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Argentina se entrega a Chevron en bandeja de oro



Cuando CFK envía cartitas a Obama diciendo o exigiendo explicaciones, y si no fuese favorables la respuesta afectaría las relaciones entre ambos países, parece un chiste de mal gusto.

¿Qué hizo la izquierda kirchnerista cuando se votó la Ley Chevron?



Se puede calificar de movimiento de izquierda al actual gobierno?

El proyecto de ley de hidrocarburos enviado por el Poder Ejecutivo, que ya contaba con media sanción en el Senado, fue aprobado ayer por la madrugada por 130 votos afirmativos, 116 negativos y la abstención de Alicia Comelli (Movimiento Popular Neuquino). El FPV consiguió la aprobación gracias al apoyo de sus habituales aliados del Frente Cívico de Santiago del Estero y el Frente Nuevo Encuentro.


El proyecto de ley de hidrocarburos enviado por el Poder Ejecutivo, que ya contaba con media sanción en el Senado, fue aprobado ayer por la madrugada por 130 votos afirmativos, 116 negativos y la abstención de Alicia Comelli (Movimiento Popular Neuquino). El FPV consiguió la aprobación gracias al apoyo de sus habituales aliados del Frente Cívico de Santiago del Estero y el Frente Nuevo Encuentro. Como decimos desde La Izquierda Diario se trata de un nuevo hito en la historia de la entrega nacional de los recursos naturales. Su objetivo es el de generalizar el acuerdo con Chevron para entregar nuestros recursos hidrocarburíferos a las multinacionales extranjeras.

Llamó la atención, entonces, el silencio de los diputados kirchneristas provenientes de los movimientos sociales o de los derechos humanos, que levantaron la mano, obedientes, casi sin emitir palabra en el recinto. Todos ellos, por la mañana, habían pronunciado emotivos discursos al comienzo de la sesión en el homenaje a Néstor Kirchner. Calladitos todos, por la madrugada del 30 dieron su voto a la ley Chevron: Pietragalla, Segarra, Depetri, Carlotto, Cabandié, Larroque, entre otros.

El único de este espacio que tomó la palabra para intervenir fue el diputado Gastón Harispe, diputado nacional del FPV por la Provincia de Buenos Aires y militante de Oktubres. Harispe dedicó parte de su discurso a pegarle a la oposición: “Recién un diputado radical hacía alusión a la parte de la Marcha Peronista que habla de combatir al capital; leía frases en inglés y nombres de inversores que son de otros países. En otro momento este diputado u otros de su club hubiese dicho que la Argentina está desconectada”. Es cierto, los discursos de los radicales a favor de la soberanía sólo pueden hablar de una hipocresía bastante desvergonzada. La UCR bajo el gobierno de la Alianza se negó terminantemente a rever la privatización de YPF (y por el contrario extendió el plazo de las concesiones a Repsol). Pero apoyar un proyecto que embarga a perpetuidad los recursos del suelo en beneficio de empresas extranjeras, como hace Harispe y la izquierda K, no es mucho mejor. ¿Se olvida el diputado que la ley que acaba de votar plantea que las multinacionales pueden obtener una concesión extensible hasta 45 años?

Al momento de concluir su intervención Harispe decía “nosotros avanzamos hacia una Argentina potente, autosuficiente y con soberanía, que busca resolver el problema de la restricción externa, algo a lo que la oposición política y los grupos concentrados nos han querido empujar”. Para alguien que se dispone a levantar la mano a favor de esta ley la justificación suena a “verso” ¿de qué “soberanía hidrocraburífera habla?, aunque se lograse aumentar la producción, si esto requiere el embargo por décadas de los recursos con precios de remate? La preocupación por la "restricción externa" para justificar estas concesiones leoninas no puede ser tomado como argumento serio, es la eterna excusa del progresismo para amoldarse a medidas francamente antipopulares y antinacionales. Entre pago de intereses de deuda externa y fuga de capitales el gobierno kirchnerista durante la década ganada viene permitiendo una sangría de 200 mil millones de dólares (equivalente a la mitad de la economía argentina). Con eso podría pagarse todas las inversiones para dos yacimientos de Vaca muerta, obviando el hecho de que el gobierno se apura a pasar por alto cualquier debate sobre las consecuencias ambientales de la explotación no convencional.

La ausencia de la militancia y las banderas de las agrupaciones K para mostrar apoyo callejero a las votaciones del gobierno es más que llamativa, una confesión del fracaso de la supuesta soberanía energética, con que se entusiasmaba el progresismo K, y de la rendición frente al capital extranjero. El Frente de Izquierda y de los Trabajadores fue la única fuerza que presentó un proyecto alternativo contra la ley Chevron.



