros para el organismo que supone mantener un cuerpo muy por debajo de su peso. Si los hombres estás dejando de mirar a esos cuerpos lánguidos y sin curvas para fijarse en las más rellenitas es a consecuencia de la crisis. Sorprendida, ¿verdad?







Cambio de gustos y tendencias


¿Qué ha pasado para que los hombres se empiecen a fijar más en una mujer entrada en carnes y hayan olvidado a la delicada, frágil y etérea modelo que no considera necesario recubrir sus huesos de carne? Hablamos en términos antropológicos. Parece que determinado aspecto físico se vincula con una mayor capacidad para hacer frente a los momentos de estrés ambiental. En este caso, la gordura infunde una mayor confianza en tiempos de crisis, ya que un exceso de calorías se percibe como indicador de que no hay problemas para obtener alimentos. Y este momento actual de crisis económica, de inseguridad laboral y de predicciones apocalípticas es ideal para cambiar los cánones de belleza.






Los hombres se sienten atraídos por aquellas mujeres con unos kilos de más porque perciben más seguridad en su entorno y tienden a creer que tienen una gran capacidad para la resolución de problemas. Por el contrario, la extrema delgadez la relacionan con una mujer débil y enferma que probablemente no sea capaz de afrontar los momentos críticos.