Buenas noticias para los loquitos que hablan solos!

Hace poco vino a verme .simulando ser un ladrón que entraba a mi consultorio sin saber que yo me encontraba disfrutando de mi segundo .aÑo sabático. en el ropero del mismo- un muchacho muy muy angustiado por el tema de los balances de fin de aÑo y las depresiones típicas de las fiestas. Después de recetarle (vía martillo neumático embebido) 35 mg de Hogwarts© inyectable, le expliqué (en voz bien alta, para que pudiera ecucharme incluso a través de su coma profundo) que este tipo de patologías es muy común y se van intensificando a medida que se acerca el día 31, lo que forma parte de un fenómeno llamado .Síndrome del Fin de los Tiempos. o .Sindrome Apocalíptico..

Una buena forma de concientizarse de esta cada vez más frecuente patología social es observar el incremento de gente hablando sola que se ve en las calles hacia fin de aÑo. Confieso que es difícil diferenciarla de la gente que habla a través de celulares manos libres, por lo que este tipo de diagnóstico debe llevarse a cabo sólo por profesionales y realizar un doble o triple chequeo antes de internar a nadie. Alguna vez .era joven- siguiendo este criterio cometí el error de internar a un psicótico en mi clínica privada, y luego resultó que no era que hablara solo sino que se trataba de un contador de chistes callejero; lamentablemente, el tratamiento a base de Minas Tirith© 56 kg. embadrunable le trajo algunas complicaciones de índole físico-emocional (el paciente se me suicidó). Posteriormente se me sobreseyó ya que el corpus delicti no fue encontrado.

En una reciente ponencia pública que ofrecí en la cocina de mi consultorio, pude establecer los diferentes niveles de monologuismo:





EL .SAN FRANCISCO DE ASíS.: Este enfermo no habla .solo-solo., pero habla con sus mascotas, perros o gatos, que no lo comprenden, por lo que es prácticamente lo mismo que hablar solo. Les dice cosas como .Uy uy uy, pero qué linda gatita. o .¿Qué hacés ahí? Entrá. o .Mmmhhh, qué rico. o .¿Qué querés?. o .Pobreciiiiiiiiito. o .¡Cucha!. o .¡Salí de acá, mierda!.. Es necesario hacerle entender a estos pacientes borderlines que sus mascotas no son capaces de descifrar el idioma castellano, por lo que da los mismo que le digan .Uy, uy, uy, mirá qué rico lo que te preparé. como que les reciten la .Balada del Viejo Marino., a ellos o al helecho o al perchero. Una vez que el paciente está curado, no vuelve a dirgirle la palabra a sus animales, les hace gestos con las manos y los vigila con el rabillo del ojo, con suma desonfianza (como debe ser, teniendo en cuenta que el animal es impredecible y puede atacarnos en cualquier momento buscando alimentarse).
Frase preferida: .Uy, uy, uy, qué lindos besitos.
Nivel de loquibambismo: Nacha Guevara.
Tratamiento: 35 g. de átomo Desinflamante© vía oral (untado sobre Criollita).

EL .INDIGNADO PROFESIONAL
.: Pariente cercano de San Francisco de Asís, este enfermo también habla .con alguien., pero en este caso se trata de alguien que habla en la radio. Este curioso enfermo se regodea en sentir indignación, por lo que escucha casi exclusivamente a aquellos conductores radiales que dicen cosas espantosas y polémicas. Cuando el profesional dice alguna de sus cosas, el enfermo da rienda suelta a su repertorio de insultos y reconvenciones. A pesar de que suele ser consciente de que el Hanglin, el Feinmann o el González Oro de turno no puede escucharlo, lo que daría cuenta de cierto contacto con la realidad, en ningún momento se cuestiona la irracionalidad de sus gritos y amenazas de guapo lanzadas al aire. él piensa que está poniéndolo al tipo en su lugar. La inexpresividad con la que lo observa el aparato radial suele enfurecerlo más. Cuando el paciente inicia el tratamiento, opta por escuchar el programa con una sonrisita socarrona, igual de ridícula pero más inofensiva, o por comprarse un canario y llenar sus tardes de alegres silbidos.
Frase preferida: .Pero qué hijode puta. ¡Qué hijo de puta! Cómo se ve que hace diez aÑos que no salís a la calle, pelotudo.
Nivel de loquibambismo: Elisa Carrió.
Tratamiento: 200 g. de Torgelon© pediátrico en fetas



