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Clichés del progresismo, #14.

[b]Clichés del progresismo, #14.[/b]

La salud pública es un derecho.

18 de JULIO por MAX BORDERS.



El cuidado de la salud es importante. La gente se enferma y se lastima. Como seres humanos compasivos, debemos hacer lo que podamos, dentro de los límites de la razón, para que la gente reciba tratamiento, especialmente cuando no tienen los medios para hacerlo por sí mismos. Podemos construir y mantener hospitales de caridad. Podemos hacer voluntariados en clínicas gratuitas. Podemos tomar medidas políticas sensibles que reduzcan los costos y aumenten el acceso a bienes y servicios médicos.

Pero no podemos fingir que el cuidado de la salud sea un derecho.

Este tipo de verbosidad es solo eso, verbosidad, hasta que necesita ser aplicada. Y si usted ha sido tentado a pensar que las necesidades básicas son derechos, recuerde esto: Los derechos confieren deberes a los demás. Y eso tiene tremendas implicancias para cualquier servicio de cuidados médicos.

Pensemo acerca del derecho a la libertad de expresión. Ese derecho establece un deber a todos los demás a no interferir o callar lo que usted quiera expresar, siempre que usted no dañe o amenace a nadie. Pero cuando hablamos de otros supuestos derechos que requieren de cosas que otros producen, como la educación o los cuidados médicos, eso significa que otra gente tiene la obligación de producir ese bien o servicio. Y una vez que nos deslizamos desde la "benevolente" charla de la gente teniendo derechos a la realidad de otra gente siendo obligada a producir esos "derechos", nos deslizamos desde la compasión individual a la compulsión estatal. En otras palabras, cualquier derecho tal necesariamente entra en conflicto con los derechos de los demás de no ser amenazados para ser utilizados como medio para un fin.

En el proceso de exteriorizar nuestro sentido de compasión a un productor central de bienes de la salud y otros servicios, cedemos nuestras opciones para el cuidado de la salud, y nuestra caridad, a una autoridad central. Cómo si no va el gobierno a asegurar que la salud se produzca, por derecho, por alguien?.

Esta autoridad central, que es una burocracia de los servicios médicos, no es muy buena resolviendo quién necesita qué cosa y cuanto de eso es necesario. Los servicios de salud "socializados" que se hacen para que ubiquen de servicios y bienes médicos, tienen incentivos muy distintos que los sistemas es lo que los bienes y servicios se intercambian líbremente.

En la Unión Soviética, los planeadores centrales no tenían un sistema de precios para ayudarles a determinar cuántos zapatos se necesitaban en Minsk o cuántas botas se necesitaban en Moscú. La oferta y la demanda era establecida por conjetura, con todos los problemas de una organización política, sobornos y largas filas. La economía soviética, marcada por la escacés y el exeso, no podía ser planeada efectivamente. Lo mismo puede decirse acerca del moderno servicio de salud pública.

Considere a los canadienses. En el reporte anual del Fraser Institute, "Esperando su turno: los tiempos de espera en el sistema de salud pública canadiense", el think tank canadiense dice que la media de tiempo de espera en 2013 fue de 18.2 semanas, tres días más que en 2012. El tiempo promedio para una cirugía ortopédica, en particular, llegó a las 39.6 semanas para el tratamiento, mientras que los pacientes esperaron en promedio 17.4 semanas para ver a un cirujano. Durante este tiempo, la gente sufría. Algunos inclusive murieron. Y aún así todo esto pasa en un país en dónde la salud pública es considerada un derecho que confiere obligaciones a los contribuyentes. Puede ese sufrimiento producto del racionamiento ser considerado compasión?. Si considerar a la salud pública como derecho tiene estas consecuencias, no debería orientarnos a la pregunta de si tal derecho existe?.

Pongamoslo de otra forma: durante un momento consideremos a la salud pública como un dereho, o, por lo menos, afirmemos que todos quieren que la salud sea algo a lo que todos tengan acceso. Si todos estamos de acuerdo con eso, que pasa si determinamos que en la medicina de libre mercado hace posible que más gente gane acceso a servicios y bienes de la salud en forma puntual? El derecho a la salud pública conferiría la obligación a los políticos a introducir medidas como las que siguen, que apuntarían al libre mercado de la salud?

1-Dejar a la gente elegir políticas de cuidados de la salud menos costosas que se ajusten a sus circunstancias y sus presupuestos, a través de las fronteras estatales y libre de todos o algunos de los mandatos estatales que hacen del precio de los servicios médicos algo prohibitivo.
2-Fomentar políticas que restauren un sistema de precios a la asistencia sanitaria que funcione, para que las personas puedan tomar decisiones más sabias a la hora de elegir, que les ayuden a retomar el control de sus gastos.
3-Permitir a los individuos, no sólo a los empleadores, una deducción de impuestos cuando compren un seguro médico, que lo harían más personal y más portable.
4-Desarmar todas los planes de salud (como Medicare) que den subsidios a los ricos y graven con impuestos a los pobre y la clase media en el proceso.
5-Quite las barreras a la competencia como las licencias profesionales, los certificados y otras regulaciones que aumentan los costos y limitan el acceso.
6-Anime a la gente a usar productos financieros para el cuidado de la salud como cuentas de ahorro, los que le dan a la gente incentivos para ser consumidores inteligentes, a ahorrar recursos para futuras necesidades médicas, e invertir en medidas preventivas.

Combinadas, estas medidas enlistadas revolucionarían el sistema de salud en términos de precio, calidad, innovación, y acceso a los más pobres.

Hablar de "derechos" es sólo un juego retórico que los progresistas juegan para tener el tipo de políticas que quieren (usualmente un sistema de un solo jugador). Pero hablar de "derechos" no hace nada en pos del objetivo de realmente resolver cómo dar acceso a la gente a los servicios de salud que necesitan. Para hacer eso, tenemos que tratar directamente con los problemas de los costos, o con las perversas consecuencias del racionamiento. El desastroso desarrollo de Obamacare tal vez estimule una seria y abierta discusión acerca de estas opciones por primera vez.

Si, el cuidado de la salud es algo que todos necesitaremos en uno u otro momento. Pero no es un derecho. Si realmente nos importa la salud de la gente, enfoquemos nos en la reforma del sistema de una vez, así la gente libre pueda generar abundancia de cuidados de salud. Si funciona con los celulares, funcionará con la medicina.

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