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Crónicas de un mundo no muerto capítulo 4



Bienvenidos una vez más a otro capítulo de Crónicas de un mundo no muerto, como ya saben subo posts no muy seguido que digamos, pero nada, si quieren estar al día con esta y otras historias, visiten terapyagus.blogspot.com sin mas que decir... El invierno se acerca


Capítulo 4:El invierno se acerca..
.

Han pasado 5 horas desde el funeral, todos estábamos durmiendo y alguien trata de despertarme, era Nicholas, tenía un cuchillo y una pistola extra,
Nicholas: Vamos, despierta, tenemos que hablar…
Yo aún somnoliento trato de levantarme y ver qué es lo que quiere, al examinarlo bien, estaba tratando de darme ese cuchillo y aquella pistola…
Nicholas: bien, toma, tu cuchillo y la pistola que te di, ven conmigo, trata de no hacer ruido…
Yo: eh?
Nicholas: Calla y sígueme…
Yo: ¿dónde vamos?
Nicholas: Ya lo veras.
Llegamos a la entrada de la casa y continuamos hacia la ciudad, recorrimos la quinta avenida en busca de algo, Nicholas no quería decirme que buscábamos, pero insistía en que lo siga, yo solo quería volver a dormir…
Nicholas: dame un impulso, subiremos al tejado.
Yo: está bien.
Le ayudé a subir, y luego salté para que el me ayude. Al llegar arriba, vi a la distancia una horda, nunca antes había visto tantos juntos, podía verse como llenaban toda la calle de mi departamento…
Nicholas: mira, no es seguro quedarnos aquí, en esa hora no hay infectados normales, mientras tu dormías pude observar algunos que se movían más rápido que un auto, y algunos extrañamente hinchados, debemos tener cuidado, si esa horda nos atrapa estamos perdidos…
Entonces me dio sus binoculares para que pueda ver mejor…
Nicholas: ves a esos encorvados, ellos son los corredores, puedes distinguir fácilmente a los hinchados.
Yo: es terrible, el acceso a la ciudad está bloqueado por ellos, justo en el puente, veo que el bloqueo militar se ha roto, dejaron sus vehículos, si pudiéramos llegar tal vez…
Nicholas: es imposible pasar por esa horda…
Yo: mira, cerca de la hora hay un tipo sosteniendo a un infectado por el cuello con una soga atada a un palo…
Nicholas: dame eso… si, está cubierto de sangre, ¿será que se camufla con el olor?
Yo: es posible…
Nicholas: mira, perdón si te desperté, tenías bien merecido un descanso después de lo que pasaste, pero esto es urgente…
Yo: lo sé, pero sé que no hay tiempo para que siga sentimental, debemos marcharnos a un lugar más seguro, ya casi no quedan provisiones en esta ciudad…
Nicholas: debemos hacer algo con tu padre primero, sabes que él te perseguirá, además el invierno se acerca, a pesar de que no hay nevadas aquí, si vamos al sur hará bastante frío…
Yo: y al norte?
Nicholas: al norte está esa horda, no podemos ir, puesto que bloquean por completo el puente, nos conviene ir al sur, y a tu escuela para conseguir un bus, o a la terminal, tú decides.
Yo: esto hay que hablarlo con el resto, pero ya que estamos aquí, busquemos algo para no volver con las manos vacías…
Nicholas: tienes razón, nuestras reservas de comida y munición son bajas…
Yo: ¿Dónde deberíamos buscar?
Nicholas: Mira, el supermercado del viejo Antonio parece intacto por fuera, además sé que tenía algunas armas y munición, yo firmé los permisos para que las tenga…
Yo: ¿estás seguro?
Nicholas: si, vamos…
Aún era de noche, estaba cansado pero debía seguirle el paso a Nicholas, no quería quedarme atrás, era peligroso ya que se reunían más y más infectados cerca de la horda…
Entre la quinta avenida y la calle número 110 se encontraba el antiguo supermercado del viejo Antonio. Él era conocido por sus precios altos y de sus infracciones con la ley de comercio, pero es historia antigua…
Nicholas: no te preocupes, el murió el día que todo esto comenzó, yo estaba investigando el caso, se suicidó…
Yo: está bien, espero que no haya nadie allí…
Nicholas: yo también.
Nos acercamos sin hacer ruido, las puertas y ventanas estaban bloqueadas, yo traté de tirar abajo una puerta, pero Nicholas me detuvo y me pidió observar. Al cabo de un par de minutos la abrió sin hacer ruido alguno…
Nicholas: otro día te enseñaré a usar una ganzúa…
Yo: nos sería útil a todos.
