Anécdotas de grandes ajedrecistas
Si sos un apasionado como yo del ajedrez (aunque soy principiante y mi ELO no debe ser mayor a 1700) también te interesará más allá del mismo juego, sucesos interesante y anécdotas de los mayores genios de este increíble y complejo juego.
El talante de Fischer
Durante la Olimpiada de Varna de 1962, Tahl decidió hacerle una pequeña entrevista a Bobby Fischer. He aquí un breve recuerdo de Mihail sobre la misma que refleja claramente como las gastaba Fischer cuando sólo tenía 19 años!
"La primera cuestión que te plantearé es: ¿A quién consideras el jugador más fuerte del mundo?" Me miró muy sorprendido, de modo que corregí la pregunta: "Aparte de ti, por supuesto". Me miró atentamente y respondió: "Bueno, tú no juegas muy mal...".
Akiba Rubinstein
Fue poco a poco víctima de una timidez patológica. Tras realizar un movimiento, se escondía en un rincón de la sala a esperar la réplica de su adversario.
Tuvo la idea paranoide de que alguien le perseguía. Si un desconocido entraba en su habitación, salía corriendo o incluso se arrojaba por una ventana.
Sobre Alexander Alekhine
Alekhine estaba un día en un café y observaba cómo jugaban unos aficionados. Uno de los jugadores le propuso jugar contra él. El campeón mundial aceptó, pero a condición de tener un hándicap de una torre.
"¿Qué dice usted? ¡No me conoce!", exclamó el adversario, asombrado.
"¡Por eso mismo!", respondió Alekhine con sangre fría
Sobre Emanuel Lasker
Cuentan del Campeón Lasker, que viajando por Alemania, recaló en un bar donde había varios parroquianos jugando al ajedrez. Tras jugar varias partidas con un aficionado y vencerle en todas ellas sin inconvenientes, éste le dijo: "Amigo, Ud. debe ser un gran jugador de ajedrez. ¡Fíjese que a mí me dicen el Lasker del pueblo!"
Sobre Bobby Fischer
En unas simultáneas, Fischer ganó la dama a su rival, y éste volvió a ponerla en el tablero al irse el americano. Continuó el juego normalmente y el hombre se vanagloriaba ante los espectadores de que el genio no se había dado cuenta. Siete jugadas más tarde, Fischer volvió a ganarle la dama, y esta vez se la metió en el bolsillo y se la llevó, sin mediar palabra.
Sobre... Mihail Tahl
Una del gran Mihail Tahl. En unas olimpiadas estaba el equipo peruano pimponeando (blitz) hasta que llego Tahl cargado de cosas a la villa olímpica y viendo que el equipo peruano estaba jugando el ajedrez relámpago les dijo "ahora regreso, voy a dejar estas cosas y vuelvo para jugar". Apenas se fue Tahl el equipo peruano desapareció, cuando regresó Tahl a jugar, no encontró a nadie, pues es bien sabido la fama del gran Tahl en el blitz.
Sobre Wilhelm Steinitz
El campeón del mundo Steinitz jugaba en un café apostando con otras personas. Un jugador mediocre de ajedrez iba todos los días a retarlo, aunque siempre perdía. Esto representaba un ingreso fijo para Steinitz. Un día, un amigo del campeón le dijo que dejara ganar a su "cliente" de vez en cuando para que no se desanimara y continuara retándolo y pagándole. Steinitz siguió el consejo: comenzó con una mala apertura, sacó a la dama prematuamente y después de unas jugadas su adversario le capturó la dama por lo que Steinitz abandonó. Su adversario exclamó "¡Por fin he conseguido mi objetivo, he derrotado al gran Steinitz!". Después de eso nunca volvió a retarlo.
Sobre Julio Granda
Un anécdota del Gran Maestro Julio Granda (orgullo del Perú):
Un día se puso a jugar a ciegas contra un GM ruso muy amigo suyo. Luego de 25 jugadas las negras abandonan. Granda, que jugaba con blancas, le pregunta a su amigo el por qué de su decisión, si la posición de las negras era sostenible. El GM ruso le muestra una serie de combinaciones que había calculado. Granda, sin chistar, las refuta... a ciegas!!! una por una.