EL “HABLO YO Y PASA UN CARRO”:
Este psicópata es un monologuista agudo, que disimula bastante bien su condición acompaÑándose de un interlocutor, evitando así la internación, el electrochoque y las inyecciones de Shub-Niggurath© 67 ml. ótico. El “Hablo yo y pasa un carro” puede manifestarse en cualquier sitio, pero se especializa en actuar en reuniones familiares o encuentros de amigos .que no se ven hace mucho tiempo., recordando el interlocutor inmediatamente por qué era que ya no veía más a este amigo. El interlocutor o .público de stand -up., según la jerga interna de los aficionados a esta psicopatológica, la pasa bastante mal, intentando meter algún bocadillo a lo largo de cuatro horas, pero la habilidad del enfermo para no dejar resquicios ni silencios ni pausas para la respiración hilvanar un tema con otro, o incluso para evitar que el encuentro se dé por terminado frustra todo intento de escape o participación. El problema más grave de estos pacientes es que no detectan saben que están igual de dementes que el loco que habla sobre insectos en las esquinas del microcentro, por el solo hecho de que están acompaÑados; sin embargo, a sus ojos el interlocutor permanece invisible e inaudible, por lo que la diferencia es un tecnicismo. No es infrecuente que dos .Hablo yo y pasa un carro. intenten utilizarse mutuamente. Por lo general hablan simultáneamente y ninguno de los dos se ha dado cuenta de nada. Una vez que el paciente inicia la recuperación, comprende que nada de lo que dice tiene el menor interés y empieza por cerrar su maldita bocaza.
Frase preferida: .¡Pará, pará, escuchate esta, escuchate esta, entonces agarré y le dije, escuchate esta!.
Nivel de loquibambismo: Vicente Leónidas Saadi
Tratamiento: 15 decastéreos de Brobdingnag© nasal


EL .INTERMITENTE.: Este paciente se manifiesta en personas que no están del todo seguras de dirigirse a un interlocutor de carne y hueso .por ejemplo, un taxista que no ha establecido una relación de diálogo con su pasajero vía comentario político o futbolístico- y al mismo tiempo sienten la necesidad de expresarse ante determinado evento .por ejemplo, un colectivero que lo encierra contra la vereda, intentando matarlo. El enfermo, entonces, realiza un .semi-monólogo., en el cual se expresa y se reprime las palabras al mismo tiempo, hablando con su interlocutor y al mismo tiempo bajando el volumen en forma intermitente, como queriendo disimular que está hablando. Se produce así una serie de sonidos guturales e ininteligibles .por lo general acompaÑados de gesticulación espontánea- parecidos a .¡Gabarap… Agop… Gagagap… Miraloc… Quegan…!.. Cuando está debidamente tratado, el paciente completa las palabras, y las remata con alguna expresión quie lo vincule a si interlocutor humano. Por ejemplo, .¿Viste?..
Frase preferida: .Uyquéanim… Quéhijodep… Te voya rec… Hayquemat… Gabagabgap….
Nivel de loquibambismo: Leonor Benedetto
Tratamiento: 9 mm de Tackleberry© gotas, vía recto.



EL .TREPPENWITZ.: Conocido también como .chiste de la escalera.. En esta patología, el paciente recita para sí la ingeniosa respuesta que le debería haber dicho a su interlocutor, sino fuera porque se lo ocurrió dos horas más tarde. El enfermo se regodea en la cara imaginaria de humillación y frustración que habría puesto su contrincante de haber sido expresada en el momento adecuado, y la sensación de victoria virtual le resulta tan placentera y real que la va repitiendo varias veces, con distintas entonaciones y practicando diferentes rostros muy sobradores, que van desde la petulante indiferencia a la ironía despiadada. A veces incluso sigue desarrollando el diálogo, agregando unas respuestas muy burdas y toscas por parte de su interlocutor y nuevas réplicas sagaces -que curiosamente, ahora que el tipo no está, salen como piÑa-, construyendo una escena desopilante. Para el enfermo, claro, que es autor, director, intérprete y público de la misma. Vemos a la víctima de esta patología en el interior de coches, en el asiento del subte o en la parada del colectivo, repasando su texto retroactivamente y con mucho fervor. Cuando el paciente es curado, simplemente permanece en un estado de abodriamiento y frustración, ante la realidad de haber perdido la discusión.
Frase preferida: (Con una semisonrisa) .Ah…. ¡Mirá quién habla!.
Nivel de Loquibambismo: Paolo el Rockero.
Tratamiento: 40 minutos diarios de nebulización con Rumpeltiltskin© en suspensión líquida.

EL .HOMBRE MIRANDO AL SUDESTE.: Se trata del loco que habla solo tradicional. Lo encontramos en las calles, en las plazas, en el box de al lado y muy frecuentemente en el asiento de atrás del colectivo, repitiendo palabras de inquietante sentido, discutiendo solo, inventando nuevos términos, canturreando, tocando el flautín y riéndose a carcajadas. A diferencia de otros enfermos, el verdadero problema no empieza cuando habla solo sino cuando se pone a hablar con nosotros, produciendo nervios, miedito y caquita. Mi consejo a los ocasionales interlocutores es calma, ya que no hay demasiada diferencia entre estos enfermos y nosotros, especialmente cuando hablamos indignados con la máquina de café porque no nos hace caso. Una vez que la cura empieza a hacer efecto, el .Hombre mirando al sudeste. puede llevar una vida normal y alcanzar altos cargos jerárquicos, por lo general por encima de nosotros.
Frase preferida: .Ja, ja, ja, ja, ja, entendés, entendés. Hermanooooo. Hermanitoooo. Jo, jo, jo, jo. Me quieren matar, me quieren matar, ja, ja, ja, ja. ¡Bonga bonga bonga!.
Nivel de loquibambismo: Ante Garmaz
Tratamiento: 4 ha. de Azkaban© inyectable para afuera en combineta con 456 l de Tangamandapio© en ampollas, shock hipotérmico y quedarse esperando por si se muere.

Cualquiera de estos síntomas o casos testigos son seÑal de un estado de aguda decadencia mental, por lo que recomiendo acudir lo antes posible a su psiquiatra de confianza.