Nicholas: abriré la puerta y tú te encargas de revisar la parte de en frente, yo iré a por las armas, busca comida…
Yo: está bien…
Empecé a buscar una vez adentro, y vi que el lugar en efecto estaba intacto, a pesar de haber pasado muchas cosas allá afuera, había mucha comida, no podría llevar todo en mi mochila, era simplemente demasiado, además de que el agua pesa bastante…
Una vez que terminé de llenar mi mochila, fui a buscar a Nicholas, escaleras arriba, le vi en el suelo, había un infectado tratando de morderlo, corrí y de una patada lo derribé, acto seguido rompí su cuello con la pared…
Yo: ¿estás bien?
Nicholas: Por los pelos, esa cosa casi me muerde…
Yo: pensé que tendrías más cuidado…
Nicholas: me sorprendió por detrás.
Yo: vale, ¿tienes lo que necesitamos?
Nicholas: está por allá, en ese armario, espero poder llevar todo.
Yo: lleva cuanto puedas, en la mañana vendremos de nuevo…
Nicholas: como quieras, hay que apresurarnos, dentro de poco va a amanecer.
Nicholas abrió el cerrojo del armario con una ganzúa, allí dentro había un arsenal completo, incluido cuchillos de todo tipo, pistolas, dos rifles de caza, una escopeta, una recortada, y silenciadores, ni hablar de las cajas de munición.
Yo: el viejo estaba mejor preparado que todos…
Nicholas: digamos que era paranoico al extremo.
Yo: vamos, carga lo que puedas y larguémonos.
Nicholas: esto es más de lo que firmé para que tuviera, no importa, es mejor así…
Cargamos todo lo que pudimos y nos pusimos en marcha, se notaba que el amanecer era próximo, así que nos apresuramos para volver a casa, solo encontramos un par de infectados en el camino, debíamos movernos a pie para no llamar mucho la atención. Una vez en casa nos recibió Cris que estaba de guardia sobre el tejado…
Cris: ¿A dónde se metieron ustedes dos?
Yo: tranquilo, trajimos algo para el desayuno.
Cris: bien, creo que deberías hablar con Sofía, no parece estar muy bien…
Yo: se por lo que está pasando, tienes razón.
Cris, déjame esa mochila, yo lo llevaré a la cocina.
Yo: gracias.
Nicholas: No perdamos tiempo…
Yo: calla, Judith al menos tiene a su padre vivo…
Nicholas suspiró y entró en la casa.
Cris: ¿Cuál es su problema?
Yo: está preocupado, pronto tendremos que irnos de la ciudad, ir al sur, él les explicará todo durante el desayuno.
Cris: está bien, iré a darle esto a Dmitry, ve con Sofía, puede que necesite una charla.
Yo: ¿ha salido de su habitación?
Cris: no.
Entré y me dirigí escaleras arriba, hacia los dormitorios, en específico, en donde dormía Sofía, toqué la puerta y esperé una respuesta.
Yo: ¿Sofía, puedo pasar?
Sofía: adelante.
Yo: solo quería ver como estabas.
Sofía: tú debes saberlo, ambos perdimos lo que quedaba de nuestras familias…
Yo: lo sé, pero debo seguir, es lo que mi hermana hubiera querido.
Sofía: no sé cómo es que puedes seguir adelante, tuviste que matar a tu madre, y a tu hermana, tu padre sigue vivo, pero supongo que no le tienes mucho afecto…
Sofía siguió con un discurso, apesadumbrado y envenenado por la tristeza de su perdida, cerré la puerta detrás de mí, y me acerqué a ella, las lágrimas aún cubrían su rostro, la abracé y le dije que todo iba a estar bien, sus padres hubieran querido que siguiera con su vida pase lo que pase, yo me encargaría de vengar su muerte, esto tal vez le haya levantado el ánimo aunque sea un poco, cuando salía de la habitación se levantó y me dijo que era mi misión, hacer que la muerte de sus padres no haya sido en vano…
Volví hacia el comedor donde estaban todos sentados desayunando como si no hubiera mañana, pregunté por qué comían tanto sabiendo que nuestras reservas de comida eran bajas, Dmitry me respondió con una gran sonrisa, diciendo que hoy era un día especial, ya que hacía un año él llegó al país, cosa que no fue suficiente, sino que tenía ropas nuevas, lo cual me desconcertaba, ya que no habíamos visitado ningún local de ropa.
El respondió con que me siente y coma, que tendríamos mucho tiempo para hacer cosas más tarde, y Nicholas empezó a explicar toda la situación de la horda, y que debíamos irnos de la ciudad, yo aún no podía, no mientras no ate cabos sueltos con mi padre, no mientras siga representando un peligro para todo el grupo, todos estábamos heridos, ya sea física o emocionalmente...