Meses después, Granda se enfrenta a su amigo ruso con el cual, luego de 25 movimientos, llega a la misma posición, pero con la diferencia que esta vez él tenía las piezas negras.
Su amigo, el GM ruso, le ofrece tablas. Granda rehusa el ofrecimiento, y luego de una serie de movimientos forzados, derrota a su amigo ruso. Sorprendido, el gran maestro ruso le pregunta a Granda ¿Esa variante no la vimos en la partida a ciegas, verdad? y Granda le contesta ¿no la vimos? ... ¡No la viste!
Sobre Carlos Torre
Se cuenta que un extranjero llegó a jugar a un club de ajedrez, preguntando quien era el mejor jugador. Le dijeron que era un viejecito que en ese momento se encontraba jugando (era el mismísimo Carlos Torre)
Jugaron una partida y Torre se dejó perder y le dijo a su adversario "creo que perdí porque mi dama me estorbó toda la partida. Te la doy de ventaja" y así jugaron y Torre le ganó todas las partidas siguientes y su adversario se fue convencido de que era mejor jugar sin dama.
El granSultán Khan
El hindú Sultán Khan era un esclavo (siervo) del coronel local Nawad Sir Umar Hayat Khan, que además de emplearlo como sirviente, le enseñó a jugar al ajedrez según las convenciones europeas. En 1929, formando parte del séquito de Sir Umar, Sultán Khan viajó a Inglaterra y permaneció allí hasta 1933. Ante la estupefacción de los maestros ingleses, ganó el campeonato británico en 1929, 1932 y 1933, logrando derrotar además, en esos cinco años, a jugadores de la talla de Capablanca, Flohr y Rubinstein entre otros muchos ilustres nombres. Luego volvió a La India y dejó el ajedrez porque, según él, "era un juego muy difícil". El prepotente Imperio Británico había sido humillado por un humilde siervo.
Ya hice el 2do post, pasen si quieren, puede que les guste más que este
http://www.taringa.net/posts/offtopic/19840848/Anecdotas-de-grandes-ajedrecistas-2.html
El talante de Fischer
Durante la Olimpiada de Varna de 1962, Tahl decidió hacerle una pequeña entrevista a Bobby Fischer. He aquí un breve recuerdo de Mihail sobre la misma que refleja claramente como las gastaba Fischer cuando sólo tenía 19 años!
"La primera cuestión que te plantearé es: ¿A quién consideras el jugador más fuerte del mundo?" Me miró muy sorprendido, de modo que corregí la pregunta: "Aparte de ti, por supuesto". Me miró atentamente y respondió: "Bueno, tú no juegas muy mal...".
Akiba Rubinstein
Fue poco a poco víctima de una timidez patológica. Tras realizar un movimiento, se escondía en un rincón de la sala a esperar la réplica de su adversario.
Tuvo la idea paranoide de que alguien le perseguía. Si un desconocido entraba en su habitación, salía corriendo o incluso se arrojaba por una ventana.
Sobre Alexander Alekhine
Alekhine estaba un día en un café y observaba cómo jugaban unos aficionados. Uno de los jugadores le propuso jugar contra él. El campeón mundial aceptó, pero a condición de tener un hándicap de una torre.
"¿Qué dice usted? ¡No me conoce!", exclamó el adversario, asombrado.
"¡Por eso mismo!", respondió Alekhine con sangre fría
Sobre Emanuel Lasker
Cuentan del Campeón Lasker, que viajando por Alemania, recaló en un bar donde había varios parroquianos jugando al ajedrez. Tras jugar varias partidas con un aficionado y vencerle en todas ellas sin inconvenientes, éste le dijo: "Amigo, Ud. debe ser un gran jugador de ajedrez. ¡Fíjese que a mí me dicen el Lasker del pueblo!"
