Clichés del progresismo, #9.

Clichés del progresismo, #9.

"Los derechos humanos son más importantes que el derecho a la propiedad".

13 de JUNIO de 2014, por PAUL L. POIROT.



"No es el derecho DE la propiedad el que es protegido, sino el derecho A la propiedad. La propiedad, per se, no tiene derechos; pero el individuo, el hombre, tiene tres grandes derechos, igualmente sagrados de la interferencia arbitraria: el derecho a su vida, el derecho a su libertad, y el derecho a su propiedad...Estos tres derechos están ligados entre sí de forma que son esencialmente un derecho. Darle a un hombre su vida pero negarle su libertad, es quitarle todo lo que hace a la vida valer la pena. Darle su libertad pero quitarle su propiedad la cual es fruto y símbolo de su libertad, es mantenerlo como esclavo.
-George Suthernland- Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos.

Frases deshonestas con sentido imparcial y con un atractivo emocional son usadas hoy día para insinuar una distinción entre el derecho a la propiedad y los derechos humanos.

Podemos inferir que hay dos grupos de cosas, una perteneciente a los seres humanos y otra a la propiedad. Desde que los seres humanos son más importantes, es natural para el incauto reaccionar en favor de los derechos humanos.

De hecho, no existe tal distinción entre el derecho a la propiedad y los derechos humanos. El término propiedad no tiene significado excepto que se aplique a algo en poder de alguien. La propiedad en sí misma no tiene derechos o valor, excepto cuando los intereses humanos se ven involucrados. Así mismo, no hay derechos que no sean humanos, y lo que se dice del derecho a la propiedad es en lo que consiste el derecho de los hombres a la propiedad.

Por qué el derecho al a propiedad es entonces menospreciado y separado de los derechos humanos?. La propiedad privada es la que permite y da sentido al derecho sobre producto del trabajo de propio, que dicho sea de paso, los hombres siempre han considerado por instinto como inseparable de sí mismos. A menos que la gente pueda contar con la habilidad de conservar los frutos de su esfuerzo, hay poco incentivo para ahorrar y expandir nuestro capital, herramienta y equipo para la producción y para un mejor vivir.

La "Carta de los Derechos" (The Bill of Rights) en la Constitución de los Estados Unidos no reconoce distinción entre el derecho a la propiedad y los otros derechos humanos. La prohibición a la registración e incautación irracional protege " a las personas, casas, papeles, y efectos", sin discriminación. Ninguna persona puede, sin el debido proceso de la ley, ser privado de su "vida, libertad o propiedad"; todos son igualmente inviolables. El derecho a juicio por jurado está asegurado para procesos civiles y penales por igual. Fianzas excesivas, multas excesivas y castigos inusuales y crueles están agrupados en una misma prohibición. Los padres fundadores se dieron cuenta que un hombre o una mujer sin derecho a la propiedad, sin el derecho al producto de su trabajo, no es libre.

Estos derechos constitucionales tienen todos dos características comunes. Primero, son inherentes a todas las personas. Y segundo, son, sin excepción, garantías a la libertado o inmunidad a la interferencia del gobierno. No son afirmaciones para reclamar ante otros, individual o colectivamente. Simplemente dicen, en efecto, que hay ciertas libertades, incluyendo el derecho a la propiedad, que son esenciales para los ciudadanos y sobres los cuales el estado no se entrometerá.

Ahora, que pasa con los así llamados derecho humanos que se nos presentan como superiores al derecho a la propiedad? Que pasa con el "derecho" al trabajo, o el "derecho" a cierto nivel de vida, el "derecho" al salario mínimo o a una jornada laboral máxima, el "derecho" a precios "justos", el "derecho" a la negociación colectiva, el "derecho" a la seguridad contra las adversidades y riesgos de la vida, tales como jubilación y discapacidad?.

Los redactores de la Constitución se hubieran quedado pasmados de oír a estas cosas llamadas "derechos". No son defensas contra la compulsión gubernamental, son demandas de nuevas formas de compulsión gubernamental. No son reivindicaciones del producto del trabajo de uno, son, en la mayoría sino es que en todos los casos, pretensiones al producto del trabajo de otros.

Estos "derechos humanos" son en verdad distintos del derecho a la propiedad, porque descansan sobre la negación del concepto básico de propiedad. No son libertades o defensas garantizadas a todas las personas por igual. Son privilegios conferidos sobre unos a expensas de otros. La distinción real no es entre el derecho a la propiedad y los derechos humanos, sino sobre la protección de la compulsión del gobierno por y la demanda por el ejercicio de tal compulsión en pos del beneficio de grupos favorecidos.

Gracias por comentar.