Tal vez podría escabullirme en el campamento militar, o tal vez no, desde que escapamos deben haber duplicado la seguridad.
-¿Me estás escuchando? Dijo Nicholas con una cara preocupada…
-Tranquilo, solo estaba pensando, más tarde hablaremos…
Cris: tendremos que ir a por ropas de invierno, la ola polar se acerca…
Nicholas: tienes razón.
Yo: ustedes vayan, yo tengo que atender otros asuntos, Sofía tu vendrás conmigo…
Sofía: pero…
Yo: ya verás que haremos, Dmitri tú también…
Dmitry: como quieras.
Judith: ¿Y a donde se supone que irán?
Yo: es una sorpresa, nos levaremos un par de pistolas y un rifle de caza…
Nicholas: ¿No quieres que te ayude?
Yo: No, tú quédate y organiza al resto, busquen suministros…
Todos terminamos de desayunar y nos preparamos para salir, cada quien reunió lo que necesitaría, yo opté por ir ligero, Dmitry se llevó un rifle de caza con mira telescópica, suerte que lo encontramos en el almacén del viejo Antonio, Sofía llevó su cuchillo y una pistola con dos cargadores.
Nicholas: buena suerte.
Yo: No la necesitaré…
Nos marchamos con la camioneta, nos pusimos en marcha hacia la avenida 9 que llevaba a las afueras, donde se encontraba la base militar. Dmitry se quedó cerca del auto para vigilar que nuestro escape sea seguro, Sofía y yo avanzamos hacia el complejo, para cuando llegamos en la camioneta era medio día, así que todos deberían estar almorzando, la seguridad iba a ser fuerte, pero teníamos que hacer algo, ya que nos marcharíamos de la ciudad en poco tiempo.
Yo: Sofía sígueme, no hagas ningún ruido…
Sofía: está bien.
Nos abrimos paso entre las tiendas de campaña vacías y algunas con soldados durmiendo, tan solo nos haría falta no ser vistos por los soldados, ya que las cámaras de seguridad no servían, desde que cortaron la electricidad en toda la ciudad.
Empezamos a preocuparnos a la vez que las patrullas aumentaban, nos habíamos demorado demasiado en abrirnos paso, pero lo que terminó por asustare es ver que tenían a Dmitry, parecía que su día de celebración hizo que anoche bebiera, además del funeral…
Sofía: ¿qué haremos ahora?
Yo: no nos queda opción más que rescatarlo sin hacer ruido.
Sofía: sigamos esa camioneta.
Yo: buena idea.
Seguimos el camino que hizo la camioneta en la que vinimos, nos llevaba hacia el centro del campamento, golpeamos a dos soldados para robar sus uniformes, espero que funcione…
Atamos y amordazamos a aquellas personas, y de un golpe les dejamos inconscientes, los escondimos bien, así nos daría el tiempo suficiente para salir de aquel lugar.
Una vez en el centro, encontramos a Dmitry atado a un poste, y a mi padre golpeándolo, siguió hasta que un soldado le informó acerca de una horda que se acercaba a gran velocidad…
Eso iba a representar un gran problema para todos, si legaba a atacar el campamento, no había garantías de que saliéramos con vida, se paró, y disparó a sangre fría a aquel mensajero, indicando que había perdido los escrúpulos, no podía matarlo, no aún, había demasiada gente vigilando.
Esperamos durante un par de horas hasta que se marchó la mayoría de la gente, liberamos a Dmitry con un disparo en los candados, suerte que llevé una pistola con silenciador, cuando le dimos el uniforme de otra persona, oímos una alarma, no sabíamos si la horda estaba atacando o si es que nos habían descubierto, así que nos escondimos, en efecto, la horda estaba atacando, era nuestra oportunidad de escapar, pero aun teníamos asuntos que resolver allí…
Subimos a una torre cercana para inspeccionar el perímetro, confirmamos que el lugar estaba rodeado, mi padre empezó a gritar órdenes a todo el mundo, bajamos y tratamos de acercarnos sin que nos vea, Dmitry se quedó escondido entre unos arbustos, pero en ese momento aquel oficial que que nos encontró en mi cumpleaños…
Militar: Así que el hijo prodigo ha regresado…
Yo: ¿Hijo prodigo?