Sobre Bobby Fischer
En unas simultáneas, Fischer ganó la dama a su rival, y éste volvió a ponerla en el tablero al irse el americano. Continuó el juego normalmente y el hombre se vanagloriaba ante los espectadores de que el genio no se había dado cuenta. Siete jugadas más tarde, Fischer volvió a ganarle la dama, y esta vez se la metió en el bolsillo y se la llevó, sin mediar palabra.
Sobre... Mihail Tahl
Una del gran Mihail Tahl. En unas olimpiadas estaba el equipo peruano pimponeando (blitz) hasta que llego Tahl cargado de cosas a la villa olímpica y viendo que el equipo peruano estaba jugando el ajedrez relámpago les dijo "ahora regreso, voy a dejar estas cosas y vuelvo para jugar". Apenas se fue Tahl el equipo peruano desapareció, cuando regresó Tahl a jugar, no encontró a nadie, pues es bien sabido la fama del gran Tahl en el blitz.
Sobre Wilhelm Steinitz
El campeón del mundo Steinitz jugaba en un café apostando con otras personas. Un jugador mediocre de ajedrez iba todos los días a retarlo, aunque siempre perdía. Esto representaba un ingreso fijo para Steinitz. Un día, un amigo del campeón le dijo que dejara ganar a su "cliente" de vez en cuando para que no se desanimara y continuara retándolo y pagándole. Steinitz siguió el consejo: comenzó con una mala apertura, sacó a la dama prematuamente y después de unas jugadas su adversario le capturó la dama por lo que Steinitz abandonó. Su adversario exclamó "¡Por fin he conseguido mi objetivo, he derrotado al gran Steinitz!". Después de eso nunca volvió a retarlo.
Sobre Julio Granda
Un anécdota del Gran Maestro Julio Granda (orgullo del Perú):
Un día se puso a jugar a ciegas contra un GM ruso muy amigo suyo. Luego de 25 jugadas las negras abandonan. Granda, que jugaba con blancas, le pregunta a su amigo el por qué de su decisión, si la posición de las negras era sostenible. El GM ruso le muestra una serie de combinaciones que había calculado. Granda, sin chistar, las refuta... a ciegas!!! una por una.
Meses después, Granda se enfrenta a su amigo ruso con el cual, luego de 25 movimientos, llega a la misma posición, pero con la diferencia que esta vez él tenía las piezas negras.
Su amigo, el GM ruso, le ofrece tablas. Granda rehusa el ofrecimiento, y luego de una serie de movimientos forzados, derrota a su amigo ruso. Sorprendido, el gran maestro ruso le pregunta a Granda ¿Esa variante no la vimos en la partida a ciegas, verdad? y Granda le contesta ¿no la vimos? ... ¡No la viste!
Sobre Carlos Torre
Se cuenta que un extranjero llegó a jugar a un club de ajedrez, preguntando quien era el mejor jugador. Le dijeron que era un viejecito que en ese momento se encontraba jugando (era el mismísimo Carlos Torre)
Jugaron una partida y Torre se dejó perder y le dijo a su adversario "creo que perdí porque mi dama me estorbó toda la partida. Te la doy de ventaja" y así jugaron y Torre le ganó todas las partidas siguientes y su adversario se fue convencido de que era mejor jugar sin dama.
El granSultán Khan
El hindú Sultán Khan era un esclavo (siervo) del coronel local Nawad Sir Umar Hayat Khan, que además de emplearlo como sirviente, le enseñó a jugar al ajedrez según las convenciones europeas. En 1929, formando parte del séquito de Sir Umar, Sultán Khan viajó a Inglaterra y permaneció allí hasta 1933. Ante la estupefacción de los maestros ingleses, ganó el campeonato británico en 1929, 1932 y 1933, logrando derrotar además, en esos cinco años, a jugadores de la talla de Capablanca, Flohr y Rubinstein entre otros muchos ilustres nombres. Luego volvió a La India y dejó el ajedrez porque, según él, "era un juego muy difícil". El prepotente Imperio Británico había sido humillado por un humilde siervo.
Ya hice el 2do post, pasen si quieren, puede que les guste más que este

http://www.taringa.net/posts/offtopic/19840848/Anecdotas-de-grandes-ajedrecistas-2.html
92Comments