Nuevo capítulo de una larga historia de entrega nacional

La Ley de Hidrocarburos, hija de un pacto secreto firmado en 2013 entre YPF y la norteamericana Chevron, se inscribe como otro hito de la entrega nacional de los recursos petroleros. Seguramente, más allá del discurso “nacional y popular” del kirchnerismo, pasará a la historia como una de las leyes que más benefició a las multinacionales imperialistas en la Argentina. Pero la historia de entrega nacional en materia de hidrocarburos viene de larga data.




Antes de la presidencia de Arturo Frondizi el gobierno de Juan Domingo Perón ya había iniciado, durante su segunda presidencia (1952-1955), una política cercana al desarrollismo respecto al petróleo. A partir de la crisis económica de 1949 se lanza una orientación que daba la bienvenida al capital extranjero y en mayo de 1955 se firma el convenio con la California Argentina de Petróleo SA, subsidiaria de la empresa norteamericana Standard Oil de California.

En su libro “La fuerza es el derecho de las bestias” Perón afirmaba que con este acuerdo se buscaba incrementar la producción petrolera con el objetivo de sostener el abastecimiento interno e incluso poder exportar petróleo y sus derivados, para incrementar la llegada de divisas al país. Como vemos, las justificaciones levantadas en ese entonces, eran bastante parecidas a las que utilizaría, poco tiempo después Frondizi cuando bajo su gobierno se firman los contratos con empresas petroleras norteamericanas y europeas en 1959.

En 1954, Frondizi había escrito “Petróleo y Política”, un libro de tinte nacionalista donde defiende la idea de YPF como única empresa con el control total del petróleo sin injerencia del capital privado, especialmente extranjero. Pero para 1957, en un marco de política expansionista del capital norteamericano y de aumento del precio de petróleo, y contrariamente a lo postulado en su libro y en su campaña electoral, a pocos meses de asumir la presidencia, anuncia un giro en su orientación, favoreciendo la entrada del capital extranjero en la producción de petróleo a través de la Ley Nº 14.773. Según lo afirmado por el gobierno los contratos con las empresas extranjeras eran sólo de locación, es decir que una vez extraído el petróleo se lo debían entregar a la empresa estatal al precio fijado internamente, muy por debajo del altísimo precio internacional.

En los hechos fueron concesiones de explotación, ya que tuvieron libre disponibilidad y control sobre las áreas que explotaban así como con el recurso extraído. Tal es así que YPF les terminaba comprando a estas empresas a un valor, incluso mayor que si lo importara.

El ansiado “autoabastecimiento” fue logrado pero lejos de fortalecer a la empresa estatal quienes se beneficiaron fueron las empresas imperialistas que utilizaron las áreas exploradas por YPF e hicieron sólo una explotación más intensa de las áreas hidrocarburíferas. A tal punto que cuando se les rescinde los contratos la producción nacional había disminuido sensiblemente.

Durante la gestión de Arturo Illia, un gobierno débil ya que fue electo con el peronismo proscripto y en un contexto de movilización obrera y el golpismo militar, el radical decidió anular los contratos petroleros que había firmado Frondizi. El 15 de noviembre de 1963, Illia firmó los decretos 744 y 745, que derogaron los contratos petroleros. Las petroleras iniciaron una campaña de presiones en el país y a nivel internacional. Illia terminó cediendo y pagando las indemnizaciones.

El golpe de Juan Carlos Onganía tendría el beneplácito de las compañías petroleras. En 1966, la ley 17.319, abrió las concesiones al sector privado, otorgando a las empresas permisionarias y contratistas garantías para operar en Argentina. A través de sociedades mixtas, la ley de Onganía venía a perfeccionar la entrega de los recursos naturales, no sólo petroleros sino también mineros.



Dictadura y democracia, continuidad del vaciamiento de YPF

Durante la dictadura de Videla, Galtieri y Bignone se produce un endeudamiento estatal importante, del cual la estatal YPF no estuvo para nada exenta. José Alfredo Martínez de Hoz encabezó un plan económico de alto endeudamiento externo y destrucción del aparato productivo, que puso a YPF en una grave situación, sentando las bases para la futura privatización.

Durante el gobierno de Alfonsín se llevaron adelante el Plan Houston I y II, llamados así justamente porque fueron anunciados por el entonces presidente radical desde aquella ciudad de EE.UU. Todo un símbolo.

La primera política dirigida hacia el sector petrolero fue en 1985 con el Plan Houston I. “A través del Decreto presidencial 1.443/85 se creó dicho plan el cual ofertó 165 áreas para la exploración y la explotación. Esta propuesta fue presentada como una de las fórmulas de la administración alfonsinista para fundamentalmente ensanchar las reservas petroleras de la Nación a través del incremento de la tarea exploratoria” (Germ, Palazzo y Tolosa; 2007:6). El Plan Houston I estaba dividido en tres etapas: la primera estipulaba un período de tres años para la realización de pozos exploratorios; la segunda que se extendía por cuatro años, la tercera habilitaba a aquellas empresas que decidieran explotar las áreas en cuestión a hacerlo por el lapso de 20 años mientras los cuales sería YPF quien se encargaría de abonar las regalías petroleras correspondientes.