Militar te escapaste sin levantar ni una sola alarma, esta vez no será así, anda saca tu cuchillo y pelea…
Entonces sacó una navaja de su bolsillo y empezó a atacarme, yo a duras penas podía esquivar, saqué mi cuchillo lo más rápido que pude y traté de golpearlo, el me tiró al suelo de un solo golpe, y trató de matarme, yo lo esquive rodando hasta que me puse de pie, entonces vi que Sofía trataba de ayudarme, le grité que lo dejara, que era mi pelea, entonces, ambos se alejaron, y continué con él. Seguimos así durante unos minutos, hasta que sentí que me estaba cansando, el me golpeó y la mano y me quitó el cuchillo, empecé a esquivar lo mejor que pude, pero recibí algunos cortes, al final conseguí hacer que pierda su equilibrio por un segundo, cogí mi cuchillo de su mano y lo clavé en su costado derecho, le quité el suyo y antes de poder hacer algo sentí un disparo, muy cerca, miré a mi alrededor y era mi padre que mató al oficial, con un disparo limpio en la cabeza, con una escopeta,
Padre: Nadie puede hacer nada bien…
Suspiró y empezó a apuntarme, yo utilicé al cadáver de mi contrincante como un escudo, y alcancé a desenfundar mi pistola, mientras tanto, mi padre seguía disparando, no iba a durar mucho allí detrás, los disparos cada vez irían más profundo revisé y vi que Judith estaba con Dmitry escondiéndose tras un pilar.
Padre: venga, ¿acaso me tienes miedo?
Una vez que sentí que estaba recargando apunté y disparé, le di en la pierna izquierda, luego de eso, volvió a dispar, esta vez atravesó el cuerpo del oficial, no todo, pero me había dado en el brazo derecho, sentía como me desangraba, además de un insoportable calor dentro de la herida…
Padre: parece que estamos a mano.
Sentí que tiró su arma, Judith había disparado a su mano, pero dio en su arma, haciendo que esta caiga al suelo, sacó su cuchillo y como pudo arremetió contra mí.
Padre: no te escondas, en unos segundos todo terminará.
Yo: tienes razón, todo terminará, para ti…
Luego de eso solté el cuerpo de mi anterior adversario e hice lo mejor que pude para estar en guardia, el también, puesto que también estaba herido, ni bien me preparé, me golpeó la cabeza, casi caigo desmayado, todo se veía borroso, apenas podía mantener el equilibrio, pero aun así, seguí luchando, me costaba mucho tratar de dar cada golpe, no recibiría ayuda de mis amigos, porque les dije que no intervinieran, avancé y con toda la energía que me quedaba le empujé hacia unos barriles, estos se rompieron hiriéndolo con pedazos de madera que se quedaron clavados a él, avancé para terminar con todo esto, pero mi padre me detuvo…
Padre: basta ¿es esto lo que tu hermana hubiera querido?
Yo: no te atrevas a hablar en nombre de ella, además, no voy a ser yo quien lo decida. Sofía, ven un momento.
Sofía: está bien.
Padre: así que es eso, venganza, muy bien, pero recuerda, soy la única familia que te queda.
Yo: alguien tan despreciable no es mi padre…
Sofía miraba con desprecio a i padre, quien aún sonreía.
Yo: a ti es a quien hizo más daño, tú decides.
Una vez dicho esto, le entregué mi pistola, lista para disparar…
Sofía: Mataste a mis padres y por tu culpa murió Noelia, eres la peor escoria que he visto, por eso vivirás, no mereces que tenga la compasión de matarte, Dmitry, quítale toda cosa de utilidad que tenga.
Dmitry: Como quieras.
Yo: ¿Estás segura?
Sofía: sí, pero espera un momento.
Entonces disparó a la otra perna de mi padre.
Sofía: así no nos causará más problemas, si tienes la voluntad de vivir, sobrevivirás al ataque de la horda.
Yo: bien pensado.
Dmitry: hora de irse…
En ese momento, me desmayé, después de todo eso quedé demasiado débil para todo, cuando desperté estaba en casa, y Nicholas tratando de vendar mis heridas.
Nicholas: Por fin despertaste.
Yo: ¿qué paso?
Nicholas: te desmayaste, Sofía y Dmitry apenas salieron de una pieza de ese lugar, la camioneta está destrozada, tuvieron que abrirse paso por la horda, estuve explorando y encontré que hay más de una, va a ser difícil salir de la ciudad, y el camino más seguro es al sur, los militares destruyeron el puente cuando se retiraban.
Yo: necesito descansar.
Nicholas: tienes razón.
Entonces Nicholas se marchó y me dejó solo, en eso aparece María con algo de comida y bebida.
María: Lo vas a necesitar.
Yo: Gracias, déjalo por ahí, solo necesito dormir un rato.
María: vale.
Se fue y traté de dormir un poco, estar inconsciente no necesariamente ayuda al descanso,
Al otro día, desperté, y hacía mucho frío, el invierno se adelantó dos semanas, salí a ver el lugar de guardia, y estaban todos vigilando una horda moverse.
Nicholas: esto no pinta nada bien….


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