Fracasado el plan Houston I, por el Decreto 623/87 en 1987 el Plan Houston II vino a complementar y ampliar el anterior, otorgando mejores condiciones para los contratistas a fin de incrementar la participación privada en la etapa de exploración.



Neoliberalismo y “década ganada”

La privatización de YPF comenzó junto con el proceso de reformas del gobierno de Carlos Menem a partir de la Ley de Emergencia Económica N° 23.697/89.y la Ley de Reforma del Estado N° 23.696 y sus Decretos Reglamentarios. No olvidemos el famoso acto fallido del ex ministro de Obras y Servicios Públicos de Carlos Menem, Roberto Dromi: “Nada que deba ser estatal, permanecerá en manos del Estado”. Quedaba claro el proceso de grandes negociados para las empresas nacionales y transnacionales que se venía. En este contexto se encuentra el Decreto N° 2.778 del año 1990, que transformó a “Yacimientos Petrolíferos Fiscales Sociedad del Estado” en “YPF Sociedad Anónima”.

A partir de allí, vino la llamada década “neoliberal” del menemismo, donde empresas multinacionales se llevaron los recursos naturales, con la española Repsol como emblema. Más allá del discurso, la “década ganada” kirchnerista no tocó en absoluto el andamiaje legal del menemismo, y la tan anunciada “expropiación” de YPF en 2012 terminó en una millonaria compra de las acciones de Repsol, para terminar en un pacto secreto y completamente entreguista con Chevron al año siguiente.

La nueva ley de hidrocarburos transforma en nuevo marco legal aquel acuerdo escandaloso, ampliando aún más los beneficios para las multinacionales petroleras, completando una larga historia de entrega nacional.

Pérez le "vendió" las bondades de Mendoza al presidente de Chevron

El Gobernador se reunió con el titular de la petrolera en Houston. Destacó las oportunidades para aumentar la producción de petróleo pesado.




En medio de su cuarta gira por Estados Unidos, el gobernador Francisco Pérez se reunió esta mañana con Ali Moshiri, el presidente de la petrolera Chevron para América Latina y África a quien le mostró las “bondades” de la provincia para aumentar la producción de petróleo pesado.

Pérez llegó a las oficinas centrales que la compañía petrolera tiene en Houston, en el Estado de Texas. Durante el encuentro, el mandatario mendocino le presentó al ejecutivo de Chevron las “oportunidades que tiene la provincia para incrementar la producción hidrocarburífera”, según informaron voceros del Gobierno provincial.

El Gobernador destacó especialmente los recursos de petróleo pesado que tiene Mendoza. Es que, justamente, el principal motivo de la misión mendocina a California y Houston estuvo centrado en conocer los métodos y la tecnología que Chevron desarrolla, como una de sus principales operaciones de petróleo pesado en el mundo.

En octubre de 2001, Moshiri fue nombrado director general de Latinoamérica Exploración y Producción, en donde fue responsable de las operaciones en Argentina, Brasil, Colombia, Trinidad, México y Venezuela.

Moshiri resaltó la relación que Chevron tiene con YPF en la Argentina. “Confiamos en YPF y confiamos en Argentina. Lo que sea bueno para YPF será bueno para nosotros”, dijo al término del encuentro.

Pérez llevó a la reunión con el presidente de Chevron al ministro Secretario Legal y Técnico Francisco García Ibáñez y al subsecretario de Hidrocarburos, Pedro Sánchez.

La reunión se realizó en conjunto con YPF y por parte de la empresa estuvieron presentes Santiago Martínez Tanoira, Gerente Ejecutivo Regional Mendoza y Adolfo Sánchez, Gerente de Asuntos Públicos.

Gira exploratoria

El gobernador Pérez tiene organizada una ronda de empresarios con inversores petroleros y con empresarios de los servicios petroleros de Houston. Busca interesar a inversores en la Formación Agrio, similar a Vaca Muerta y ubicada en Malargüe.

En la Casa de Gobierno aclaran que la gira es “exploratoria” por lo que los resultados “pueden concretarse a mediano plazo”. También destacan que los gastos del viaje son financiados por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y por ProMendoza.



Bueno hermanos la conclusión es sencilla estamos hablando de la mayor empresa argentina negociada bajo términos norteamericanos, como incitando a nuevos buitres, muchas gracias CFK por la deKada ganada

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